Cap 62

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Miró desde la ventana el aeropuerto, estaba tan emocionado y nervioso que no podía dejar de sonreír. Una vez que su papá estacionó el auto, bajó rápidamente para abrir la cajuela y sacar sus maletas.

— No hay prisa Ran, llegamos 3 horas antes - Izana habló, divertido de la actitud de su hijo.

— Aún debe documentar, tal vez se tarde 1 hora

— ¿Por qué su vuelo sale tan tarde? Queremos que ya se vaya - Rindou murmuró, haciendo reír a Takashi.

— Pequeña mierda, me van a extrañar cuando no esté

— Solo porque nos hacías de desayunar - Takashi sonrió burlón, Rindou asintió de acuerdo.

— No le digas así a tú hermano Ran, solo yo puedo

El nombrado rodó los ojos divertido antes de comenzar a caminar al aeropuerto.
Sus padres le siguieron a los lados mientras los menores caminaban unos pasos más atrás.

— ¿A qué hora llegarán los demás?

— Hajime y Tetta no vendrán, hay mucho trabajo en las empresas, pero los demás no deben tardar - Izana asintió a la explicación de su esposo. — ¿Nervioso hijo?

— Un poco, estoy emocionado

Kakucho sonrió contento, estaba tan orgulloso y feliz por su hijo, como también algo triste de verlo partir tan lejos.

— No te preocupes tanto, lo único tardado es la documentación, mientras no traigas nada malo pasarás muy rápido

Ran asintió, tomando más firme sus maletas.
Caminaron entre toda la gente, llegando a la fila donde Ran debía entrar. Su familia lo vió desaparecer entre las cientos de personas.

— Vayamos a sentarnos, no tardará mucho

Kakucho guió a su esposo e hijos a unas bancas solas, dejando que su familia tomará asiento al solo haber tres asientos disponibles. Hablaron entre ellos algunos minutos, distrayendose y viendo sus celulares hasta que Ran volviera. Rindou alzó la mirada al ver de reojo dos cabellos esponjosos pasar al frente de él.

— ¡Souta! - Llamó en voz alta al jóven de cabellos azules. El nombrado y sus acompañantes voltearon y al reconocerlo se acercaron a ellos. — Si vinieron

— ¿Qué tienes por cerebro? ¿Una gomita? Obvió que vendría a despedir a mi novio - Nahoya le miró indignado, Izana soltó una carcajada con gracia.

— Hola a todos - Una mujer castaña les saludó con una sonrisa tranquila. — Es bueno verlos

— ¡Nao! Que bueno es verte, siéntate - Izana se puso de pie, lanzando a su hijo para que la mujer tomará asiento a su lado. — Taka, deja que se siente Nao

— No era necesario Izana - La castaña sonrió apenada.

— Claro que si, diste a luz a los niños más lindos - Habló refiriéndose a los gemelos que ahora platicaban de manera animada con sus hijos. — ¿Y tú esposo?

— Se quedo en el restaurante, solo vine yo porque me daba pendiente dejar que vinieran solos

— Mandale un saludo de nuestra parte a Tendou - Kakucho sonrió un poco, quitando lentamente a su hijo para tomar asiento. — Váyanse de aquí, déjenos hablar niños

Con algo de indignación los chicos se alejaron unos pasos para hablar entre ellos, mientras sus padres hablaban entre ellos. Pasaron unos minutos más y vieron llegar a Inupi junto a Shinichiro y Wakasa, atrás de ellos pudieron ver a sus amigos.

— Take - Nahoya se acercó al rubio de rizos, revolviendo sus revoltosos cabellos. Él nombrado le sonrió en grande y se dejo hacer. — ¿Como estás?

𝐓𝐎𝐊𝐘𝐎  𝐅𝐀𝐌𝐈𝐋𝐘  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora