57.

1.8K 196 44
                                        

Lali me dijo que cuando encontráramos paz en esta locura también quería ser madre, lo que me pareció una locura, no la imaginaba a ella diciéndome algo así, pero gracias a eso, tenía una nueva motivación para no rendirme a pesar de lo cansado que estaba a veces, se lo debía y ahora mucho más.

—Peter, ¿tú sabías que no se pueden enviar regalos al edificio del FBI? —preguntó Bella y la miré sorprendido

—Nunca intenté enviar un regalo, pero me imagino que debe estar prohibido porque es el FBI —dije con una sonrisa

—Dios, ¿no pensaste compartir conmigo esa información? Acabo de pasar vergüenza, le envié flores a Euge y el repartidor salió arrancando porque lo querían llevar detenido —dijo mirando su celular, solté una carcajada y me miró muy seria— ¿Dónde está el chiste? Probablemente, le causé un susto a algún indocumentado de este país

—No seas prejuiciosa, seguro se asustó —dije con una sonrisa— Igual de todas formas, ¿no tienes ganas de usar la cabeza un rato? —pregunté— A mí no se me ocurriría enviar regalos a un edificio del FBI

—Que hablas, si me hiciste ir a ese edificio y casi me voy presa también —dijo quejándose, en ese momento vi a Brenda y Tincho caminando juntos por el pasillo, ella se despidió y se fue en otra dirección— Bueno da igual, voy a comprar flores y se las daré esta noche

—¿Todo bien? —le pregunté a Tincho, asintió con una sonrisa y miró a Bella que estaba peleando sola

—Ahora no me quieren regresar el dinero, que se creen —dijo enojada y se fue por el pasillo

—¿Qué le pasa? —preguntó Tincho riendo

—Está haciendo payadas como siempre y luego se enoja —dije con una sonrisa— ¿Qué onda con Brenda? Por fin dejaron de pelear, estoy orgulloso de ustedes —hubo un silencio— ¿Están arreglando sus asuntos en otro lado?

—Que atrevido hijo de puta eres Peter Lanzani —dijo con una sonrisa— En realidad tengo mucho que conversar contigo amigo, pero prefiero que no sea acá, ¿podemos ir a tomar una cerveza solo nosotros dos y hablar? —preguntó

—Cuenta con eso —dije con una sonrisa

Tuve intervenciones simples durante el día y por la tarde apareció Lali, por fin logré que viniera con algo de tiempo para hacerle exámenes, lo primero que hice fueron de sangre y luego la llevé para un scanner

—¿Crees que vamos a encontrar algo interesante en todo esto? —preguntó mientras se terminaba de acomodar, solté una leve sonrisa y le di un delicado beso— Si pasa algo malo, me tienes que decir, ¿dale? Sé sincero

—Voy a ser sincero —dije con una sonrisa, en ese momento entró Brenda

—¿Por qué le haremos una resonancia a Lali? —preguntó cuando me fui a la caseta— ¿Pasa algo?

—Vamos a ver ahora —dije mirando con atención las máquinas— Necesito que no hagas demasiadas preguntas, no puedo hablar ahora

—¿Pero Lali está bien? —preguntó preocupada

—Está bien —dije mirándola con una leve sonrisa— Pero la verdad es que ahora no puedo hablar demasiado —miré la pantalla con atención mientras veía a Lali entrar al scanner para la resonancia y comencé a tener las primeras imágenes, en ese momento hubo un silencio

—¿Y esa mancha? —dijo sorprendida— ¿Es epiléptica?

—No —respondí mientras se me llenaban los ojos de lágrimas, sentía un odio tan grande que era capaz de ir a buscar un arma y matarlo, le tocaron tanto el cerebro que le dejaron una lesión, como si hubiese tenido una conmoción, un golpe o un tumor, habían pocas chances que Lali alguna vez recordara algo, pero el cerebro era una sorpresa constante y yo prefería aferrarme a eso

Donde estásDonde viven las historias. Descúbrelo ahora