Kinnporsche pt4

209 19 7
                                        

Cuarto mes de embarazo.

La casa estaba en silencio, tan silenciosa que el sonido de sus propios pasos sobre la madera crujiente parecía irreverente. Porsche empujó lentamente la puerta del cuarto que su madre ocupaba desde hacía meses, con ese mismo respeto temeroso con el que uno se acerca a un altar abandonado. El olor a pintura húmeda, trementina y papel viejo golpeó primero. Las cortinas seguían cerradas, apenas dejando filtrar una franja de luz que iluminaba el lienzo frente a ella. Como siempre, estaba de espaldas, como siempre, parecía no notar su presencia.

-Namfa...-Murmuró cerrando la puerta detrás de él. Llamarla "mamá" dejó de sentirse adecuado hace años, su boca se desacostumbro a usar esa palabra y aquella callada mujer se desacostumbro a oírla.-Te esta quedando hermoso.-Mencionó al notar aquel paisaje sobre el lienzo, un lugar que desconocía. Una casa, una familia, pero no era la suya.-Quería decirte algo.-Movio otro banco hasta su lado, sentándose junto a Ella.-Namfa.-La llamó nuevamente, eta vez sujetando su muñeca para que las pinceladas se detuvieran. Logro captar su atención, logro que volteara a verlo.-Voy a formar una familia.-Dijo sujetando la mano de su madre y con su mano libre acarició su vientre en el cual una pequeña curva, sutil pero presente, se dejaba ver.- Con Kinn, mi esposo.-Sonrió de la misma forma que lo hacía cada vez que lo llamaba así.-Serás abuela...-Aquello último salió casi en un suspiro.

-¿Una familia?-Repitió, como si probara la palabra en su boca.-¿Con el hijo de Korn?-Lo miro con una repentina lucidez, como si se hubiera despertado de un sueño profundo.

-Así es.-Respondio con emoción al verla reaccionar, pensando que su madre había vuelto.-Un bebé, aquí dentro.-Guió la mano de la mujer a su abdomen, dejándola sentir como este empezaba a crecer. Namfa se quedó inmóvil. Su mirada pareció perder brillo, como si una sombra la cruzara por dentro.

-¿Korn lo sabe?-

-Si, lo sabe él, mi hermano y él hermano mayor de Kinn. Aún no lo hemos anunciado, estamos queriendo ocultarlo lo más que podamos.-

-No puedes tener un hijo Porsche.-Negó lentamente, casi con pena.-No con él, no de Ellos.-

-¿Qué?-Contuvo su respiración. Había olvidado como se oía la voz de su madre llamarlo.-¿A qué te refieres?-Se sobresaltó cuando Namfa de golpe se puso de pie, tirando su asiento al hacerlo.

-Él te está usando, igual que me usaron a mí. Igual que siempre. Ellos no dejan que nadie se quede, no si saben demasiado. No si amas demasiado.-Empezó hablar con nervios mientras sus manos se aferraban a los costados de su vestido.

-¿De qué estás hablando?-Con cuidado se acercó a Ella.-Namfa tranquila, eso pasó hace tiempo, ya no es como antes...-

-¡No!-Dio unos manotazos cuando el menor intento tocarla.-Él...Él me prometió... me dijo que estaría bien, que solo era temporal...Pero me encerraron. Me encerraron por años.-Su voz de volvió temblorosa, un susurro, un suspiro mientras su mirada se llenaba de pánico.-Yo vi cosas hijo, ¡Vi muchas cosas! N-No debía, no, no tenía que mirar por la rendija... no tenía que escuchar bajo la puerta...-

-¿Mamá?-Porsche sintió su corazón hacerse pequeño al sentir esa conexión, ese lazo tan especial que sus madres tienen con sus cachorros. Porsche era su cachorro.-¿Mamá que viste?-Namfa llevó las manos a la cabeza, sacudiendo los dedos manchados de azul.

-Sangre, en las paredes, en pleno día. Nombres en las cajas, gente que desaparecía, niños. Risas que no eran risas, golpes, me arrastraron, me arrastraron y te van arrastrar a ti también.-De golpe tomó el rostro de Porsche entre sus manos, acariciandolo con manos temblorosas pero una ternura maternal.

-¿Quién fue mamá?¿Quién te hizo esto?-Se aferró a ella como quien se aferra a su única salida.

-Shh, Él siempre está escuchándote, él siempre está viéndote.-Cubrió la boca de su hijo.

multiverso omegaverse 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora