Los primeros días Danny pudo manejar moderadamente bien sus emociones. Una parte aislada en su cerebro se negaba a reconocer de forma abierta y contundente la separación de aquella relación tan extraña que había mantenido hasta entonces.
Que no. Que no podía acabar tan fácil. Las cosas volverían a como estaban. No había sido más que un simple y tonto malentendido. Era su culpa por no saberse expresar, y por querer mantener en secreto su plan de venganza.
Las cosas se resolverían gradualmente. Lo hablaría con Vlad, se sinceraría y fin del asunto.
Con lo que no había contado Danny era con la férrea decisión de Vlad por no toparlo en el único lugar donde podían verse. La mansión.
Danny incluso se había quedado a pasar la noche del viernes con la única finalidad de ver a Vlad. Sin embargo el magnate no llegó. Y si lo hizo, debió ser cuando Danny dormía a horas tardías de la madrugada.
Pasada una semana la realidad empezó a caer como un pesado saco de box. Vlad no iba a perdonarlo. Y Danny tendría que vivir con eso.
¿Había valido la pena?
¿Seguía valiendo el esfuerzo y todos los sacrificios que estaba haciendo en pos de completar su venganza?
El lunes tocaba presentar la segunda mitad del primer examen. El viernes era la evaluación.
Pero Danny no quiso asistir. Su odio por Paulina se había vuelto todavía más tangible y tóxico después de que se diera cuenta de que lo había arruinado todo con la única persona que lo había estado ayudando hasta entonces.
Sabía que si la veía de frente, estallaría. Seguramente no la golpearía, pero sin duda la insultaría, le diría que era la chica más superficial, banal y estúpida de todas. Le confesaría lo de su contraparte y hasta le haría una demostración.
Pero ¿De qué serviría?
Claramente que Paulina se llevaría un buen chasco, pero su vida no se iba a interrumpir por algo como eso. Podía tener a quien ella quisiera a sus pies. Y Danny en cambio estaba arriesgando su mayor secreto.
Daba igual si reprobaba. De todas formas no había podido aplicar en la preparatoria que quería. Y tampoco es como si ya se hubiera decidido por una carrera. Tal vez se tomaría un año sabático para reponerse de lo de Vlad. Tenía que superarlo y pedirle que lo ayudara a mejorar la máquina para que, de ese modo, Danny no tuviera más excusas para querer ir a verlo.
Era doloroso, pero fueron sus propias acciones las que lo llevaron a ese punto de quiebre.
**
-¿Una efe?- preguntó una exaltada Paulina una vez que le fue entregada la hoja del examen.
-No equipo, no puntos- le recordó el profesor, siguiendo con la entrega de boletas.
A todos se les hizo extraña la ausencia repentina de Danny, más no así a Paulina, quien ya de antes sospechaba un complot en su contra. Porque, claro, todo se trataba de ella.
¿De quien más sino?
Era obvio que Danny estaba perdidamente enamorado de ella. Después de que le rompió el corazón en el baile ahora Danny buscaba la manera desesperada de tenerla. Quería meterle presión, orillarla a buscarlo.
Y tenía que hacerlo. Le gustará o no, su calificación final estaba en juego. Le quitarían el coche y todas las tarjetas de crédito a no ser que aprobara esos malditos exámenes.
Tuvo que rebajarse y asistir a la residencia de los Fenton después de clases. El vecindario era clase media, pero la modesta casucha cercada con tablas de madera dejaba mucho que desear.
Paulina atravesó el jardín de brazos cruzados, temiendo que en cualquier momento algún bicho repugnante le cayera encima. Ahora detestaba a Danny el triple por obligarla a ir a buscarlo.
Golpeó varias veces con los nudillos hasta que una chica de largo cabello naranja le abrió.
El parecido con Danny era asombroso. Tanto que Paulina sabía que no podía equivocarse. Al menos en eso.
-¿La hermana de Danny?- adivinó con una sonrisa forzada.
-Jazz- se presentó ella alzando una ceja con confusión-. ¿Vienes a ver a mi hermano?
-Nada me gustaría más.
-Bien. Iré a preguntarle.
-No hace falta- puntualizó Paulina-. Solo quiero recordarle sobre el examen del miércoles.
-Oh- parpadeó Jazz-. En ese caso, pasa. Segunda planta, primera puerta a la derecha.
Paulina entró y subió resuelta los escalones. No entendía cómo una familia entera podía vivir en un lugar tan pequeño y poco amueblado como ese.
Una vez arriba decidió que no le daría tiempo a Danny de buscar excusas. Abrió la puerta sin anunciarse.
-Escúchame bien, grandisimo idiota, como no me ayudes...
Paulina se silenció al ver a Danny cambiando ante sus ojos. Su cabello antes negro, se tornó completamente blanco. Sus ojos azules se volvieron de un brillante y conocido verde esmeralda. Incluso su ropa casual mutó al traje oscuro de licra que tan bien ella conocía.
Su ojo sufrió un incontrolable tic. Cerró la puerta de golpe y se apoyó de espaldas en ella.
Luego gritó horrorizada cuando sus limitadas neuronas hicieron la conexión pertinente.
Danny Fenton era Danny Phantom.
¡¿Se había acostado con Danny Fenton?!
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Experimento fantasma.
FanfictionVlad se hace amigo de Danny y pretende ayudarle a mejorar sus habilidades. VladxDanny.
