C: 80 - ¡LOS QUE NO SEAN DE SLYTHERIN, LARGO!

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Hogwarts-

Ginny: Creí que el premio por quedar en el equipo era para mi. -sonrió en medio del beso-

Ben: Y te estoy premiando, pelirroja. -sonrió-

Ginny: Sí, bueno. Parece que tu amiguito es el que mejor se la está pasando. -suspiró al sentir el miembro del rubio rozar con su zona íntima-

-Aquella pareja estaba en la habitación de Benjamín ranklin, como ya empezaba a ser costumbre. Ella entrada en el regazo del rubio, y él en la orilla de su cama. Ambos se habíamos terminado de duchar por segunda ocasión, y ahora estaban esperando a ir al Gran Comedor para poder cenar.

Estaban tan metidos en su burbuja de amor y lujuria, hasta que alguien entro de la nada a la habitación-

Daphne: Oye, Beni. Me preguntaba si, ahhhh. -gritó mirandolos en la posición en la que estaban, e inmediatamente se tapó los ojos-

Ginny: Daphne... -susurró sonrojada mientras se aventaba a la cama-

Daphne: No, no, no. No quería ver a mi mellizo de esta forma. -cerró sus ojos- Vístete, idiota. Agh, volveré luego.

Ben: Cierra la puerta. -rió divertido-

Daphne: ¡Púdrete, Beni! -gritó azotando la puerta-

-Benjamín y Ginny rieron por lo divertido que había sido, pero suspiraron dándole la razón a la rubia asustada que acababa de salir-

Ginny: Tiene razón, debes vestirte. -rió bajo-

Ben: Estoy vestido. -se encogió de hombros-

Ginny: Solo tienes tu ropa interior puesta, Greengrass. -rodó los ojos- Se más decente.

Ben: Creí que te gustaba verme sin ropa. -sonrió pícaro-

Ginny: Sí, pero tampoco quiero traumar a tus hermanas.

Ben: Yo no les dije que no tocarán.

Ginny: Solo vístete. -rodó los ojos y le dio un beso-

Ben: Bien. -suspiró rendido-

Ginny: ¿Me prestas un suéter? Tengo algo de frío.

Ben: Claro, agarra el que quieras.

-La pelirroja asintió, caminando al armario de la habitación de su novio, y apenas lo abrio, se dio cuenta de que el rubio tenía mucha ropa.

Agarró el primero que tenía a la vista y se lo puse al instante. Sintió que le quedaba un poco grande, por no decir mucho, pero al menos había dejado de temblar-

Ben: Listo. -dijo con pereza- Ya estoy presentable.

-Ginny se giró, y al ver a su novio, sonrió; Benjamín ahora estaba vestido y presentable con un pantalón beige y una camisa blanca. La pelirroja pensó que había olvidado lo lindo que se ve sin el uniforme, pero aún así, sonrió y beso la mejilla del rubio-

Ginny: Ya vámonos, muero de hambre.

Ben: Claro, pero primero...

Ginny: Dame esa túnica. -rodó los ojos-

-Franklin asintió y le puso a Ginny su propia túnica verde de su casa, encima. Apenas estaba oculta, ambos salieron de la habitación, cerrando la puerta detrás de ellos y caminando hacía las escaleras.

Y al llegar a la Sala Común de las serpientes, vieron a sus amigos sentados en unos grandes sofás de cuero negro, cerca de una de las ventanas que, como siempre, tenía unas increíbles vistas al Lago Negro-

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