~ Capítulo 35 ~

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Angel

- Yo creo que todavía falta una semana.

- No, estoy 100% seguro de que ya son dos meses.

Husk miró hacia el techo, como si le ayudara a pensar, y posteriormente negó con la cabeza.

- Fue a mediados de noviembre.

- ¿Seguro?

- Yo diría que sí.

Me reí ante el intento desesperado de recordar qué día empezamos a salir. En el momento sé que miré el calendario, y me dije a mí mismo que recordaría la fecha y que sería nuestro día especial. Pero ahora habían pasado dos meses y ni siquiera sabía cuando había sido nuestro primer mes juntos.

A ver, no es que fuera algo realmente relevante para que nuestra relación fuera buena, pero esa misma tarde, Cherri estuvo hablándome de lo bonito que fue el regalo que le dio Pentious por haber cumplido un mes, y eso me hizo recordar que nosotros no habíamos celebrado nada.

Al principio me entró el pánico al darme cuenta de que no recordaba el día, pensando que Husk se molestaría. Pero luego caí en la cuenta de que él tampoco me había dicho nada, y de que probablemente ni siquiera miró la fecha el mismo día que le pedí salir. Bueno, ¿realmente fui yo el que se lo pedí? Ni siquiera sabía cómo definir el cómo comenzó nuestra relación.

- Para mí que fue un martes.

- Me niego. - Repliqué

- ¿Cómo que te niegas?

- ¿Quién empieza a salir un martes? Es un día feo, raro. A nadie le gustan los martes.

Me acurruqué un poco más contra su costado. Notaba el calor de su piel bajo mis sábanas, y me resultaba muy reconfortante. Ya me había acostumbrado a dormir con él todas las noches, y ahora cuando me tumbaba en mi cama sin poder abrazarle, el colchón se sentía frío, solitario. Pasaba normalmente más tiempo en su habitación que en la mía propia, pero esta vez fue él el que vino a visitarme después de su turno en el trabajo, y una cosa llevó a la otra y ya daba pereza cambiar de cuarto.

Su brazo rodeaba mi cintura con un agarre perezoso, y su otra mano descansaba en su torso desnudo, subiendo y bajando al compás de su respiración.

- Igualmente, esto no tiene sentido. ¿Qué más da? Es sólo un día. - Dijo, con cierto desdén.

Levanté la cabeza de su pecho para mirarlo, poniéndome en modo drama total.

- ¿"Sólo un día"? - repetí, alargando las palabras como si acabara de decir el pecado más grave del mundo. - ¿Qué ha pasado con tu lado romántico?

Frunció el ceño, pero su mano terminó subiendo por mi espalda hasta quedarse acariciando mi hombro con suavidad, y ese gesto hizo que mi queja perdiera un poco de fuerza.

- Romántico soy, pero no en el sentido cursi, - contestó. - No creo que haya que esperar a un aniversario para demostrar que me importas, ¿sabes? Eso es de gente vaga.

- ¿Vaga? - Solté una carcajada y me incorporé un poco - Explícate.

Él se encogió de hombros, su piel rozando mis brazos.

- Si solo haces algo bonito un día al año porque "toca", entonces todo lo demás no cuenta una mierda. No quiero ser ese imbécil que se acuerda de portarse bien porque el calendario me lo dice. Prefiero... no sé, demostrarlo todos los días. O cuando me da la gana.

En realidad, su razonamiento tenía sentido. Husk era bastante detallista ya de por sí, y solía tener gestos pequeños de forma diaria, algunos más grandes de forma ocasional. Escondía mi vino favorito en el almacén para poder reservarlo únicamente para mí. Me traía el desayuno a veces a la cama. Me llevaba el primero a cada lugar nuevo que descubría en la ciudad, siempre apartados de la gente y en tranquilidad. Para ser honesto, era como vivir constantemente en un aniversario.

𝙃𝙊𝙋𝙀 ❧ 𝐇𝐮𝐬𝐤𝐞𝐫𝐝𝐮𝐬𝐭Donde viven las historias. Descúbrelo ahora