Vlad caminó resueltamente hasta su escritorio. El reloj de pared marcaba el mediodía. Tenía cinco horas dentro de la empresa y ya se sentía impaciente por salir.
Antes no había sido el caso, puesto que solía quedarse incluso horas extras planificando cualquier desperfecto en proyectos futuros de VladCo. Ahora, no obstante, las cosas eran diferentes.
Extrañado, tamborileó los dedos sobre una pila de carpetas y escudriñó en torno suyo. Algo faltaba.
Vlad hizo sonar sus dedos con apremio al recordarlo. Abrió la primera gaveta y extrajo el portaretratos dorado con la fotografía de la dulce Maddie. Después retiró los seguros y siguió hurgando en el cajón hasta encontrar una fotografía familiar que había hurtado en su última visita al domicilio de los Fenton.
Vlad contempló largamente el conjunto de integrantes que formaban el cuadro antes de decidirse a recortar el único miembro que le importaba.
Danny.
El chico rebelde de sonrisa radiante. Tan aparentemente normal, y sin embargo, Dan ocultaba un relevante secreto al mundo.
Su condición de fantasma.
Vlad suspiró conforme al dejar el nuevo retrato en una esquina de la mesa. Ahora si, todo lucía al punto. Antes solía motivarse con la visión de quien fuera su primer amor. Quién iba a decir que había dedicado su vida entera a concretar una idealización tan banal e inverosímil.
Todas sus metas pasadas se habían centrado en obtener el amor de Maddie. Siendo que esta ni siquiera se tomaba la molestia de ver sus grandes logros. Hazañas que opacaban cualquier nimiedad lograda por Jack.
Al principio Vlad se había replanteado si esta nueva fijación suya no se debía a algún reprimido deseo de venganza contra la familia, pero actualmente estaba seguro de que no lo era. Danny en verdad le gustaba. Y estaba disuelto a redoblar...no, a triplicar los esfuerzos que antaño usara en Maddie para atraer su atención y su afecto.
Era un doble jaque mate en toda regla. Conquistar al chico, vengarse del idiota de Jack.
Las manos inquietas de Vlad se posaron nuevamente sobre la fotografía de Danny. Era un chico bien parecido y que ganas irrefrenables sentía de tocarlo. En veces se preguntaba hasta donde llegaría su autocontrol.
En veces también se imaginaba haciendo otras cosas con él. Cosas en las que no debería pensar al hallarse en horario laboral.
Pero era inevitable.
Quería poseer a Danny, no solo físicamente. Y de un modo u otro lo haría.
**
Habiendo llegado a la mansión, un inusitado silencio recibió a Vlad tan pronto este abrió la puerta.
Buscó a Daniel habitación por habitación antes de llamarle en voz alta. No obtuvo respuesta.
-Maldición.
Corrió escaleras arriba, ansioso, impaciente, preocupado.
¿Se habría escapado el muchacho?
¿Se habría dado cuenta de algo, cualquier cosa?
Agitado, sostuvo la perilla del cuarto de las cámaras vigilancia en el momento justo que Danny atravesó el techo y aterrizó en el ala opuesta de la planta.
-Danny- exclamó Vlad, sorprendido y un tanto aliviado. Frunció el ceño. El enojo empezaba a acumularse dentro suyo cuando Danny por fin habló.
-Solo salí a dar una vuelta por la ciudad. Quería ver que todo estuviera en orden.
-¿No crees que es arriesgado que salgas viéndote así justamente cuando has dejado de presentarte a clases?- bufó Vlad, sosteniendose de la barandilla, hincando los dedos con reprimida furia. Pese a todo sintió la molestia remitir lentamente. Daniel había regresado después de todo. No había por qué temer.
-Pues- meditó Danny rascándose la nuca con nerviosismo-. Es extraño que no haya fantasmas fastidiando. Hace semanas que no veo a ninguno.
Sosegado, Vlad se dirigió hasta él para tomarlo de los hombros.
