ɪ ᴅɪᴅɴ'ᴛ ᴋɴᴏᴡ ᴛʜᴀᴛ ɪ ᴡᴀꜱ ꜱᴛᴀʀᴠɪɴɢ ᴛɪʟʟ ɪ ᴛᴀꜱᴛᴇᴅ ʏᴏᴜ
Aquella noche fue mágica. No podía haber empezado mejor el día de mi cumpleaños y dudaba que cualquier cosa fuese a superarlo.
Kilian me llevó de vuelta a casa a pesar de que no me apetecía para nada volver. Quería seguir allí, perdida en sus labios y continuar admirando su rostro de cerca. Pero, por desgracia, tuve que separarme de su lado en cuanto me bajé del coche tras una despedida un tanto extraña en la que los dos no supimos bien cómo actuar. Todo lo que dije fue: "Gracias por esta noche. ¡Nos vemos!" Sí, sin beso de despedida.
No obstante, no iba a darle vueltas a eso y me iba a centrar en la imagen que habíamos creado. Cuando me tumbé en mi cama, todavía sentía sus labios sobre los míos y así fue como me quedé dormida en una alegría inmensa.
Desperté a tiempo de apagar el despertador y mantuve el buen ánimo hasta llegar al instituto. Iba caminando sin ser consciente del lugar en el que me encontraba, recogí las cosas de mi taquilla y casi me morí del susto cuando alguien colocó sus manos en mis ojos, despojándome de la vista. La colonia femenina de Cailin llenó mis fosas nasales de inmediato, podía identificarla aún sin vista y oído.
—Cumpleaños feliz, te desea tu amigaaaa, cumpleaños feliz —cantó en mi oído, despertándome una sonrisa. Le quité las manos de mis ojos y me di la vuelta para abrazarla—. ¡Eres mayor de edad, Effie!
—¡Sí! —exclamé al separarme, ella estaba tan sonriente como yo.
—¡Qué suerte! ¿Te sientes distinta?
—No especialmente. —Bueno, puede que un poquito sí, anoche algo cambió en mí después de todo—. Más mayor, eso sí.
—Los podrás lucir el sábado en la fiesta, ya está todo preparado. Y recuerda que hoy tienes que estar en mi casa a las seis para nuestra fiesta privada, etiqueta: tu mejor pijama.
—Lo sé, allí estaré. —Sonreí y le di un beso en la mejilla antes de que siguiera su camino a clase.
Durante las clases, luché por mantener la atención y no desviar mis pensamientos, dejándome llevar por los cosquilleos de mi vientre. Tampoco pude evitar entrar en el chat de Kilian y ver su foto de perfil, como si necesitara sentirlo de algún modo, aunque fuese con la vista. No es que la foto dejase ver mucho, aparecía de espaldas con una camiseta de tirantes negra y sujetando una de sus chaquetas de cuero sobre su hombro, dejando visibles todos los tatuajes de los brazos y del cuello.
«He besado a ese chico.»
Me mordí los labios reprimiendo una sonrisa.
—¿Qué pasa? ¿Qué miras? —cuestionó Cailin, intentando asomarse a la pantalla. Salí de inmediato antes de que se diera cuenta de lo que estaba viendo.
Me desplacé a un lado por las gradas en las que estábamos sentadas. No había jugadores de lacrosse jugando, solo estábamos nosotras disfrutando del calorcito del sol.
—Nada.
—Tenías una sonrisa muy peculiar, como cuando hablabas por mensajes con Dexter.
—Bueno, pues no estoy hablando con nadie. Solo miraba vestidos para el sábado —dije en un intento de desviar el tema, y tampoco era del todo mentira. Buscaba algo que ponerme que fuese apto para el dinero que me quedaba, pero mis dedos me llevaron sin querer al perfil de Kilian. Aunque no pensaba ocultarle a Cailin lo que sucedió la noche anterior, me avergonzaba que me viese admirando su foto.
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DHARMA
Romance«𝐏𝐞𝐧𝐬𝐚𝐫 𝐞𝐧 é𝐥 𝐞𝐬𝐭á 𝐦𝐚𝐥. 𝐍𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐞 𝐠𝐮𝐬𝐭𝐚𝐫𝐦𝐞. 𝐃𝐞𝐬𝐞𝐚𝐫𝐥𝐞 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐥𝐨 𝐜𝐨𝐫𝐫𝐞𝐜𝐭𝐨.» La vida de Effie en el exclusivo instituto St. Joseph es un equilibrio entre la invisibilidad y la humillación. Tras haber sido...
