Danny estaba de pie en el recibidor cuando Vlad entró a la mansión. A pesar de haberse ausentado 7 horas, se veía bastante relajado. No dudó en zanjar la distancia que lo separaba del adolescente, a quien sujetó de la cintura. Sus labios, empero, no alcanzaron su cometido, pues Danny se aseguró de apartarlo de su lado al empujarlo firmemente del pecho con las manos.
Notablemente intrigado, Vlad lo confrontó.
-¿Qué pasa?
-Esto pasa- repuso Danny, dejando a la vista el recorte del diario donde se le veía transformado en fantasma-. ¿Qué significa?
Pese a lo serio de la situación, Vlad se mostró tranquilo y excesivamente confiado.
-Ya te lo había dicho. Nos mudamos aquí porque tus enemigos no dejaban de seguirte, Daniel. Son demasiados y yo no puedo hacer frente a tan molestos mosquitos todo el tiempo.
>>Me harté y te traje aquí conmigo. Mereces paz...merecemos- se corrigió, tomando las manos de Danny entre las suyas y viéndolo directo a los ojos-. ¿Es que no eres feliz aquí?
Danny intentó leer alguna mentira en las pupilas del magnate. Lo quería tanto que había dejado de cuestionarse tantas cosas, pero eventualmente las dudas volvían y lo asediaban.
-Soy feliz contigo- confirmó-. Pero leer esta noticia me ha hecho sentir extraño. Esas personas están esperando mi regreso. Ellos me necesitan.
-No- negó Vlad con una nota de irritación en la voz-. Ellos necesitan que los salven, una y otra vez. No es tu obligación, Danny muchacho. Si peleas una vez, tendrás que hacerlo mil veces más...y entonces ¿qué?...¿Arriesgaras tu vida por personas que ni siquiera saben quien eres? ¿Pondrás todo en juego solo para darles un día más de seguridad? Esa responsabilidad no es tuya. Pero estoy trabajando en ello. Creando con mi equipo un armamento para erradicar fantasmas sumamente efectivo. Solo espera y podremos mandarles algo de ayuda gratuita. Pero necesito que seas paciente.
Danny contuvo el aliento, pensativo.
-Quiero ir a Amity Park.
Fue como si Vlad Masters hubiera recibido un derechazo con la guardia baja. Una severa palidez se apoderó de su faz, aunque fue solo por unos segundos.
-No, Danny...eso no.
-Quiero ir- continuó Danny, sin afán de dialogar, enredando sus dedos en los del millonario-. Puedes acompañarme y así me ayudaras a aclarar algunas dudas, entonces no volveré a mencionar el tema y nunca más ni desobedeceré tus ordenes.
-Déjame pensarlo al menos- pidió Vlad, deshaciendo el agarre para darse media vuelta. Estaba tan alterado y molesto en ese momento que podría destruir una ciudad entera en su modo fantasma, pero debía moderarse. Había sido un descuido, uno enorme, pero inevitable. Ahora tenía que pensar en una solución y pronto.
-Si no quieres ir conmigo...- empezó Danny a media voz. Sin embargo, Vlad se volvió a él de inmediato, con su expresión serena como de costumbre.
-Iremos, mi querido Danny. Aunque te advierto que tal vez las cosas no sean como te imaginas, pero si es tu deseo lo cumpliré.
Agradecido, Danny se acercó a él y lo besó tierna, dulcemente. Vlad le correspondió en el acto mientras introducía una de sus manos bajo la camisa del chico para acariciarle la espalda.
Tenía que mantener la situación bajo control. Todo dependía de ello.
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Experimento fantasma.
FanfictionVlad se hace amigo de Danny y pretende ayudarle a mejorar sus habilidades. VladxDanny.
