Por la mañana, Ruby reunió a sus pokemon frente al Centro pokemon para contarles lo que había aprendido la noche anterior.
—Nos enfrentamos al tipo roca— aseguró.
Los pokemon se miraron, confusos.
—O sea que Fiercy y Brainy causarán un daño neutro a nuestros enemigos, pero Smoky estará en desventaja.
Smoky bajó la cabeza, desilusionado. Al ser el primero, habría esperado ser el más fuerte del grupo.
—También significa que nuestros oponentes serán, por naturaleza, lentos, pero muy fuertes y resistentes— continuó Ruby— ¿Quién quiere enfrentarse al gimnasio de roca?
Los tres levantaron la mano, decididos.
—Me alegra. Entonces vamos, hacia la escuela.
—¿La escuela?— exclamaron a coro, confundidos.
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Roxanne se encontraba dando su clase correspondiente a esa hora, cuando de pronto alguien abrió la puerta de golpe, causando un estruendo.
—¿Se puede saber qué quieres con tanta prisa?— inquirió la mujer, mas al fijarse en quién había entrado, sonrió— Cielos, no pudiste esperarte ni un día, Ruby.
—Así que tú eras la líder de gimnasio de la que tanto hablabas— el entrenador comenzó a caminar a través del pasillo central de la sala de clases, hacia la zona de batalla donde Roxanne enseñaba.
Todos los alumnos guardaron silencio.
—¿Vienes a retarme por la medalla?— inquirió la mujer.
—Sabes que no. Vengo por...
En eso, un sujeto se cruzó en el camino de Ruby, con una pokebola en la mano.
—¡Si quieres llegar hasta la profesora, tendrás que pasar por mí primero!— le gruñó, antes de arrojar a su pokemon.
Apareció un niño hecho de roca, con brazos largos y musculosos, y cara de pocos amigos. Un Geodude. Ruby lo miró, sombrío.
—Apártate, Geodude. No pienso usar a mis pokemon contra ti— le espetó.
Pero el Geodude no se movió.
—¿De qué hablas? No puedes simplemente ir y retar a la profesora— le regañó el muchacho— ¿O simplemente te doy mucho miedo?
Ruby lo miró, luego al Geodude, y finalmente se encogió de hombros.
—Creo que estás confundido. No vine aquí por la medalla del gimnasio— le explicó Ruby— Vine hasta aquí para destituir a tu maestra del cargo de líder de gimnasio.
—¿Qué?
Sin perder más tiempo, Ruby sacó de su mochila un martillo, lo alzó en el aire y lo usó para batear al Geodude hacia un lado.
—¡Geodude!— exclamó el tipo, preocupado— ¡¿Pero qué haces?! ¡Eso es ilegal!
Ruby se alivió al comprobar que la piel del pokemon era tan dura que su golpe no había causado traumas.
—Ilegal no es sinónimo de malo, imbécil. Ilegal significa fuera de la ley, una ley corrupta y manchada por la sangre de los mismos pokemon que crees amar.
—¡Maldito!— otro tipo se levantó de su asiento para enfrentarse a Ruby.
Arrojó a otro Geodude, pero Ruby hizo lo mismo que con el primero.
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Esclavos de Hoenn
फैनफिक्शन*AU donde los pokemon tienen forma humanoide y pueden hablar. Al momento de mudarse, Ruby cree que los pokemon no deberían tener que hacer lo que sus amos humanos les dicen, así que decide cambiarlo. Esta es una versión alternativa de los eventos en...
