Capítulo 62
Mimi Rosé
La armonía de dos almas.
Capítulo final
El sol de Croacia nos saluda con un calor que va más allá de la piel, se siente como un abrazo que llega directo al alma. Luka y yo cogemos nuestras manos, entrelazándolas con la suavidad de quien guarda un tesoro, y al hacerlo, siento que estamos atesorando cada segundo de este viaje que es nuestra luna de miel, nuestra celebración del amor que nos ha traído hasta aquí.
Caminamos por calles empedradas que cuentan historias de tiempos pasados, rincones que Luka conoce tan bien y que ahora tengo el privilegio de ver a través de sus recuerdos. Llegamos a la casa en la que vivió algunos años con su madre, una fachada que refleja los tonos cálidos de la tierra y las aguas del Adriático que se asoman a lo lejos.
──Aquí también estás tú ahora. ──dice, y sus palabras se convierten en un puente entre su pasado y nuestro futuro.
Nuestra luna de miel ha sido una colección de momentos sublimes. Hemos aprendido a ser espontáneos, a bailar bajo aguaceros improvisados donde la lluvia no era más que el ritmo de una música que solo nosotros escuchábamos, a correr por las estrechas callecitas de ciudades medievales, riendo hasta perder el aliento, a veces por un mal chiste que sólo tiene gracia en la boca del otro.
Hemos saboreado la comida hasta que los sabores se convierten en recuerdos que vamos a querer recrear alguna vez. En cada bocado hay más que especias o ingredientes; hay una porción de nosotros mismos, de nuestros días de descubrimiento compartido, donde el degustar es solo otra manera de aprender del placer que se puede encontrar en las cosas más sencillas.
Vivo estos días junto a Luka como si estuviera dentro de un sueño, un sueño de donde no quiero despertar. Pero la verdad es aún mejor, porque esto no es un sueño, esto es la realidad más dulce que dos personas podrían vivir. A su lado, me siento más viva que nunca; hay una energía vibrante que circula entre nosotros, que nos dice que no hay nada más verdadero que el amor, la risa, las ganas de seguir descubriéndonos uno al otro.
Aquí, en Croacia, hemos construido un santuario de paz y admiración. Luka me mira como si pudiera ver mucho más allá de lo que soy en la superficie, como si pudiera leer los capítulos de mi corazón que ni yo misma conocía. Y cuando yo lo miro, veo la historia de un hombre que ha superado la tormenta para encontrar la calma. Admiración es la palabra, sí, pero es más, es reconocimiento, es ver todo lo que ha sido y todo lo que puede ser, y amarlo en todas sus formas.
Vivimos cada día presente, pulso a pulso, con la promesa silenciosa pero firme de que cada instante será para el ahora y no para el ayer ni para el mañana. Nos tenemos el uno al otro, y sabemos que no hay mayor regalo que la certeza de ese amor.
Cierro los ojos y tomo un respiro de la brisa marina, dándome cuenta de que este viaje no solo ha sido un descanso después de nuestra boda, sino un pacto silencioso. Un pacto de amarnos viviendo cada día con intensidad y felicidad, con alegría y verdad. Y como cada promesa que hemos hecho, sé que esta también la cumpliremos.
Sus manos se cierran en mi cintura y su barbilla recae en mi hombro, miramos hacia el inmenso jardín en el cual pienso plantar muchas flores y arboles. Ya he creado un pequeño espacio para ambos, el cual pienso mostrarle a Luka ahora…
──He pensado. ──Susurra. ──. Qué me gusta estar aquí pero amo también Chicago.
──Lo sé.
──Allí empezó todo.
Me giro para verlo a los ojos.
──Mi alcoholismo más que ser una maldición, fue una bendición. Me llevo a ti. Hoy sobrio puedo decirlo con propiedad, eres mi sanación…
──Y tú mi gran amor.
──¿Qué viene ahora?
──Seguir viviendo… seguir soñando, y sobre todo seguir amando. Ven conmigo.
Nos adentramos en el terreno lleno de un césped verdoso e húmedo, y lo guío hacia un pequeño espacio que con paciencia y amor se ha llenado de color, todas las mañanas antes que el despierte vengo aquí, a hablar con las plantas y llenarlas de vida.
Luka se detiene en seco, visiblemente sobrecogido por el mar de colores y olores que llena su antiguo espacio con nueva vida. Las manos le tiemblan ligeramente, pero su sonrisa es firme y su mirada, brillante.
──Es… es hermoso. ──murmura, y esos dos simples palabras llevan consigo todo el peso de su gratitud, sorpresa y amor.
Me acerco a él y, sin mediar palabra, le envuelvo en un abrazo cálido, sólido, real. Siento su corazón latir contra el mío, una sinfonía silenciosa pero potente de todo lo que hemos superado y de lo que nos espera.
──Las flores son solo el comienzo. ──susurro. ──. Cada día, con cada nota que toques, con cada sonrisa, con cada batalla que ganemos, llenaremos nuestra vida de nuevas flores.
Luka asiente, sus ojos recorriendo cada detalle de la casa que ahora parece contener un universo entero, y sé que este es su verdadero hogar, un lugar de renacimiento, armonía y amor. El acto final de la gira más importante está a punto de comenzar: la gira de su vida, Juntos, conformamos la orquesta que en cada movimiento de esta sinfonía de la vida.
──Te amo, Luka Hauser.
──Yo te amo a ti, Mimi Hauser.
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Amor platónico
Romantik¿Alguna vez en tu vida has tenido un amor platónico? ¿Te has enamorado de alguien que no conoces? ¿Lo has hecho? Yo si. Me llamó Mimi Roses, y tengo un amor platónico, un muy imposible amor soñado. Estoy perdida e irrefutablemente enamorada de...
