Serena se sentía cansada, había dormido poco la noche anterior después de abandonar la casa de Darien, tenía el corazón destrozado a pesar de saber qué todo era culpa suya, saberlo no ayudar a mitigar su dolor.
-¿Estás mejor? - preguntó Yaten con preocupación.
-Sí, si no hubiera sido por ti seguramente estaría en lamentables condiciones y hasta quizás hospitalizada cómo ella - respondió Serena viendo a Usagi dormir ¿Cuánto tiempo más estaría así?.
-Puedo hablar con él Serena, puedo decirle qué entre nosotros no existe ningún lazo sentimental - se ofreció Yaten.
-Te lo agradezco, pero de todas maneras terminará odiándome cuándo sepa qué no soy Usagi sino Serena, no quiero hacerle más daño, quizás es menos doloroso qué piense qué le he sido infiel a qué descubra qué no soy la mujer qué él ama - murmuró Serena.
Serena se interrumpió al escuchar la puerta abrirse abruptamente, palideció al ver a Darien ingresar a la habitación acompañado de Rei, por un momento sintió qué sus piernas le fallaban y qué iba a desplomarse allí mismo. El silencio qué siguió a la abrupta interrupción sólo era interrumpido de cada uno de ellos, Serena levantó la mirada para encontrarse con los ojos azules grises de Darien frío y furiosos.
-¿Qué significa esto? - preguntó Darien.
Serena no tuvo tiempo de responder, pues otra voz los interrumpió, Zirconia había estado esperando el momento para entrar a la habitación, pero ver llegar a Darien fué mucho mejor de lo qué esperaba y lo siguió, esperando el momento exacto en el cuál poder interferir.
-Exactamente lo qué tus ojos están viendo Darien, lamento qué tengas qué enterarte de está manera tan dura, pero no puedo dejar qué continúes engañado- dijo Zirconia.
Serena podía creer las palabras dichas por su madre, tenía qué ser una maldita broma ¿Por qué el mundo confabulaba en su contra?.
-La mujer qué ves en esa cama es la verdadera Usagi, y ella es Serena, su hermana gemela, la malvada qué ha usurpado su lugar sin ningún remordimiento - soltó Zirconia con lágrimas en los ojos.
Darien las miraba sin poder creer qué fueran dos, dos mujeres idénticas y distintas a la vez.
-¿Qué le sucedió? - preguntó Darien acercándose a la cama dónde Usagi dormía, ajena a la tormenta desatada en la habitación.
-Usagi sufrió un terrible accidente semanas antes de la boda - sollozo Zirconia con fingido dolor.
Zirconia sabía qué esté era el momento de interpretar su papel, y dejar a Serena fuera de su vida y sobre todo dejarla a los ojos de Darien, cómo la única responsable.
-¿Qué tan grave es? - preguntó Darien.
Darien podía imaginarse lo grave qué era para qué Usagi continuará en la cama de un hospital sin mover un sólo musculo, pero quería escucharlo.
-Usagi está en coma Darien - respondió Zirconia - Y Serena se aprovechó de eso, no le importó su hermana y se hizo pasar por ella todo esté tiempo - dijo Zirconia.
El cuerpo de Darien tembló al escuchar las palabras de Zirconia, Usagi pudo haber muerto y él nunca se habría enterado por culpa de Serena, lo cuál incrementó su resentimiento hacía la usurpadora.
-¡Mientes! Dile la verdad, pero la verdad - gritó Serena desesperada.
-¿Qué otra verdad quieres qué le diga a Darien? Te dije qué no debías ocupar el lugar de tu hermana, pero te empeñaste en casarte con Darien, y usurpar el lugar de Usagi - contestó Zirconia.
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LA OTRA
FanfictionSerena Moon era feliz con la vida qué llevaba alejada de la sociedad y de sus padres, vivia la vida a su manera, su pequeño departamento lejos de la mansión de sus padres nadie nunca podría imaginar su verdadero linaje. Darien Shields lo tenía todo...
