Cap 69

302 51 4
                                        

Rindou estaba nervioso, muy muy pero muy nervioso. Se movía de un lado a otro en su habitación, buscando una sudaders en especifico.

— ¿¡Dónde mierda está!?

— ¿Qué cosa hijo? - Izana llevaba viéndolo un buen rato desde la puerta. Habría interrumpido antes si no fuera porque ver a sus hijos actuar así le causaba gracia.

Rindou soltó un grito para nada masculino que logró hacer reír al albino y su hermano que pasaba por el pasillo.

— ¿Qué pasa nena? - Takashi se asomó a la habitación, riendo y burlándose de su hermano.

— ¡Cállense, no encuentro mi sudadera!

— ¿Cuál? - Takashi entró con confianza a la habitación, dispuesto para ayudar a su hermano.

— Eres un puerco Rindou Kurokawa, no puede ser posible que pierdas las cosas dentro de tú propia habitación, siempre tienes un mugrero

— Luego me regañas papá, de verdad la necesito

Al ver la desesperación en el rostro de su hijo suspiro, uniéndose a la busqueda de la sudadera.

— ¿Donde carajos la dejaste? Aquí no está

— ¡No se, ese es el puto problema!

— ¡Hey, no digas tús mierdas en mi cara Rindou, soy tú padre y en está casa no se dicen mamadas! - Izana miró molesto al rubio teñido.

Takashi y Rindou se miraron antes de alzar los hombros con desinterés. Izana bufó con molestia.

— ¿Por qué chingados no te pones otra y ya?

— Bueno es que... Souta me dijo que esa era muy bonita... - Izana y Takashi abrieron la boca de la sorpresa.

— Ya ya, mi hijo es todo un galan eh

— ¡No digas cosas tan vergonzosas!

— ¿Por qué no me dijiste que te prestará una? Puedo prestarte algo de mi ropa idiota

Rindou suspiró, tenía que salir ya de su casa si no quería llegar tarde a su ¿cita? ¿Salida? Ni siquiera sabía como decirle a su reunión con Souta.

— Ayúdame pelón

Takashi le miró indignado, Izana volteó para ver al nombrado. Pasando su mano con curiosidad sobre la cabeza de su hijo.

— No esta tan pelón Rindou

— Todavía de que me ofrezco para ayudarte dices tús idio-

— ¡En está casa no se dicen groserías Takashi!

El peliplata suspiró, saliendo de la habitación para ir a la suya.
Izana murmuró algunas groserías antes de volver la atención a su otro hijo.

— Nunca piensas mucho el como vestirte, ¿te gusta Souta?

— ¿Hay algún... problema? - Rindou miro al suelo, apenado y algo triste.
Izana le miró con sorpresa antes de sonreír un poco.

𝐓𝐎𝐊𝐘𝐎  𝐅𝐀𝐌𝐈𝐋𝐘  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora