Capítulo 58

10.3K 1K 260
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Ambas rubias salieron del bar para dirigirse nuevamente al hotel, caminaban con sus brazos entrelazados mientras que las chaquetas de su equipo de karate las protegía del frio de las calles de Barcelona. Disfrutaron de las vistas que eran totalmente nuevas para ambas y del suave sonido de las olas de la playa.

Ambas suspiraron de alivio cuando ingresaron al hotel y el calor de la recepción alivio el frio de la calle. Emma detuvo abruptamente su caminata cuando su teléfono comenzó a vibrar en su bolsillo, provocando que Tory también lo hiciera.

—¿Quien te llama a esta hora?—Preguntó Nichols.

LaRusso tomó el teléfono entre sus manos para ver el nombre en la pantalla—Es Robby...

Inicio de la llamada

—¿Robby?—Hablo Emma apenas contestó la llamada, frunciendo inmediatamente el ceño al escuchar musica atravez de los parlantes de su teléfono.

Emma...—Hablo Keene arrastrando un poco su voz.

¿Sigues bebiendo, Robby?—Pregunto inmediatamente.

Solo un poco—Respondieron al otro lado de la línea—Escuchame, lo siento, de verdad lo siento.

Robby...

No debí dejarte—Emma escuchó un sollozo—Perdoname...

¿Donde estas?—Pregunto Emma—Necesitas volver a el hotel.

Solo necesito que me perdones—Sollozo.

Emma se froto la sien demostrando que estaba poniéndose bastante nerviosa—Esta bien, Robby. Pero dime donde estas, por favor.

Volví al bar—Le contestó Keene.

No te muevas de ahí—Le pido la chica LaRusso—Iré a buscarte.

Fin de la llamada


—¿Qué pasa?—Pregunto Nichols, al ver la preocupación de su amiga cuando finalmente dejo la llamada.

—Robby esta borracho. No debería seguir bebiendo—Opino Emma con preocupación—No está acostumbrado a beber, eso le pasara la cuenta en la mañana.

—¿Iras por el?—Le pregunto Tory. La chica LaRusso observó nerviosa la salida del hotel antes de asentir—Bien, te acompañare.

—No, no te preocupes—Negó Emma—Estás cansada, vuelve a la habitacion. Puedo encargarme sola de esto.—Le dedico una sonrisa tratando de tranquilizarla.

same problemDonde viven las historias. Descúbrelo ahora