Dylan se encontraba sentado en el sofá desesperado, ya había pasado una hora que el rizado no llegaba a la casa. Su cara estaba desinfectada y con algunas curitas que Jay le había aplicado una vez que lo había curado. Lucy estaba sentado junto a el apoyando su cabecita en el brazo de hermano, el cual no dejaba de moverse nervioso.
—Dy, no te preocupes, Aarón ya volverá—murmuro la rubia con una sonrisa.
El castaño asintió haciendo una mueca con sus labios, la rubia arrodillándose en el sillón le dio un corto abrazo al ojiazul. Jay se encontraba cruzada de brazos recostada al maco de la puerta, observando a ambos de sus hijos.
Y minutos después una llamada llego a su celular, frunciendo el ceño, se sorprendió del número desconocido, aunque sin chistar lo atendió.
—¿Hola?—balbuceo en la línea.
Escucho el suspiro del otro lado.
—¿Sr. White?
El labio del castaño comenzó a asentir con su cabeza, aunque sabia perfectamente que nadie podía verlo.
—S-si.
—Lamento decirle que el señor Thompson... sufrió un accidente...
*
—¡PARA EL AUTO! ¡PARALO!
Jay estaciono el automóvil, Dylan suspiro en lo alto intentando bajarse, pero la castaña se lo impidió sujetando su brazo, haciendo que el ojiazul con rabia la observara.
—Dylan, quiero que te tranquilices. Sabes que si no lo haces los médicos pueden echarnos.
Rodando los ojos, y soltándose bruscamente el castaño bajo del auto, corriendo hacia la entrada del gran hospital, y a gran velocidad hacia la recepción. En donde una rubia acomodaba algunos papeles hablando por teléfono.
—¡Necesito urgente q-!
—Sh—sentenció la rubia haciendo una seña con su indice.
La respiración del cataño se altero, limpiando con furia las lagrimas que no dejaban de salir de sus ojos azules. Cerro sus ojos por unos segundos, para volver a abrirlos controlando sus actos.
—Necesito que me diga...
—Un segundo—articulo la chica moviendo exageradamente la cabeza.
—¡NO PUEDO ESPERAR UN SEGUNDO!—grito el ojiazul haciendo que la rubia saltara de su lugar—.¡MI NOVIO PUEDE ESTAR MURIÉNDOSE EN ESTOS MOMENTOS Y USTED ME DICE QUE ESPERE UN SEGUNDO!
La mujer no respondió nada, solo se limito a cortar la línea sin mas y avisarle disimuladamente del problema que estaba teniendo a un guardia cercano, el hombre corpulento se acerco de inmediato al área.
—¡NO ME TOQUE!—grito nuevamente Dylan limpiando las lagrimas de sus ojos—.¡QUIERO SABER DONDE ESTA AARÓN!
El castaño retrocedió unos pasos hasta chocar con Jay, al darse cuenta y percatarse de la mirada de su madre le suplico con la suya que arreglara el problema. Jay era enfermera en aquel hospital, esta sonrió a medias rodeando los hombros de su hijo, pero este se aparto, no necesitaba ningún consuelo de parte de nadie, necesitaba al chico de ojos verdes.
Lucy sujeta de la otra mano de la castaña miraba el lugar, observando cada pared blanca o cada detalle del techo, Jay entrego a la rubia en los brazos de su hermano a medida que se acercaba con el guardia y recepcionista a arreglar el problema.
—Dy, ¿Donde esta mi Aarón?—pregunto en un murmuro la pequeña.
Pero Dylan no contesto, tragando el nudo que había en su garganta, negó sin saber. Apartando un segundo la mirada de la rubia, observando así como una ambulancia se estaciono rápidamente en el asfalto de la calle, los paramedicos corrieron hasta ella, sacando de atrás una camilla, la cual tenía un cuerpo tan conocido a los ojos del castaño
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TODO POR TI
Teen FictionAarón Thompson es conocido en la escuela por su fama de chico malo, y dentro del ring, como el mejor boxeador de la ciudad. Y Dylan White, Dylan simplemente es su próxima presa, un estudiante que al morir su padre, junto a su madre y hermana han to...
