Serena permaneció sola tras la marcha del doctor, después de la noticia qué había recibido no sabía cómo sentirse, por un lado estaba feliz, ni siquiera era capaz de describir el cúmulo de emociones qué embargaba su corazón, y todo su ser y por otro lado, el secreto qué pesaba sobre su cabeza y qué podría terminar con su felicidad.
¿Cómo le daría a Darien la noticia de su embarazo "Dile la verdad" gritó su conciencia. Serena negó con un movimiento de cabeza, decirle sería arriesgar a Usagi, quizás debía guardar la noticia de su embarazo por unas semanas más, estaba confiando en Heliot con su vida, de los resultados de la demanda dependía qué el secreto se revelará y sobre todo esperaba qué Darien pudiera ser capas de perdonarla, por qué de lo contrario estaría sola, sín familia y sín el amor de su marido "No es tu marido y lo sabés" su conciencia estaba empeñada en recriminarle ese día pero llevaba la razón, ella no era la esposa de Darien ni de Usagi tampoco, cerró los ojos con frustración, no creía ser capaz de mantenerse estable por mucho más tiempo. Después de unos minutos más qué fueron eternos, le dieron de alta, esperaba qué pronto Rei volviera pero no lo hizo, tal vez hubiera optado por marcharse a casa, púes para ir por un café se estaba demorando demasiado, o quizás.... Serena negó con fuerza, Rei no podía haber ido atrás de Yaten ¿Verdad?. La duda y la angustia germinó con rapidez en su corazón, consumiendola cómo el fuego voraz lo hacía con los bosques. Serena se vistió para esperarla, si no volvía en los siguientes minutos se marcharía, necesitaba ver a su hermana y pensar cuál sería su siguiente movimiento, quizás llamar a Helio pero era consciente qué todo era un proceso y qué debía ser paciente, el problema era qué no tenía tiempo, sino era Rei, sería Yaten quién terminará por descubrir su secreto. Serena dió un pequeño brinco al escuchar la puerta de la habitación abrirse, pero no era otra qué Rei.
-¿Estás lista para volver a casa? - preguntó Rei con seriedad, su rostro estaba ligeramente pálido.
-Sí, pero... ¿Tú estás bien? - preguntó Serena.
-Lo estoy, y ¿Por qué no debería estarlo? - preguntó Rei distraída.
-Rei, por favor las dos somos adultas, creó qué no iremos a ningún lado con está actitud tuya, soy la esposa de tu hermano te guste o no, por favor intentemos llevarnos bien - pidió Serena en tono cansado.
-Tienes razón, las dos somos adultas, deberíamos actuar cómo tal ¿Quién es Yaten? No me tragó el cuento de qué sólo son amigos o ex compañeros de universidad ¡Dios! El hombre estaba tan preocupado por ti - exclamó Rei había visto al hombre rodando aún la clínica cuándo fué por el café.
-Rei, por favor - intentó Serena tranquilizarla.
-Por favor nada ¿Hasta cuándo seguirás mintiendo Usagi? - gritó Rei mientras el corazón Serena latía fuerte, pensó en su hijo y en todo lo qué podía afectarle vivir bajó tanto estrés.
-No tengo idea de lo qué habla - dice Serena con vacilación en la voz qué Rei malinterpretó.
-Dime... ¿Acaso ese hombre es tu amante? ¿Le estás siendo fiel a mí hermano? - preguntó Rei tomándola del brazo y sacudiendola con fuerza.
-¡Suéltame Rei! Me estás haciendo daño, mejor será qué te vayas y me dejes sola, no quiero problemas contigo, sólo quiero llevar una relación en paz, te agradezco qué no veas cosas dónde no las hay - aseguró Serena.
-No tienes ni idea del daño qué puedo causarte, Usagi Moon - amenazó Rei - No tienes idea de todo lo qué soy capaz de hacer para proteger a mí hermano ¡Dios mio! Darien te ama! - gritó Rei con desesperación.
-¡Y yo lo amo a él, Rei! - exclamó Serena con pasión, por qué no mentía.
Serena estaba enamorada de Darien "Le daría un hijo" ¿Cómo podría no amarlo? Serena pensó viendo la furia en los ojos de Rei, y sabiendo qué sólo lo hacía para proteger a Darien, ella estaba haciendo cosa indebidas por su hermano, así qué comprendía ese amor pero no sé dejaría amedrentar.
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LA OTRA
FanfictionSerena Moon era feliz con la vida qué llevaba alejada de la sociedad y de sus padres, vivia la vida a su manera, su pequeño departamento lejos de la mansión de sus padres nadie nunca podría imaginar su verdadero linaje. Darien Shields lo tenía todo...
