Darien observó a Sabio con evidencia enfado al escuchar sus palabras, sintió cómo sí estuviera burlándose de él, pero ya había tenido suficiente.
-¿Qué más debo saber según tú? - preguntó Darien negando - No importa, no quiero escucharte, no estoy interesado en nada qué tenga qué ver contigo Sabio, marcharte de mi oficina o me veré obligado a pedir qué te echen - replicó Darien con frieldad.
-No puedes hacerme esto, eres mi yerno ¡Haré qué la prensa hablé de ti! - gritó Sabio con desesperación.
-Haz lo qué quieras, dudo mucho qué alguien esté interesado en escucharte Sabio, sin dinero no tienes poder - respondió Darien sin más
Sabio salió de la oficina despotricando, pero Darien ya no le prestó más atención, sumergiéndose en su trabajo esperando llegar temprano a casa y disfrutar de su esposa Usagi, la mujer de su vida.
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Mientras tanto, Serena se dirigió a la clínica con una sonrisa en los labios, tenía sentimientos encontrados, por una parte había logrado liberar a su hermana de sus padres, y por otro lado tendría finalmente qué contarle la verdad a Darien, eso si Rei no lo había hecho ya. Serena abrió la puerta para ver a Yaten sentado al lado de Usagi velando su sueño.
-Hola - Saludó Serena - ¿Cómo sigue? ¿Alguna mejoría? - preguntó Serena acercándose a ellos.
-Hoy por la mañana abrió los ojos, pero volvió a cerrarlos, el doctor ha dicho qué no debemos esperar mucho pero el corazón me dice qué pronto estará de nuevo con nosotros - aseguró Yaten.
-El cielo te escuche Yaten - murmuró Serena.
-Así será, ya lo veras, ahora... Aprovechando qué estás con ella me iré a casa a darme una ducha y regreso - dijo Yaten besando los labios de Usagi.
-Ven con cuidado, no me iré de su lado hasta qué tú llegues - respondió Serena con una ligera sonrisa.
Deseaba compartir su felicidad con él, pero primero hablaría con su hermana, quizás era tonta pero sentía qué era con ella con quién debía compartir la noticia primero, Serena se despidió de Yaten.
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MINUTO MÁS TARDE:
Serena ocupó la silla vacía, sostuvo la mano de Usagi entre sus manos.
-¡Hemos ganado la demanda! ¿No es una noticia maravillosa? - preguntó Serena.
Serena esperaba qué su hermana pudiera responderle pero la respiración de Usagi, era lo único qué podía escucharse en la habitación.
-¿Puedes escucharme? ¡Dios! Quisiera saber si tan sólo puedes entender mis palabras - exclamó Serena afligida - Helio ha logrado liberarte de nuestros padres, cuándo despiertes no tendrás qué volver a su lado y podrás ser feliz con Yaten, si es él el hombre qué en verdad amas, tienes suerte por qué se ve a simple vista cuánto te ama, tanto cómo lo hace Darien - murmuró Serena.
Serena suspiró y las lágrimas rodaron por sus mejillas al pensar en él, y en el amor qué sentía por Usagi, él cómo Yaten también estaba perdidamente enamorado de ella y el dolor qué le causaría saber la verdad, le causó tanto dolor qué por un momento creyó qué se ahogaría.
-Darien también te ama, y saber nuestra verdad le va a destrozar el corazón y no quiero verlo sufrir, lo amo tanto Usagi, me enamoré de él, tanto qué me duele pensar qué no tendré la oportunidad de decírselo en mi nombre, me duele tanto qué siento qué mi corazón va a rasgarse y romperse en mil pedazo, y qué después de esto no seré capaz de volver a amar otra vez - expresó Serena.
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LA OTRA
SonstigesSerena Moon era feliz con la vida qué llevaba alejada de la sociedad y de sus padres, vivia la vida a su manera, su pequeño departamento lejos de la mansión de sus padres nadie nunca podría imaginar su verdadero linaje. Darien Shields lo tenía todo...
