Vlad Masters cruzó las oficinas administrativas con Daniel siguiéndole a sus espaldas. Tomaron el ascensor y Danny le miró expectante cuando Vlad oprimió el número seis.
En menos de dos minutos la puerta se abrió con un chasquido.
Había un laboratorio equipado con varios instrumentos, muchos de los cuales contenían sustancias incoloras.
Vlad se sonrió con desmedida suficiencia al ver a Danny contemplar aquello absorto, parecía genuinamente anonadado. Y no era para menos. Por doquier había pipetas, buretas, balanzas, volumetrías, microscopios, espectografos, cromatografos, matraces y un sinfín de sustancias biológicas, orgánicas e inorgánicas.
-¿Qué es todo esto?- se interesó Danny, mirando asombrado en derredor.
-Estamos en uno de los laboratorios de análisis clínico y biológico- explicó Vlad, agitando una pipeta antes de devolverla a su sitio-. Aquí estudiamos fenómenos químicos, físicos. Estamos en constante exploración de la materia. Su composición, sus derivados y compuestos.
-Oh- fue todo cuanto atinó a decir Danny.
Vlad dio una fuerte palmada. La puerta del fondo se deslizó hacia un lado.
-¿Otro laboratorio?- preguntó Danny, deslumbrado por la potente iluminación del interior.
Vlad se colocó una gafas de sol y lanzó un par a Danny, quien a duras penas las atrapó al vuelo.
-Laboratorio cinergico. Aquí es donde...- Vlad se interrumpió bruscamente cuando su celular empezó a sonar dentro de su bolsillo-. Permíteme un momento- pidió antes de alejarse del espacio iluminado.
Entre dudas y confirmaciones la llamada se alargó por casi diez minutos. Tan pronto Vlad cortó la llamada, escuchó una chispa seguida de un estallido. La electricidad se cortó de golpe, sumiendo todo el edificio en una oscuridad absoluta, apenas dispersa por la lámpara del celular de Vlad.
-¿Danny?- inquirió en tono angustiado.
-Aquí estoy- avisó Danny, saliendo de debajo de una mesa-. Yo...lo lamento. Estaba viendo algo parecido al portal fantasma de mi casa y creo que moví algo.
-¿Algo?
La iluminación de emergencia se accionó y Vlad pudo ver mejor a Danny.
-¿Te transformaste?
Era fútil preguntar. A pesar de la semioscuridad opresiva, Danny ya era lo suficientemente visible para advertir en él el cambio físico. Sus ojos verde esmeralda, cabello blanco y el traje a blanco y negro que tan bien lo caracterizaba, junto a sus guantes y botas.
-¿Viste algún fantasma?
-No. No entiendo por qué me transformé.
En medio de la penumbra, Danny se dejó guiar por Vlad hasta las escaleras de emergencia.
-Saldremos por la puerta trasera- informó Vlad, llevando a Danny hasta el estacionamiento.
Ya en la limusina, Danny soltó un suspiro de alivio.
-Volveré a mi forma humana- se concentró en revertir la transformación, pero no ocurrió nada-. Ah, creo que no lo hice bien.
Probó una vez, y otra, y otra más. Todas ellas con el mismo resultado infructuoso.
-¿Qué ocurre?
-No puedo revertir la transformación- explicó Danny en tono desesperado-. Lo intento, pero no sucede nada.
-Tranquilo- murmuró Vlad, tomándole la mano enguantada-. Quiero que me digas exactamente qué ocurrió en el laboratorio.
-Bueno- titubeó Danny, nervioso-. Estaba viendo el arco del portal y quería pasar a través de él, no se si toqué algo por error.
Vlad se tocó la barbilla, pensativo.
-No es un portal fantasma lo que viste, Danny. Es un portal transmutador de ADN. Condensa el ectoplasma con el ADN- hizo una pausa al notar el creciente desconcierto del chico-. Significa que ahora mismo tu ADN es enteramente ectoplasmico. Estas atrapado en tu yo fantasma...al menos hasta que descubra cómo puedo enmendarlo.
-¿Enmendar?- exclamó Danny, desalentado-. No puedo volver a casa así. Estoy a nada de graduarme...¿Cuanto tiempo le tomará arreglar esto?
-No lo sé, Danny. Realmente no comprendo cómo pudo ocurrir algo así. Debo hacer pruebas, ensayos. Te necesito en el laboratorio. Y es una obviedad que no podrás volver así a tu casa.
-Supongo- preocupado, Danny se pasó la mano por la frente.
Despacio, Vlad le palmeó el hombro en señal de camaradería.
Todo había resultado a pedir de boca. Danny había hecho exactamente lo que él supuso que haría un chico curioso de su edad al dejarlo solo en un sitio nuevo y extraño.
La oportuna llamada no había sido otra cosa que una alarma preprogramada. Finalmente no había sido mala idea recrear un prototipo del verdadero portal.
Solo era un desafortunado accidente que se repetía, salvo que a la inversa.
-Te quedaras conmigo hasta que encontremos la forma de volverte a tu estado normal- repuso Vlad con seguridad, tanta, que Danny no pudo negarse.
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Experimento fantasma.
Fiksi PenggemarVlad se hace amigo de Danny y pretende ayudarle a mejorar sus habilidades. VladxDanny.
