Hace unas semanas notaba un extraño ambiente en la oficina, muchas personas visitaban seguido la oficina de Leo y pasaban horas en reuniones, pero la información nunca llegaba a nosotros, eso significaba que era muy confidencial y como yo me había propuesto solo ocuparme de este lugar cuando fuese necesario trataba de no involucrarme.
Peter estaba con muchas operaciones que requerían estudiar un montón a sus pacientes, me parecía muy tierno verlo tan concentrado y tan preocupado por todos sus pacientes, él se comprometía más de la cuenta porque era muy profesional, me daba mucha ternura porque lo recordaba siendo el doctor de Euge y la forma en cómo nos conocimos.
—Rose irá a pabellón, estamos en el punto que necesitamos y será una operación de complejidad, varias horas pero sé que podemos conseguir lo que queremos en este momento —agregó con seguridad— No te voy a mentir, me da un poco de nervios porque es una responsabilidad gigante, además que esto está prohibido pero yo me encariñé un montón con ella, la quiero mucho, quiero que esté bien, su mamá es una guerrera, quiero que se ponga bien
—Todo estará bien porque tiene al mejor doctor de todos —respondí con una sonrisa— Mi amor, estoy segura que será así. En cuanto salgas de la cirugía, escríbeme, me interesa mucho saber sobre ella, porque siempre estás hablando de Rose
—Además que le hablé de ti y te quiere conocer, porque dice que somos una pareja maravillosa, siempre estoy haciendo cosas para que ponga la cabeza en otro lugar, es muy chiquita para pasarla mal, debería estar en su casa, disfrutando de sus amigos, teniendo problemas escolares, no luchar contra su vida —suspiró agobiado— Pero bueno, recibí el ok y todas las opiniones de mis colegas son igual a lo que pienso
—No dudes de tus conocimientos, todo va a salir bien —sonreí y me puse de pie para llevar los platos a la cocina
—Mi amor, esta mañana que desperté sin ti estaba pensando en lo aburrido que es comenzar el día sin tenerte conmigo —agregó con una sonrisa— Y no me refiero simplemente al sexo, bueno el sexo por la mañana es una de mis cosas favoritas —era un atrevido— Pero no sé... me encanta desayunar contigo y escucharte, no sé... me cambia el humor
—Deja de ser tan dulce, basta de decirme cosas lindas todo el tiempo —pasé mis manos por su cuello y lo besé— Yo también te extrañé esta mañana, pero en realidad solo por el sexo —respondí y me miró sorprendido— No, estoy bromeando, me pasa lo mismo
—¿Por qué no te vienes a vivir conmigo? —preguntó
—No, Peter! Es muy pronto, nosotros estamos juntos hace unos meses nada más, tenemos un montón por conocernos, creo que a pesar de que pasamos mucho tiempo con el otro, también es necesario tener nuestro espacio —hizo un puchero— Yo creo que está bien que yo pueda ir a mi departamento cuando tu tienes un montón de cosas que hacer, necesito mi espacio
—¿No te sientes cómoda acá? —preguntó sorprendido— Y si buscamos otro lugar
—Peter, no estoy hablando de eso, estoy diciendo que me encanta pasar tiempo contigo y a pesar de que hay semanas donde no voy a mi casa, creo que es bueno por ahora, tener mi espacio, te amo locamente, sabes que te amo —lo miré a los ojos— Te lo dije mil veces, abrí mi corazón contigo, me conoces como ningún otro tipo me conoció en la vida, pero nos falta mucho camino por recorrer
—Ok, está bien. No estoy de acuerdo, pero lo acepto —dijo con una leve sonrisa— Abusé de mi confianza con los triunfos que obtuve
—Gracias por entenderlo —respondí
—De nada, gracias por amarme locamente —levantó las cejas— ¿Qué quieres mirar hoy? —preguntó
—Da igual, nunca terminamos nada de lo que comenzamos —respondí tentada— O te duermes o terminamos sin ropa, tenemos que cambiar eso, no podemos ser dos adolescentes que no terminan una película
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Donde estás
Hayran KurguUn neurocirujano cruza su camino con una reconocida agente, cambia el rumbo de su vida y descubren que a pesar de sus evidentes diferencias, tienen mucho en común.
