Las cosas habían salido mejor de lo esperado para Vlad. Había anticipado un rotundo rechazo de parte del chico, pero había mandado al demonio todo su autocontrol. Era imposible contenerse al tener a Danny cerca. Sentía unas espantosas ansias por besarlo y tocarlo. Jamás le había ocurrido esto con Maddie.
Existía una brecha diminuta entre el enamoramiento y la obsesión, pero Vlad ya no las diferenciaba. En todo caso quería creer que lo de Maddie había sido una larga fijación sin sentido y lo de Danny, bueno, sus esfuerzos estaban dando resultado por primera vez, así que lo dejaría estar. No pensaba forzar nada.
Con precisión, Vlad trazó dos franjas sobre el plano que contenía el diseño conceptual de la máquina descondensadora. No podía aplazarlo más tiempo o Danny sospecharía que todo había sido un ardid en su contra. Asimismo Danny corría más peligro en su estado fantasma. Era un blanco evidente para los enemigos y su estúpida familia había empezado a meter las narices. Como todo siguiera por el mismo caudal, estallaría un enorme desastre.
Ya tenía lo que sería la configuración general de la maquina, los componentes y los materiales a emplear. Las siguientes horas Vlad movilizó una junta para anunciar a los trabajadores de VladCo el que sería el próximo proyecto a llevar a cabo. Les dio instrucciones precisas a seguir y dejó el plano en manos de los expertos en termodinámica e ingeniería fantasma. Solo sería cuestión de tiempo para que estuviera lista. Aunque también tenía que hacer pruebas preliminares.
De vuelta a la mansión encontró a Danny en el cuarto de entrenamiento.
Danny se hallaba en la sala de realidad virtual, portando las gafas y los guantes RV e interactuando con el sistema de seguimiento que proyectaba una versión de fantasmas cada tantos minutos para que Danny pudiera hacer uso de sus poderes.
Vlad decidió aguardar a que Danny terminara con la nueva tanda de fantasmas. Por largos minutos vio a Danny correr, volar, patear, golpear y derrapar con una velocidad asombrosa. Sus poderes se habían regenerado y lucía más preparado que nunca.
Cuando el sistema de mando se reinició, Danny se quitó las gafas y se acicaló el blanco cabello despeinado.
-Maravilloso- aplaudió Vlad para hacerse notar. Danny se sonrojó ligeramente. Dejó el equipo en su lugar correspondiente y se acercó a Vlad.
-¿Cómo te sientes?- preguntó el magnate poniendole una mano sobre el hombro. Danny sonrió.
-Nunca me había sentido mejor. Es como la primera vez que obtuve mis poderes, pero los siento más...no sabría explicarlo, como...desarrollados.
-Esas son buenas noticias- Vlad se excusó al notar que el brazalete de monitoreo en su muñeca parpadeaba, anunciando una visita.
Él nunca tenía visitas sin previo aviso. A las únicas personas que solía recibir era a los redactores de artículos de revistas y todos agendaban cita con al menos una semana de antelación.
-Ya vuelvo.
Entre confusos parpadeos Danny lo observó partir, pero una vez solo se volvió al tablero de realidad virtual.
-Aumentemos el nivel- más seguro de sí, tomó las gafas y ajustó el sistema inmersivo de audio para hacer la experiencia de pelea más realista.
En la planta baja Vlad se aproximó a la puerta. Echó un vistazo por la mirilla y frunció el ceño con disgusto al ver a la chica gótica afuera.
Si no se equivocaba era uno de los molestos amigos de Danny. Pero ¿Qué hacía allí?
Cauto, Vlad retiró el seguro y salió.
-Oh, hola- saludó Sam con una sonrisa forzada-. Lamento interrumpir pero me preguntaba si Danny no está aquí.
Vlad la miró de arriba a abajo sin poder contener su disgusto.
-¿Por qué estaría Daniel aquí?
-Pues...- nerviosa, Sam se tocó los labios-. Él me dijo que entrenaba con usted y hace días que no aparece. Su familia está preocupada y...
-Lo sé, lo sé- exhaló Vlad-. Vi las noticias. Siendo franco me parece absurdo el tema del secuestro. Generalmente los extorsionadores no esperan tanto para exigir una recompensa a cambio.
-Pero Danny es...- lo interrumpió Sam, indecisa-. Ya sabe. No es un muchacho normal. Y tiene muchos enemigos.
Vlad chasqueó la lengua, irritado. No estaba enterado de que Danny había hablado con esa chica sobre su entrenamiento. ¿Significaba acaso que Danny no confiaba del todo en él?
-Hace días que Danny no viene aquí a entrenar- mintió, entrecerrando la puerta al notar que Sam hacía un esfuerzo por mirar adentro-. Soy un hombre ocupado como ya sabrás. Así que si me disculpas.
-¿Podría...pasar a echar un vistazo?- pidió Sam, reacia a marcharse así como así.
Vlad bufó.
-Me temo que ahora no es posible. Agenda cita con mi representante y con gusto te atenderé. Con permiso.
Cerró la puerta y fue al cuarto de vigilancia para asegurarse de que la chica en realidad se iba. Así fue, luego de cinco minutos.
Podría haberle avisado a Danny sobre esa visita, pero Vlad optó por posponerlo. No quería que Danny anduviera con adolescentes hormonales. Aunque Danny también era uno, pero Vlad lo sentía de su propiedad. Su adorado chico fantasma.
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Experimento fantasma.
Fiksi PenggemarVlad se hace amigo de Danny y pretende ayudarle a mejorar sus habilidades. VladxDanny.
