24

25K 1.4K 381
                                        

••••••••••

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

••••••••••

1 mes después

Un mes había pasado, un puñetero mes desde la muerte de Thiago.

Por más que he querido hacerle un funeral digno para él, no pude. No por falta de ganas, sino porque simplemente mi padre me convenció de que no valía la pena hacerlo por alguien de quien nunca estuvimos seguros del todo. "No puedes honrar a quien no sabes si era de fiar". Esas fueron las palabras de mi padre.

Así que, al final, le hice caso y dejé en paz ese tema porque ni siquiera había cuerpo. Llamé a varios hospitales, pero en ninguno figuraba alguien con las características de Thiago. Algo que me hizo dudar de si realmente ¿él seguía vivo o su familia reclamó su cuerpo? Pero lo último... no lo creo.

Otra cosa fue que el "supuesto" lugar en donde se encontraba su familia, fue una falsa alarma. Ósea, si habían varios hombres de ellos, pero ningún rastro de los Moretti.

Por eso ahora mismo estoy tan frustrada, porque quiero acabar con esa familia de una vez por todas, ¿pero cómo se supone que lo haga si ni siquiera puedo encontrarlos?

Para colmo, Alexei tuvo que volver a Rusia. No podía seguir descuidando su mafia, y aunque me prometió que regresaría en unas semanas, no podía evitar desear que se hubiera quedado más tiempo. Pero tengo que conformarme con verle de vez en cuando, pues porque él también tiene una mafia que liderar.

Solté un suspiro pesado y me levanté de la silla con un enojo que rozaba lo irracional. Últimamente, todo me irritaba. Cualquier cosa, por mínima que fuera, lograba sacarme de quicio. Y lo peor es que no tenía idea de por qué.

Miré arriba en la lámpara que colgaba en el despacho y no había rastro de ningún otro micrófono oculto. Después de enterarme de aquello, obviamente mandé a registrar la mansión, pero gracias a dios no encontramos ningún otro. Al parecer, sólo les convenía tener micrófono en el despacho.

Dos golpes en la puerta llamaron mi atención. Di permiso para entrar, y la silueta de Salvatore apareció por el umbral.

Salvatore avanzó con paso firme hasta quedar frente a mí. En su mano sostenía un sobre de papel grueso, con un sello elegante en la solapa.

—Esto llegó para ti —Dijo, extendiéndomelo.

Tomé la carta con muchísima curiosidad y rompí el sello sin demasiada delicadeza. Dentro había una invitación impresa en un papel caro, con letras doradas que brillaban bajo la luz de la lámpara.

"Pour ma belle Dayla."
Te envío este sobre, para invitarte a celebrar mi cumpleaños en París.
Espero que puedas asistir, sería un verdadero deleite tenerte en mi cumpleaños, belle.
— Phillipe Bernard.

Se me formó una sonrisa en los labios, hacía tiempo que no sabía de Phillipe, no tenía muy buenos recuerdos cuando intenté ir a verle al hospital, cuando tuvo ese "pequeño accidente".  Al parecer, ya se había recuperado de aquello, y eso me alegraba. Él siempre ha sido un buen amigo para mí.

Mafia Capone #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora