—¡Viento hielo!— exclamó, para luego apuntar hacia la Torkoal de Flannery— ¡Hidrobomba!
Ambos pokemon se fueron por su cuenta, Gorebyss contra Cops y Huntail contra Flannery. El Viento helado golpeó a Sceptile como pequeñas cuchillas congeladas, pero no fue suficiente para debilitarlo. Viendo la oportunidad de su contraataque, Cops reaccionó con dureza.
—¡Gigadrenado!— exclamó, con lo que el Sceptile mandó varios microorganismos a extraer parte de la energía de Gorebyss y traspasarlo a su ser.
Por otra parte, la Torkoal de Flannery no fue tan afortunada. La Hidrobomba dio directo en el blanco, lo que la mandó disparada contra su maestra.
Flannery recibió un buen golpe del caparazón de su compañera, pero después de caer ignoró el dolor y la tomó en sus brazos para comprobar su estado. Torkoal estaba completamente fuera de combate, empapada hasta la cola.
—¡Torkoal!— chilló la entrenadora.
Sin embargo Flannery no se desestabilizó, ni perdió ni un precioso segundo lamentándose. En vez de eso, guardó a su pokemon en su pokebola y resistió el impulso de sacar otra. Solo le quedaban su Camerupt y su Magcargo, ambas cuatro veces débiles contra ataques de tipo agua. Si Torkoal no había logrado resistir una Hidrobomba, ellas no aguantarían ni la mitad.
Sus pokemon eran muy débiles, necesitaba hacer esto de una manera distinta, algo que no se esperara.
Flannery regresó al campo de batalla, donde el Sceptile de Cops había derrotado a Gorebyss y se batía contra el Huntail de Galano, y para su sorpresa, Sceptile parecía ir ganando.
—¡De nuevo!— exclamó Cops— ¡Hoja Aguda!
—¡Triturar!— ordenó Galano.
El Huntail saltó sobre Sceptile para morderle la cabeza con sus poderosas fauces, mas este saltó también a su encuentro, y con un limpio tajo, noqueó rápidamente al Huntail.
Galano lo devolvió a su pokebola rápidamente. Tras ver tres de sus pokemon derrotados, unos cuantos signos de enfado comenzaban a apoderarse de su cuerpo, como sus cejas ligeramente fruncidas y su sonrisa ya no tan perfecta como antes.
—Muy bien, muy bien. Has probado ser un rival formidable, señor— lo felicitó Galano— Pero ahora me enfocaré en destrozarte.
Inmediatamente mandó otras dos pokebolas, de las cuales aparecieron un Walrein y un Carwdaunt.
—¡Rayo hielo a ese Sceptile!— exclamó Galano— ¡Dispárale hasta que no se mueva!
Luego se giró para darle instrucciones a su Crawdaunt, mas al hacerlo se dio cuenta que Flannery no había mandado a ningún otro pokemon, solo miraba al Crawdaunt con ira contenida.
—¿Qué está haciendo esa muchachita?— se preguntó Galano, pero evitó preocuparse mucho— Ella no es rival para mí, debo concentrarme en ese condenado Sceptile.
El líder de gimnasio se giró hacia su Walrein, solo para ver que esferas de luces verdes salían de su cuerpo para traspasarse hacia el pokemon rival.
—¡Golpe cuerpo!— bramó Galano.
El robusto pokemon de largos colmillos saltó muy alto y cayó sobre Sceptile, mientras este terminaba de absorber la energía de su ataque. La enorme panza de Walrein actuó como una perfecta bola de acero, y aplastó de tal manera el cuerpo de su contrincante que lo paralizó. Luego que el Walrein se quitó, Sceptile intentó moverse, pero la parálisis se lo impidió.
—¡Ahora!— gritó Galano— ¡Termínalo con Rayo hie...
Pero no pudo terminar la frase, pues fue golpeado por un duro objeto casi de su tamaño. Galano cayó al suelo, solo para darse cuenta que el proyectil que lo había golpeado era su propio Crawdaunt, inconsciente.
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Esclavos de Hoenn
Fanfiction*AU donde los pokemon tienen forma humanoide y pueden hablar. Al momento de mudarse, Ruby cree que los pokemon no deberían tener que hacer lo que sus amos humanos les dicen, así que decide cambiarlo. Esta es una versión alternativa de los eventos en...
