Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

Rebelión (7/7)

20 5 1
                                        


Kitten no perdió tiempo. Agarró la mochila de Ruby y se sentó junto a Fiercy para curar sus heridas antes que fuera demasiado tarde. Todos se la quedaron mirando por un rato, hasta que el silencio se rompió.

—¡Ruby, déjame ir a mí!— le rogó Jaws.

—¿Tú?— se extrañó Ruby.

Jaws se veía furioso, un poco más que el resto. El muchacho pensó un momento, y luego asintió. Jaws era una buena opción, tenía la ventaja de tipo.

—Bien, pero ten cuidado— aceptó el fin.

Jaws no tardó en plantarse sobre su lado de la arena, listo para dar todo por el todo.

—Muy bien— bramó Ruby— ¡Usa Terremoto!

El Flygon saltó muy alto, ayudándose de sus alas, para caer sobre el suelo frente a su contrincante, pero al intentarlo, este lo embistió para evitar que envistiera la tierra y luego lo arremetió con una poderosa Garra Dragón. Jaws intentó retroceder para ganar tiempo y pensar una estrategia, pero el Aggron no le dio terreno, y continuó atacándolo hasta dejarlo fuera de combate.

—¡Jaws!— exclamaron los demás, sin esperar tal resultado.

Ruby inmediatamente avanzó hacia la arena de combate y lo tomó de los brazos para arrastrarlo hacia su lado. Ahí, él y Smoky lo condujeron hacia Kitten para que se encargara de él.

La derrota de Jaws dejó cierto miedo latente en los pokemon. Ese Aggron era muy fuerte, quizás el que más fuerza física tenía entre los pokemon de Steven. Tenían que hacer algo para contrarrestar esa fuerza.

Ruby le dedicó una mirada curiosa, luego miró a sus pokemon. Smoky podría hacerse cargo de él con un Gancho Alto, pero tenía el mismo problema que Jaws: un ataque de ese Aggron podría causarle gran daño. Necesitaban otra forma de enfrentarlo.

Y entonces su ojo se posó en Beauty. Esta se dio cuenta de la atención de su líder sobre ella, y su primera reacción fue de desviar la mirada en timidez, pero luego comprendió que no era tiempo de actuar así, por lo que le devolvió la mirada y asintió.

Ruby se paró en su esquina de entrenador, mientras que Beauty se adelantó al campo de batalla. Su hora de brillar había llegado.

El Aggron frunció el seño. Como uno de los pokemon del campeón, no era ningún tonto, y sabía qué tan fuertes podían llegar a ser los Milotic. Sin esperar a que Beauty se acomodara a su posición de vanguardia, echó a correr hacia ella para embestirla como había hecho con Fiercy y Jaws. Sin embargo Beauty ya se lo esperaba, y cuando el Aggron se encontró a medio camino, ella disparó una poderosa onda de agua desde su boca, tan fuerte que podía destruir rocas y derribar árboles.

El Aggron recibió la Hidrobomba en todo el pecho, y aunque intentó mantenerse firme y resistirlo, la potencia del agua y su debilidad contra aquel elemento sobrepasaron su fuerza, y lo derribaron.

—¡Ahora, Surf!— exclamó Ruby.

Una enorme cantidad de agua apareció de la nada, creció con la fuerza del mar, azotó al Aggron como un gigante y lo dejó fuera de combate contra una de las paredes.

—¡Bien!— bramó Ruby.

—¡Así se hace!— vitorearon sus compañeros.

Steven, el cual se encontraba flotando en el aire sobre su Metagross para evitar ser golpeado por la enorme ola, guardó al Aggron en su pokebola y sacó otra, mientras lo que quedaba de agua desaparecía por los filtros en el suelo.

—Con eso van tres de mis pokemon— observó el campeón— Y Ruby está usando su tercer pokemon, sin daño alguno. Parece que vamos empatados... vaya, en verdad me sorprendes, Ruby.

Esclavos de HoennHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora