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Heroes 
ぽ員汚

Feeling more human and hooked on her flesh,
I lay my heart down with the rest at her feet
Fresh from the fields, all fetor and fertile
It's bloody and raw, but I swear it is sweet

Sintiéndome más humano y enganchado a su carne,
Acuesto mi corazón en el resto a sus pies
Recién salida de los campos, todo fétido y fértil
Es sangriento y crudo, pero te juro que es dulce.

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El campo de batalla quedo en completo silencio por unos momentos, el poder mágico de Elizabeth y sus lagrimas cayendo al suelo eran el centro de atención, su actitud seria y sus ojos machados de decepción miraban fijamente a Hendrickson, quien, a unos cuantos metros de todos ellos, fruncía el ceño.
Meliodas trago saliva, notando su garganta mas seca que un deserto, ya no le importaba estar dandole la espalda al enemigo, solo como de la espalda de la albina rayos de luz formaban lo que parecían ser unas alas, iluminando el cielo, atrapando todo en su brillante y cálida luz, entre ello, ellos mismos.
Sin darse cuenta, apretó el brazo de la azabache a su lado. Fue un gesto instintivo. Protector. Necesario. Como si su cuerpo hubiera reaccionado antes que su mente. Némesis no se apartó. Al contrario, se mantuvo firme, pero su respiración se cortó apenas un instante. Sus ojos, del color del cielo abierto, permanecían fijos en la Princesa, reflejando aquella luz... y algo más.
La sangre en sus venas se revolvió de forma extraña. Un calor incómodo. Un mal presentimiento.

— Enserio has despertado un poder problemático...— Suspiro por lo bajo el demonio, sin sacar sus cuencas negras de su posición fija.— Apóstol de las Diosas.—

— Estoy muy triste...Hendrickson.— Su poder hacia que las ondas de viento despeinaran a los presentes, el rubio tenia una cara sorprendida, una respiración entre cortada saliendo de él ante la imagen delante suya. El cabello de su nuca se alzo, hacia tiempo que no sentía ese poder, y por una parte desearía no hacerlo.— Mi padre tenia toda su fe puesta en ti... Él creía que tú podrías cumplir con el rol que tenia el anterior Gran Caballero Sagrados, Zaratras, quien sufrió una muerte horrible.— Elizabeth apretó los puños, las lágrimas nublando sus ojos impares.—- Tú eras mas gentil y amable que cualquier persona... ¡Las personas y los otros Caballeros Sagrados confiaban en ti! ¿Que te paso... cuando te desviaste de tu camino?. Hiriendo a cientos de personas y traicionando a los Caballeros Sagrados que confiaban en ti, aquellos que nunca se dieron cuenta que todo era una mentira...— Y tenía toda la razón, esa explanada de tierra y muerte estaba llena de sangre y armas de caballeros abatidos o agonizando.— Tomaste la vida de Hawk... ¿Qué es lo que te motiva a hacer todas esas cosas?—

El ceño de Hendrickson se frunció un mínimo, callándose un segundo antes de hablar.— La resurrección de nuestro Clan Demoníaco, y la resurrección de los cuatro Clanes que nos sellaron.— Meliodas ladeó la cabeza al escuchar el plural. Algo se tensó en su expresión. Pero no miró a Hendrickson. Miró a Némesis. Su palidez lo golpeó con más fuerza que aquellas palabras. Apretó su brazo con firmeza, esta vez de forma consciente, atrayéndola más hacia él. Su pulgar presionó con cuidado, como si quisiera comprobar que seguía allí. Que seguía respirando. Que seguía viva. Ella no habló, pero sus ojos del color del mar se encontraron con los suyos. En ellos había furia, dolor... y una determinación que le heló la sangre. Demasiada. Como si estuviera dispuesta a romperse antes que retroceder.
Tenían que acabar con esto.
Ella no estaba bien.
Y no era el mal habitual que la consumía. No era solo su cuerpo herido.
Había algo más. Algo antiguo. Algo que reaccionaba a esa luz. Y eso lo aterraba.— Y para romper el sello, la sangre del Apóstol de las Diosas, es necesaria.—

◖ 𝘚𝘐𝘕𝘕𝘌𝘙 ◗ - 𝙉𝙖𝙣𝙖𝙩𝙨𝙪 𝙉𝙤 𝙏𝙖𝙞𝙯𝙖𝙞 -Donde viven las historias. Descúbrelo ahora