-Eres demasiado impertinente. Deberías alegrarte de tener este tiempo de descanso. Sabes que te hacía falta.
-Lo sé, pero...
-Sin peros- remarcó Vlad alzando la mano para exhibir el anillo en su dedo anular. Danny lo miró con una ceja alzada, después vio a Vlad, quien parecía desconcertado.
-¿Qué tiene su anillo?- preguntó Danny con inocencia.
Vlad se sonrió de forma forzada. Sacudió la cabeza en una negativa y bajó el brazo.
"Solo funciona en su forma humana"
-¿Por qué no bajas a comer algo?...seguro tienes hambre.
-Estoy bien- negó Danny-. Preferiría entrenar un poco a solas.
-He dicho que bajes- reiteró con molestia, pero reaccionó a tiempo para suavizar su tono-. Por favor, Danny. Acompáñame y después podrás hacer lo que quieras.
Indeciso, Danny torció los labios.
-¿Cuando seguirá con las pruebas para crear la máquina descondensadora?
Sin inmutarse, Vlad respondió.
-Esta misma tarde. Después del entrenamiento, si te parece adecuado.
-Bien.
**
-¿Sabes lo que es una construcción de energía, Danny?
Danny, que había estado mirando a todas partes de la pieza menos a Vlad, se detuvo confundido. Se suponía que iban a entrenar, a qué venía esa pregunta.
-No.
-Bien, te explico. Si concentras una porción lo suficientemente grande de energía ectoplásmica, puedes crear objetos tangibles.
Para dar su demostración, Vlad se plantó a mitad del cuarto para ejecutar su transformación. Una vez en su forma fantasma, siguió sus propias instrucciones para formar un escudo fantasma.
Los ojos de Danny se ampliaron en honda sorpresa. Él no podía hacer eso. ¿O si podía?
-Inténtalo- invitó Vlad, deshaciendo el escudo. -Recuerda pensar en el objeto antes de crearlo.
-Pensar en el objeto- murmuró Danny para sí, fijándose en sus manos. Logró reunir dos esferas pequeñas de energía. Cerró los ojos y visualizó los objetos. Dos espadas afiladas. La energía que rodeaba sus manos zigzagueó y se deformó antes de evaporarse como un charco de agua bajo la luz del sol.
Nada. Danny miró sus manos vacías, desilusionado.
-Existe la práctica- profirió Vlad advirtiendo su descontento-. Un paso a la vez, Danny. Ahora, si me permites, iré a realizar algunos exámenes al prototipo que estoy ideando.
-¿Quiere que le ayude?- se ofreció Danny al darse cuenta que se quedaría solo de nuevo. Echaba de menos la compañía de sus amigos. Vio a Vlad transformarse a su forma humana y volverse hacia él. Danny dio uno, dos, tres pasos hasta que sintió su pie derecho hundirse bajo el suelo de linóleo, entonces tropezó y estuvo a punto de venirse abajo cuando Vlad lo sostuvo de las manos. La cabeza de Danny quedó firmemente apoyada de lado sobre el pecho del magnate. Cuando recobró la compostura la cara le ardía de vergüenza.
Se apartó bruscamente del cuerpo de Vlad, soltó una risilla tonta, cargada de nerviosismo. Luego se señaló el pie que recién se materializaba de nuevo.
-Me pasó algo similar en otra de las habitaciones- quiso explicar, pero para entonces Vlad ya no lo escuchaba. Su semblante estaba surcado de una potente seriedad que hizo estremecer a Danny.
¿Iba a golpearlo?
Por reflejo ladeó el rostro y cerró los ojos al sentirle aproximarse a grandes zancadas. Lo siguiente que supo fue que Vlad lo tomaba con delicadeza de la barbilla...y lo besaba.
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Experimento fantasma.
FanfictionVlad se hace amigo de Danny y pretende ayudarle a mejorar sus habilidades. VladxDanny.
