XXXIX

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Vlad Masters esperaba ansioso sentado a la mesa del comedor. Constantemente revisaba su costoso reloj de pulsera o bien bebía un trago de su café mientras tamborileaba los dedos sobre la mesa de marfil.

Al cabo de un rato vio a Danny sostenerse del barandal de la escalera en tanto bajaba y miraba cohibido en derredor.

Internamente Vlad se sonrió mientras se aproximaba a las escaleras.

-Buenos días, Danny- tanteó, resistiendo apenas el impulso por tocarlo.

El bello adolescente se le quedó mirando, rascándose la nuca y volviéndose a mirar la ostentosa estructura arcaica de la mansión.

Por fin Danny elevó una ceja, inquisitivo.

-¿En donde estoy?

La sonrisa de Vlad se izó con esplendor, cual bandera tendida en la cúspide del asta.

-En casa.
**

La máquina descondensadora había funcionado todo lo bien que cabía esperar para el corto lapso de tiempo que tuvo Vlad para modificar el plano original. Los rayos gama dentro del aparato habían provocado alteraciones sensoperceptivas y restablecido las funciones cognitivas de Daniel, de tal forma que ahora presentaba un lapsus de amnesia.

Vlad ya había hecho pruebas anteriores con Skulker y el resultado siempre era el mismo. Tan solo había fusionado dos inventos en uno.

El único problema era que aún desconocía la duración de la amnesia. Pero así y todo Vlad veía varios puntos a su favor. Después de todo, Danny quería alejarse de él, ¿Y que mejor modo de retenerlo que con un buen lavado de cerebro?

Durante dos días, Vlad se empeñó en demostrarle al chico que ellos dos eran pareja. Le mostró videos de las cámaras de seguridad donde interactuaban, le enseñó además las fotos que guardaba de él e incluso le relató parte de su rutina, omitiendo detalles a propósito, desvirtuando lo más relevante para suplantar aspectos que antaño ocupaban sus amistades o sus padres.

Vlad fue cuidadoso al plasmar aquel pintoresco cuadro de codependencia e irrealidad donde sólo residían Danny y él.

Al tercer día, Danny se mostraba visiblemente más apagado que de costumbre, pero también se había vuelto más cariñoso. Y así lo demostró al abrazar a Vlad en cuanto lo vio entrar a la sala.

Satisfecho con la efusiva muestra de afecto, Vlad le ladeó la cara a Danny con las manos para llevarla hasta la de él y le plantó la boca sobre la suya, tomándose su tiempo en degustar su dulce y conocido sabor, pegando más su cuerpo con el del chico, explorando y hurgando en su boca hasta que le fue imposible seguir conteniendo el aire.

-¿Cómo vas con la partida?- preguntó nada más separarse.

Con el rostro arrebolado, Danny se rascó la mejilla y se volvió para mirar la consola pausada.

-Ah, bien. Es solo que ya me aburrí.

-Hay muchas formas de lidiar con el aburrimiento- susurró Vlad en tono sugestivo, tomando a Danny del abdomen para repegarlo a su cuerpo-. Ya te lo recordaré más tarde. Ahora mismo debemos irnos. Ya me tomé la molestia de empacar tus pertenencias esenciales. Solo debo guardar algunas cosas mías. Partiremos en el jet privado que solíamos utilizar en nuestros viajes, pero imagino que tampoco lo recuerdas.

Estupefacto por la avalancha de información, Danny vaciló un poco.

-¿Irnos? ¿A dónde?...si estoy muy cómodo aquí.

-Ya te lo dije- suspiró Vlad empleando un tono menos formal-. Tienes muchos enemigos que querrán aprovecharse de tu debilidad ahora que no recuerdas gran cosa. También debemos practicar tu transformación y no me gustaría tener que enfrentar molestias en mi casa.

-Bueno. Si con esto estas bien- confirmó Danny esbozando una sonrisa cálida.

Vlad no se resistió a alborotarle el cabello. Lo besó de nuevo antes de subir a dedicarse al acomodo de sus pertenencias. Lo que le había dicho a Danny no era del todo mentira. Si temía invitados indeseados. La familia de Danny, más que nada. Tenía que aprovechar que Danny no recordaba nada para poder moldearlo a su antojo.

Ya podía despreocuparse de todos esos molestos inconvenientes. De la irritable de Samantha, de la fulana cualquiera de Paulina.

Por fin tenía a Danny para sí y no pensaba cambiar sus planes por nada del mundo.

Experimento fantasma.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora