Capitulo 41 EXTRA

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SERENA:

Sonreí al ver a mis hermosos gemelos correr de un lado a otro, mientras ayudaban a Darien a poner los regalos bajo el árbol de navidad, lo qué me llevó a reflexionar sobre todo lo vivido desde aquél día del accidente de Usagi. Desde entonces nuestras vidas cambiaron para siempre, y lo qué al principio me pareció un terrible error, algo qué no debía suceder terminó por convertirse en el mejor acto de mi vida, por supuesto cabe decir qué no todo fué miel sobre hojuelas, y eso lo hemos sabido a lo largo de nuestra historia. Lamentablemente para Usagi el accidente dejo una secuela permanente, la posibilidad de dar vida y eso era lo más cruel y difícil de aceptar, afortunadamente contar con el amor incondicional de Yaten ha sido lo mejor para ella. No podía ser más feliz por ella y con la llegada de Peruru, sus ojos adquirieron ese brillo característico de toda madre enamorada de su hijo, Peruru fué adoptado con tres años de edad, y los siguientes cuatro años ha sido la fuente de felicidad del matrimonio de Yaten y Usagi, sin  duda Peruru no pudo haber llegado aún mejor hogar y tener a los mejores padres, por qué era amado de una manera única.

-¿Vas a mirarnos o vendrás a ayudar? - preguntó Darien.k

Sonreir ante la pregunta de Darien, mientras me acercaba y me sentaba en el sillón más próximo al árbol.

-Tendré qué inspeccionar qué todo quede perfectamente, no puedo ayudarte aún qué lo deseo - respondí llevando una mano a mi vientre abultado, nuestra pequeña Lía estaba de camino y nacería en dos semanas.

-Mamá tienes qué descansar papá, nosotros haremos el trabajo, somos los hombres de la casa - expresó con seriedad Endymion, mi pequeño siempre tan protector y amoroso.

-Tendrás qué trabajar el doble entonces - le dijo Darien, por alguna razón le gustaba hacerlo enojar.

-Lo haré, pero me temo qué tú - apuntó Endymion con su pequeño dedo en dirección a Darien - No podrás entrar a la habitación de mamá está noche - añadió Endymion de manera inocente, tan inocente qué provocó un ligero sonrojo en Darien y en mí.

-¿Qué? - la reacción de Darien fué digna de grabar, mientras Mamoru miraba de manera acusadora a Endymion, él sencillamente me sonrió.

-¿Quieres qué papá nos castigue? ¿O Estás buscando qué Santa no, nos traiga nuestros regalos esté año? - la voz de Mamoru estaba teñida de preocupación, ante la posibilidad de quedarse sin regalos.

-He sido un niño bueno todo esté año ¿Verdad mami? - preguntó Endymion caminando hacía mí y no pude hacer otra cosa qué asentir, por qué tenía dos hermosos hijos, bien portados y buenos.

-Estoy segura de qué Santa les traerá sus regalos, no deben afligirse por ellos - digo viendo con ojos suspicaces a Darien, sabía de sobra qué él se haría cargo de los regalos ese año.

Ambos rieron al escuchar mis palabras, continuaron su labor para terminar de acomodar los regalos para los adultos, por qué según la versión de mis niños, a ellos Santa ya no les traía nada excepto bebés.

-¡Es hora del baño! - anuncié tan pronto terminaron de ayudar a Darien.

-¿Mi tía Rei vendrá? - preguntó Mamoru caminando hacía las gradas, sabía qué su intención era ganarle la ducha a Endymion.

-No, ella vendrá para año nuevo, Zafiro la ha llevado de vacaciones a Europa, así qué...

-Lo siento, me bañaré primero - dijo Mamoru corriendo escaleras arriba dejando con la respuesta en la boca, mientras Endy fruncia el ceño molestó por el comportamiento de su hermano.

-Puedes ducharte en el baño de mi habitación, daté prisa - le indiqué y Endymion no espero dos veces para salir en dirección a mi habitación.

-Creo qué siento celos de mi propio hijo - escuché a Darien decir en medio de un suspiro, mientras se sentaba a mi lado y depositaba un beso sobre mi mejillas.

LA OTRAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora