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ʙᴜʀʏ ᴛʜᴇ ʜᴀᴛᴄʜᴇᴛ ᴏʀ ʙᴜʀʏ ᴀ ꜰʀɪᴇɴᴅ ʀɪɢʜᴛ ɴᴏᴡ



La vuelta desde Coney Island fue un tanto agridulce. Al principio hice como si nada tras escuchar la conversación, comimos y después dimos un paseo de vuelta al coche. Ahí fue cuando sus palabras volvieron a mi cabeza.

"En cuanto tenga la ocasión, me los quitaré de en medio."

Era casi imposible creer que la persona que tenía a mi lado conduciendo no solo contribuía al tráfico de drogas, sino que además asesinaba a personas. Sencillamente no podía imaginármelo quitándole la vida a alguien.

Entonces lo recordé disparando en el puesto de tiro. Su manera de coger la pistola dejaba claro lo acostumbrado que estaba a hacerlo y su puntería fue del todo certera.

Tenía demasiadas preguntas en mente, como: ¿qué clase de trabajos haría? ¿Era un mercenario? ¿O solo lo hacía si tenía que ver con el tráfico? Como los chicos de aquella banda. ¿Y qué había de "la entrega"? ¿Se habría llevado ya a cabo? Hacía tiempo que no lo escuchaba hablar de ello. Quería saberlo todo, pero sabía que no podía preguntar por sus trabajos tan a la ligera si no quería sentirme involucrada de alguna manera.

Desperté de mis pensamientos cuando sentí su mano sobre mi muslo. Tenía a Stitch bien sujeto con mi brazo izquierdo mientras que el otro lo mantenía apoyado sobre la puerta del coche, permitiéndome así mantener la vista en la ventanilla. Al girar la cabeza, vi su mano tatuada sobre mi pierna y un instante después, conecté con sus ojos.

—Te veo seria —pronunció mientras intercalaba la vista con la carretera—. ¿Pasa algo?

—No, estoy algo cansada. —Y era cierto, el día me había dejado exhausta, pero era evidente que eso no era lo único que me tenía en ese estado. Se quedó conforme con mi respuesta, pero no quitó la mano de mi cuerpo y su pulgar se movía de arriba abajo. Tras darle un par de vueltas más, volví a hablar:— Kilian, ¿alguna vez has matado a personas inocentes? ¿O solo lo haces con delincuentes?

Quería saberlo, necesitaba saber que no era tan malo del todo porque no estaba dispuesta a huir de nuevo. Si iba a quedarme a su lado, tenía que saber que al menos no iba asesinando a personas que no lo merecían.

—¿Qué? ¿A qué viene eso? —Giró la cabeza de nuevo intentando descifrarme y por la forma en la que apretó la mano sobre mi pierna, supe que la cuestión le inquietaba.

No quería que supiera que lo había escuchado así que pensé en miles de maneras de desviar aquella posibilidad.

—Me he acordado de la forma en la que conseguiste a Stitch y cómo me has enseñado a coger la pistola. También de ese tal Yowarski, el que dijo que debías de haber matado a esos tipos. Sé que no quieres que te pregunte si matas a personas, pero es una respuesta que ya sé de sobra. Así que, cuando lo haces, ¿son inocentes?

—Una persona inocente no merece morir, Euphemia.

—Ya, pero tal vez has tenido que matar a alguien solo porque ha escuchado o visto algo que no debía.

—Por suerte, nunca he tenido que hacer algo así.

—Vale —dije más bien en un susurro y quedándome algo más tranquila, dentro de lo que cabía.

Él, por el contrario, no se quedó del todo conforme por las veces que giraba la cabeza para mirarme, asegurándose de que todo seguía bien entre nosotros. Decidí entonces coger su mano y entrelazar nuestros dedos, quedándonos así el resto del camino.

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