Extra: Nacimiento de los mellizos. (Parte 1)
Dayla
Nueve meses, cuarenta semanas de embarazo. Cada vez que veo mi tripa, parece que va a explotar en algún u otro momento.
Con ayuda de Niclas logro salir del coche y empezamos a caminar hacia el auditorio.
Hoy era el día de graduación de Anna, por fin ya había terminado la carrera de derecho. Al entrar, suspiré profundamente «Si no fuese por cosas de la vida, hoy yo también me estaría graduando»
Llegamos a nuestras butacas, en donde los padres de Anna se encontraban ya sentados, con sonrisas orgullosas y lágrimas contenidas en los ojos. La madre de Anna me saludó con un abrazo cálido, aunque sus manos rozaron con cuidado mi vientre redondo, como si temiera hacerme daño.
—¡Qué grande está ya! —me dijo con ternura—. Falta poco, ¿verdad?
Asentí, forzando una sonrisa. Faltaba poco, sí, pero a veces el peso de los días me parecía eterno. Me senté con dificultad y Niclas me ayudó a acomodar un cojín que llevaba para no destrozarme la espalda en esas sillas duras.
Mientras intentaba acomodarme, el teléfono vibró en mi bolso. Al abrirlo, apareció un mensaje de Alexei:
"Lamento mucho no poder estar hoy, Моя любовь. Tengo asuntos urgentes en Rusia. Llegaré mañana sin falta."
Alexei no pudo asistir porque se encontraba en Rusia con algunos negocios que tenía que resolver. Al parecer había un hombre que estaba empezando a dar mucho por culo ahí en Rusia. Así que, Alexei tenía que intervenir para evitar que la organización de ese hombre empezara a dar problemas.
El murmullo de la gente llenaba el auditorio, a lo lejos en la primera fila de butacas logré ver a Anna, ella me encontró con la mirada y me mandó un beso desde la distancia. Cuando las luces bajaron, todos guardamos silencio. Una melodía solemne comenzó a sonar, y cuando se terminó la presentación, los graduados empezaron a subir en el escenario uno por uno en orden.
Llegó el turno de Anna. Su toga ondeaba levemente y el birrete parecía quedarle grande, pero en ese momento ella irradiaba una fuerza que llenaba todo el salón. Los aplausos retumbaron y los padres de Anna se levantaron de sus asientos, aplaudiendo con más entusiasmo que nadie. Yo también me uní, Anna tomó el diploma con una sonrisa tan amplia que me hizo reír entre lágrimas.
Anna se acercó al micrófono, acomodó el birrete con una sonrisa nerviosa y empezó a hablar.
—Buenas tardes a todos. Hoy es un día muy especial, no solo para mí, sino para cada uno de los que estamos aquí celebrando este logro. Atrás quedaron las noches interminables de estudio, el cansancio, las dudas y también los momentos en los que pensamos en rendirnos. Pero hoy podemos mirar atrás y sentirnos orgullosos de no haberlo hecho.
Quiero agradecer primero a mis padres, por su apoyo incondicional, por creer en mí incluso cuando yo dudaba. A mis amigos, por acompañarme en este camino, por escuchar mis quejas y darme fuerzas para continuar. Y también a los profesores, quienes no solo nos enseñaron leyes, sino a ser perseverantes y a no olvidar la importancia de la justicia.
Este título no es solo un papel, es un recordatorio de que con esfuerzo, paciencia y fe en nosotros mismos, los sueños sí se cumplen.
Y antes de terminar, quiero dedicar unas palabras a alguien muy especial para mí.
A mi mejor amiga.—miró hacia mi dirección —. Sé que la vida te llevó por otro camino, pero quiero que sepas que, aunque no estés aquí arriba conmigo recibiendo este diploma, yo te admiro profundamente. Tú también eres un ejemplo de fuerza, de entrega y de amor. Este logro, de alguna manera, también es tuyo.
Gracias.
ESTÁS LEYENDO
Mafia Capone #2
CintaDescubrir su pasado la llevó a enfrentar una nueva realidad, donde la fuerza y la determinación se convirtieron en sus mejores aliados. Después de varios meses de que Dayla entrara como infiltrada a la mafia rusa, su momento de ser coronada como l...
