Moonlight Chicken pt15

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La sala de espera del consultorio estaba tranquila, con el murmullo bajo de otras familias y el sonido de revistas pasando páginas. Jim y Wen entraron casi a la carrera, como si su hija estuviera en estado crítico, cuando en realidad Aurora con sus dos semanas de vida dormía profundamente en los brazos de su padre omega.

-¿Respira, verdad?-Preguntó Wen por cuarta vez, sentándose y observando mejor el rostro pacífico de su hija.

-Sí, amor, claro que respira.-Respondió Jim con paciencia, aunque sus propios ojos enrojecidos de cansancio delataban que había hecho la misma pregunta en voz baja durante las últimas catorce. A pesar de querer sonar seguro, levantó su mano para acercarla a la naricita de la menor, confirmando así que se encontraba viva.

Esperaron pacientes, aún que cada minuto se sentía como una eternidad donde se la pasaban inclinándose a cada rato para revisar si Aurora no se movía demasiado o si su mantita seguía bien puesta. La gente a su alrededor sonreía con ternura, algunos disimulando risas ante el nerviosismo evidente de esos padres primerizos. Finalmente la enfermera pronunció su apellido, ambos se levantaron tan rápido que parecían soldados respondiendo a una orden.

Dentro del consultorio, el pediatra los recibió con calma y una sonrisa paciente. Tomó a Aurora con manos expertas, despertandola, revisándola con gestos tranquilos mientras Jim y Wen lo seguían con la mirada como si temieran que se les cayera.

-Doctor, anoche respiraba como más rápido, ¿Eso es normal?-La voz cansada pero alerta del omega no se hizo esperar.

-Y hace un ruidito, como un quejido cuando duerme.-Añadió Jim, inclinándose hacia el médico como si confesara un secreto grave.

-¡También cuando come! A veces hace una pausa muy larga.-Wen alzó las cejas, como si acabara de recordar un síntoma alarmante. Aún tenían más dudas y se notaban pero el pediatra los mando a callar cuando levantó una de sus manos y dibujo una sonrisa empatica en su rostro.

-Todo lo que describen es absolutamente normal.-Volteo a verlos, manteniendo una de sos manos sobre el pecho de la menor.-La respiración de los recién nacidos es irregular, esos ruiditos son normales, y las pausas durante la lactancia también, de hecho es una señal de que su pequeña se está autorregulando a la hora de comer, es un reflejo para no ahogarse. Su hija está sana, creciendo como corresponde.-Wen suspiró, llevándose una mano al rostro. Jim parpadeó varias veces, como si de pronto el peso de las noches sin dormir se le cayera encima.

-¿Entonces esta bien?-El señor asintió nuevamente.

-Está perfecta.-Confirmó el pediatra, entregándoles de nuevo a Aurora con cuidado.-La pregunta ahora es, ¿Cómo están ustedes?-Aquella pregunta tomó por sorpresa a la pareja, quienes se miraron confundidos.

-¿Eh?-Wen fue el primero en hablar.-¡Bien! Estamos, estamos bien.-Respondió casi que en piloto automático.

-¿Cómo vas con dar el pecho?¿Se te han hecho difíciles las noches?-

-Ah...-Paso una de sus manos por su nuca antes de ver a Aurora en los brazos de su alfa.-No, no realmente.-

-¿Seguro? Se ven agotados.-

-Oh si, si...Puede ser...-Paso una mano por su rostro antes de reír nervioso.

-¿Están durmiendo el aproximado de cuatro horas-Aquella pregunta salio con una mezcla de seriedad profesional, compasión y empatia.

-¿Cuatro horas?¡Sí! Claro, si.-Respondió Jim acomodando a la menor, quien empezaba a dormirse otra vez.

-Me alegra oír eso, ambos necesitan descansar pero en especial tu Wen. Tu cuerpo post parto esta reacomodandose a las necesidades de tu pequeña y siempre le digo a todos mis pacientes que necesitan cuatro horas de sueño para no volverse locos.-

multiverso omegaverse 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora