Cuando Lali me dijo que quería visitar la bodega con sus cosas supe que sería un momento complicado, seguramente en ese lugar habían muchas cosas importantes en su vida y ella no recordaba de qué se trataban, nunca fui capaz de decirle que no y si ella quería ver con sus propios ojos de lo que se trataba, yo estaría a su lado como su compañero de vida
—Necesito pedirte un favor grande —dijo mientras desayunábamos con Dua— A los dos —Dua me miró sorprendida— Por lo menos hasta que nos separemos, ¿pueden ponerse perfume lejos de mí? —preguntó y nos hizo reír— Les juro que no puedo comer nada de lo está acá, porque tengo el perfume de ambos combinado
—Pido perdón y yo me puse un montón porque tengo una reunión de trabajo —dijo Dua— Perdóname Lali
—Mi amor, yo también te pido perdón —dije con una leve sonrisa
—No pasa nada, no tienen porque pensar en estos detalles —dijo moviendo todas las cosas de la mesa— Voy a comer un poco de huevo nada más, porque tengo mucho asco —miró su reloj y luego me miró— ¿Hoy estás libre mi amor?
—Le cambié el turno a Tincho para pasar el día contigo, en el caso que no pueda ir el me cubre y luego yo le regreso las horas —dije con una sonrisa y él me miró con atención
—¿Por qué no vas a poder ir? —preguntó
—Porque no sé... quizás me tengo que quedar contigo —respondí
—No, yo soy fuerte —levantó la cejas— Dios, permiso —se fue corriendo por el pasillo, Dua me miró con una leve sonrisa
—No quiero ser madre —dijo riendo, me puse de pie y la seguí al baño
Vomitó bastante, hoy despertó muy descompuesta, me hacía mal verla así pero entendía que todo esto era parte del embarazo, se recostó un rato y me quedé con ella, cuando despertó nos fuimos a la bodega, yo propuse otro panorama considerando que hoy no se sentía bien. Llegamos al lugar, abrí y habían un montón de cosas, muebles cuadernos, libros de fotos de Lali pequeñita que ni siquiera yo había visto, ella me mostraba toda emocionada y yo moría de amor
—Estas nunca las había visto, mira lo minúscula que estabas acá —dije con una sonrisa— ¿Quiéres que nos llevemos todo a la camioneta y lo revisemos en casa? —pregunté
—Si, hay demasiado polvo acá —dijo mirando hacía todos lados— Perdona asegurémonos que no se quede nada. No entiendo porque nunca dijo nada sobre todo esto, seguro que no me quería dar explicaciones de nada. Tengo dos fotos de mi mamá, nada más
—Quizás... a él no le gusta dar explicaciones y tu ibas a preguntar mucho —dije mirando hacía todos lados, no sabía por dónde empezar, también habían cosas suyas, bicicletas y cosas de casa
—Que mal tipo, esperar ir a la cárcel para darme todo esto, menos mal que vine después o le decía hazme el favor de matarte —dijo enojada con las manos en la cintura— Necesito salir pronto porque hay demasiado polvo —miró hacía todos lados
—Revisa ese mueble y esas cajas y yo reviso esto —dije con una sonrisa
—Ok —se movió
—Pero no hagas fuerza de nada por favor —la advertí
Metimos todos los papeles que encontramos en las cajas y lo subimos a la camioneta, nos demoramos un tiempo considerable porque no queríamos que se quedara nada, Lali quería revisar todo detenidamente, habían cuadernos de diferentes años, apuntes de ella como agente del FBI. Nos llevamos todo lo que encontramos a casa, luego subimos todo al departamento y lo dejamos en el living.
—Mira, una Lali de ocho años aproximadamente —dijo con una sonrisa y me mostró— ¿Te imaginas una mini Lali corriendo por casa?
—Me muero de amor —dije mirando con atención— Mira la carita, tienes la misma cara pero de bebé, mira —sacó otra foto
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Donde estás
FanfictionUn neurocirujano cruza su camino con una reconocida agente, cambia el rumbo de su vida y descubren que a pesar de sus evidentes diferencias, tienen mucho en común.
