La Amistad que Ilumina la Oscuridad

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El sol de la tarde bañaba Konoha con una calidez dorada, haciendo brillar los techos y calles de la aldea.

Boruto caminaba sin rumbo, disfrutando por primera vez en mucho tiempo de la tranquilidad de su propio hogar. Ya no sentía el peso de la oscuridad acechándolo.

Pero aún había cosas sin resolver.

Cuando giró en una calle menos transitada, una figura familiar lo esperaba, apoyada con despreocupación contra un muro de piedra.

Shikadai. Su mirada era seria, más intensa de lo usual.

- ¿Podemos hablar?

Boruto no respondió de inmediato. Simplemente lo observó. Había algo en la expresión de Shikadai... algo distinto. Finalmente, asintió.

Una Conversación Pendiente

Ambos caminaron hasta un claro escondido entre los árboles, lejos de las miradas curiosas de los demás. Shikadai fue el primero en hablar.

- Vi todo anoche - Boruto se quedó en silencio.- Escuché cada palabra.

Shikadai cruzó los brazos, sus ojos fijos en él con una intensidad que no había mostrado antes.

- Lo que esa presencia te dijo... lo que tú dijiste...

Su mandíbula se tensó ligeramente.

- Boruto, has estado enfrentando todo esto... solo.

El rubio sintió un nudo formarse en su garganta. Pero Shikadai no había terminado.

- Fui un idiota.

Las palabras cayeron como un rayo en el aire. Boruto parpadeó sorprendido.

- Fui cruel, injusto.

Shikadai apretó los puños.

- Por años te traté como si fueras menos, como si no tuvieras derecho a quejarte, a luchar, a demostrar lo que vales.

Su mirada se volvió amarga.

- Pensé que tenías todo fácil. Pensé que no entendías lo que era esforzarse - Hizo una pausa -Pero estaba equivocado.

Los ojos de Boruto se abrieron con sorpresa. Shikadai sonrió levemente, con amargura.

- Eres el tipo más fuerte que conozco, Boruto.

El rubio sintió cómo su pecho se estremecía.

- Fuiste valiente - La mirada de Shikadai se suavizó - Y lo siento. Por todo.

Boruto apretó los labios, sintiendo cómo la emoción lo desbordaba.

Por años había querido escuchar esas palabras. Por años había deseado que alguien reconociera lo que él hacía, lo que él era. Y ahora...

Ahora, por primera vez... alguien lo veía realmente. Antes de darse cuenta, sus pies se movieron solos. Y se arrojó a los brazos de Shikadai.

Las lágrimas se deslizaron por su rostro antes de que pudiera contenerlas.

-:Gracias...

Shikadai sonrió, tranquilo.

- Ya era hora, ¿no?

Cuando Sarada y Kawaki se enteraron de que Shikadai y Boruto ahora eran amigos, se sorprendieron. Pero más que eso... Sarada sintió alivio. Al fin, Boruto ya no estaba solo.

El amor que sentía por él no era suficiente para llenar ese vacío, porque Boruto necesitaba amigos también. Y ahora los tenía. El equipo 10 también se enteró rápidamente.

Inojin y Sumire se sintieron culpables. Habían ignorado a Boruto, lo habían juzgado sin conocerlo realmente. Y ahora que sabían la verdad, no podían evitar arrepentirse. Cuando se encontraron con él, Inojin fue el primero en hablar.

- Boruto... hemos sido unos idiotas.

Boruto sonrió con calma.

- Sí, lo fueron - Sumire bajó la mirada, avergonzada - Pero no los odio.

Las palabras de Boruto los sorprendieron.

-Todos nos equivocamos alguna vez - Los miró con un brillo tranquilo en los ojos - Lo importante es lo que hacemos después.

Y con eso, todos entendieron que Boruto realmente era diferente. Que había sido un error subestimarlo.

Una Tarde para Recordar

Por primera vez en mucho tiempo, Boruto tenía amigos. Verdaderos amigos. Pasaron una tarde en el parque, riendo, hablando, compartiendo historias.

Boruto se sentía en paz.

La oscuridad nunca más podrá atraparte si estamos a tu lado.

Sarada lo pensó mientras lo miraba reír. Por fin lo entendieron todos.

El Hokage y la Verdad Oculta

En la Torre del Hokage, Naruto escuchó en silencio. Sasuke y Shikamaru se encontraban de pie frente a él, sus expresiones serias.

- Nuestros hijos nos ocultaron algo importante. - La voz de Sasuke era firme, sin rodeos - Esa última misión no fue solo un rescate.

Shikamaru asintió.

-Lo que Boruto enfrentó... no fue un simple enemigo.

Naruto sintió un escalofrío recorrer su espalda.

- Es algo más grande.

Sasuke entrecerró los ojos.

- Algo que sigue acechando a Boruto.

El Hokage respiró hondo, sintiendo el peso en su pecho.
Sabía que su hijo había cambiado.
Sabía que algo lo atormentaba.
Pero ahora... ahora lo entendía.

Lo que sea que haya intentado arrastrarlo a la oscuridad...No había desaparecido. Y Naruto sabía que tarde o temprano, tendría que enfrentar esa amenaza.

Porque no solo era Hokage. Era el padre de Boruto Uzumaki. Y no dejaría que nadie le arrebatara a su hijo.

 Y no dejaría que nadie le arrebatara a su hijo

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Susurros En Konoha (BoruSara)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora