Capitulo 16 AYUDA

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El rostro de Serena perdió todo el color al ver Rei furiosa y las fotos tiradas en el piso, era ella y Yaten en el parque pero ¿Cómo? La pregunta estaba de más, era obvia la respuesta.

-¿Qué vas a decir al respecto de esto Usagi? Me dijiste qué amabas a Darien ¡Me has mentido y me has mentido todo esté tiempo! - gritó Rei con lágrimas en los ojos.

Pues Rei sabia todo lo qué su hermano sufriría al enterarse de la traición de Usagi, no quería ni pensar en ello, pero ella no iba a ocultarle la verdad, no podía por muy doloroso qué fuera.

-Por favor Rei deja qué te explique, las cosas no son cómo creés - dijo Serena con un nudo en su garganta.

-¿Qué no son cómo yo creó? - preguntó Rei acercándose a ella - Te di el beneficio de la duda Usagi, lo hice por Darien por qué te ama, pero no lo haré más, tienes está noche para decirle toda la verdad o se lo diré yo - exigió Rei.

-Rei - susurró Serena y cerró los ojos.

-¡Rei nada! Sabias qué había algo en ti, mi instinto no me falló, pero nunca creí qué serías capaz de ser infiel ¡Has jugado con mi hermano y con sus sentimientos! ¿Qué clase de mujer eres? - gritó Rei nuevamente.

-Todo tiene una explicación y por muy difícil qué sea tengo derecho a ser escuchada, no soy ninguna infiel, amo a Darien - afirmó Serena.

El golpe seco resonó en la habitación, el rostro de Serena giró aún lado al recibir la cachetada de Rei.

-¡No te atrevas a decir qué lo amas! - exclamó Rei.

-¡Ayuda por favor! ¡Ayuda! - los gritos provenientes del corredor interrumpieron la Acalorada discusión.

-¡¿Por qué gritas tanto?! - preguntó Rei mientras corría en dirección a Diana.

-Es Mandy señorita, estaba en el jardín y de repente empezó a sentirse mal ¡La veo muy mal! - dijo Diana con desesperación.

Rei corrió de prisa al jardín dónde Mandy y Máx solían jugar y Serena hizo lo mismo, podía ser la persona menos favorita de su cuñada, pero Mandy era un asunto diferente y si ella podía ayudar no dudaría en hacerlo. Serena vió a Rei arrodillarse junto a la perra qué apenas mantenía en pie y jadeaba con fuerza, cómo si le costará mucho trabajo respirar.

-¿Qué pasa Mandy?... ¿Tienes calor mi vida?... ¿Quieres agua? - dice Rei preocupada.

Por lo tupido de su pelaje era normal qué Mandy parara mucho calor, así qué trató de acercarle su vasija de agua y hacerla beber, pero un manotazo de Serena envío la vasija a otro metro.

-¿Qué haces? - le gritó Rei fuera de sí.

-No puedes darle nada, está haciendo una alergia severa, no sabés si fué algo en el agua lo qué se la causó - dice Serena arrodillandose tomando al enorme cabeza entre sus manos.

-¡No la toques! - exclamó Rei intentando alejarla pero Serena le sostuvo la muñeca a la altura de su cara.

-¡Escúchame bien! Mandy está en un peligro serio y tú sólo lo estás haciendo peor, cálmate o te largas pero si no me dejas tratarla no va a sobrevivir 10 minutos más - respondió Serena.

El rostro de Rei se descompuso y se llenó de pánico, mientras el de Serena por primera vez era frío y controlado en mucho tiempo. Rei adoraba a Mandy, pero Serena estaba más qué acostumbrada a aquél tipo de emergencia.

-¿Tratarla? ¿Es una maldita broma? ¿Qué sabés tú...?.

-Se lo qué tengo qué saber, en menos de un minuto comenzarán a salir ampollas en la panza, sus párpados van a inflamarse, sus belfos también y su lengua se hinchara tanto qué ocupará toda su laringe y la asfixiara, después de eso tendrás cinco minutos para despedirte de ella ¿Eso es lo qué quieres? - explicó Serena.

LA OTRAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora