◖ Esta historia... Tiene lugar en un pasado distante donde la línea entre los humanos y los no-humanos era casi imperceptible.
Como defensores del Reino, Los Caballeros Sagrados poseen extraordinarios poderes mágicos que provocan en el pueblo tanto respeto como miedo.
Entre ellos, hubo un grupo que traicionó al Reino y se convirtió en el enemigo del resto de Caballeros Sagrados.
A este grupo se le conoce como:
Los Siete Pecados Capitales. ◗
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❝ Golpéame. Hazlo, Porque se que es la única manera para que no le hagas daño. Cada vez que maldices mi nombre sé que es para satisfacerte al escucharme sollozar, pero eso no va a suceder. Noquéame, patéame cuando esté sobre el suelo... Solamente te decepcionaras al no escuchar mis gritos de dolor.❞
— La verdadera razón por la que estoy buscando con tanta desesperación a los Siete Pecados Capitales y a su acompañante... es para detener el avance de los Caballeros Sagrados.—
Al escuchar aquellas palabras cargadas de una gravedad aplastante, Némesis frunció levemente el ceño. Con un movimiento lento, guardó las manos en los bolsillos de su pantalón oscuro y sacudió la cabeza con brusquedad para apartar un rebelde mechón azabache que había caído sobre el puente de su nariz, manteniéndose en su línea de misterio. Meliodas, por su parte, se limitó a observar en absoluto silencio a la joven albina, analizando la pureza de sus intenciones.
— Me habéis ayudado en más ocasiones de las que merezco en un solo día... Jamás olvidaré esta deuda con vosotros. —murmuró Elizabeth con una voz afligida y rota por la impotencia.
Le dio la espalda a ambos compañeros, apoyando las manos en la corteza del árbol para contemplar las imponentes vistas del valle que se desplegaban desde el acantilado donde se refugiaban. El viento movía su largo cabello plateado, dándole un aspecto casi místico.
Hawk, que procesaba la información rascándose la oreja con el pendiente, soltó todo el aire por su hocico rosado en un bufido de pura incredulidad.
— A ver, a ver, déjame entenderlo... ¿Los Caballeros Sagrados no son los caballeros entre caballeros? ¿Esos guerreros legendarios que se encargan de proteger Britannia con su vida? —cuestionó el cerdo, ladeando la cabeza— Se supone que son los héroes del pueblo, ¿no?—
—¿Y qué pasaría si esos supuestos héroes deciden declarar la guerra a la mismísima Britannia? —soltó la albina. El comentario hizo que incluso el pequeño Hawk se exaltara, aunque nadie se atrevió a interrumpirla. El peso de sus palabras congeló el ambiente.