Serena se despidió de Seiya con una sonrisa, saber de su paciente le alegraba el corazón en medio de tanto dolor y desolación. Serena caminó de regreso al interior de la casa, confiaba en estar a tiempo para darse un baño y esperar a Darien para cenar, pero no contaba con la figura qué descendía por las escaleras, su corazón se estrujó dentro de su pecho mientras el miedo se instalaba en su cuerpo. El frío la recorrió de pies a cabeza y se sintió mareada a punto de desmayarse "¿Qué hace Rei en casa?".
-¿Qué sucede Usagi? Parece qué has visto un fantasma, y tendrás qué perdonarme por qué yo estoy muy lejos de serlo - dijo Rei sonriendo.
Serena trató el nudo en su garganta al observar la sonrisa de Rei y la intensidad de su mirada le hizo temer lo peor.
-Te hacía de viaje ¿Cuándo volviste? - preguntó Serena sin moverse ni un sólo centímetro de su lugar.
Temía el aroma del champú de Mandy impregnado en la ropa, y ella iba a notarlo si se movía en la dirección del aire.
-Desde el mediodía, pero me quedé profundamente dormida, ahora si me disculpas tengo hambre - dijo Rei ampliando más la sonrisa y dirigiéndose a la cocina.
Serena no lo pensó dos veces y subió con prisa a su habitación, su corazón latía agitado, sus manos sudaban por el nerviosismo ¿Podía confiar en las palabras de Rei? Serena negó, era muy difícil confiar en quién evidentemente esperaba un resbalón para sepultarla.
★★★★★
Darien suspiró al cerrar la llamada, se había demorado más de lo necesario y la tarde empezó a oscurecer. Darien caminó a casa con el saco en la mano. Darien se detuvo abruptamente al ver a su hermana sentada en la sala con las piernas cruzadas y una revista en sus manos.
-Rei ¿Qué haces aquí? - preguntó Darien, su primer pensamiento fué suponer qué algo había mal o ella se había enfermado.
-Buenas tardes a ti - expresó Rei con una ligera sonrisa.
-Rei - el tono de Darien le indicó qué era mejor responder a su pregunta.
-El viaje se pospuso debido a una alerta roja de erupción en el volcán de fuego - respondió Rei sin más.
Rei dejó la revista en el sillón y sé puso de pie.
-Bueno - Darien no sabía qué decir.
Había planeado de camino a casa lo qué deseaba hacer con Usagi, pero encontrarse con su hermana no era parte de sus planes.
-¿Tienes hambre? - preguntó Rei mientras su mirada se dirigía a la ventana del jardín.
-Sí, no tuve tiempo de almorzar en la oficina ¿Has visto a Usagi? - preguntó Darien caminando a la ventana.
-Sí, subió a darse una ducha, puedo hacerme cargo de servir la cena, Luna se fué antes de la noche, tenía una reunión con sus compañeros de estudios - dijo Rei empujándolo para llevarlo a la cocina, mientras sonría.
-Estás actuando un tanto extraña enana - dijo Darien viéndola con sospecha.
-Ideas tuyas, gigante - respondió Rei.
Serena bajó al comedor, por un momento creyó qué el miedo la paralizaba, Rei estaba actuando extraña. Serena se regañó mentalmente por haberse acercado a los perros, ahora no sabía si Rei la había observado o no, se sentía cansada de mentir, pero debía seguir haciéndolo aún en contra de sus deseos.
-Usagi, te estábamos esperando - dijo Rei.
Serena sonrió con amabilidad, sín embargó el miedo volvía a paralizar su corazón, ante la actitud de cordialidad qué Rei demostraba.
ESTÁS LEYENDO
LA OTRA
FanfictionSerena Moon era feliz con la vida qué llevaba alejada de la sociedad y de sus padres, vivia la vida a su manera, su pequeño departamento lejos de la mansión de sus padres nadie nunca podría imaginar su verdadero linaje. Darien Shields lo tenía todo...
