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La semana transcurría entre clases, risas compartidas y momentos cotidianos que se sentían más especiales desde que Ford y Bill habían superado el celo del omega. La rutina era amable con ellos. Ford solía pasar a buscarlo a clase, y Bill encontraba consuelo en la forma en que su alfa parecía estar cada vez más pendiente de sus gestos, de su bienestar. El omega se sentía amado, seguro, como si por fin encajara en un espacio que antes parecía demasiado grande para él solo.

Aquella tarde en particular, Bill no tenía clases. Pyronica tampoco. Así que se encontraban tumbados en su cama, cada uno con una bebida caliente en la mano, escuchando música de fondo y compartiendo el silencio con esa facilidad que sólo los amigos de verdad logran.

—Tienes esa cara de “quiero decir algo pero me voy a hacer la interesante y esperara a que me pregunte” —murmuró Bill, mirando de reojo a su amiga.

Pyronica hizo una mueca. Fingió que se estiraba para esquivar el tema, pero Bill ya la conocía demasiado.

—No pongas esa carita, estrella, que no me engañas.

Ella bufó. Dejó su taza en la mesita y giró en la cama para mirarlo fijamente. El tono de broma en su expresión se deshizo poco a poco, y lo que quedó fue una vulnerabilidad que Pyronica no solía mostrar.

—Esta bien lo acepto… estoy..—tomo un tiempo para suspirar y luego decir com voz derrotada— Estoy enamorada de Fiddleford.

Bill sonrió suavemente, sin sorpresa. Pero no dijo nada. No tenía que hacerlo.

—¡Lo sé! —exclamó ella enseguida, alzando los brazos con frustración—. ¡Ya lo sabías, seguro que todos lo sabían! Pero decirlo en voz alta… ugh. ¡Es horrible!

—¿Por qué? —preguntó Bill con ternura—. ¿Qué tiene de horrible estar enamorada?

—Porque yo no quería esto —dijo, cruzándose de brazos—. Porque estaba segura de que a mí nadie me iba a gustar nunca. ¡Porque yo no soy así! ¡Yo soy la divertida, la que molesta a los idiotas engreídos, no la que suspira en las clases de física por un beta con cara de corderito mojado!

Bill soltó una carcajada, tapándose la boca.

—¡No te rías, traidor!

—No me río de ti, Pyro… —dijo, incorporándose para tomarle la mano con suavidad—. Me río de cómo hablas de él. Nunca habías hablado así de nadie.

Ella bajó la mirada. Sus dedos se entrelazaron con los de su mejor amigo.

—Todavía no se lo quiero decir. No sé si lo haré… Pero tenía que sacarlo de mi pecho antes de que me explote. Gracias por no reírte de verdad.

—Siempre, Pyro.

Pasaron unos minutos en silencio. Luego ella cambió de tema con un suspiro largo.

—Ay, por cierto… —dijo mientras tomaba nuevamente su taza—. ¿Te conté que la pesadilla con piernas de mi hermana gemela vuelve esta semana?

—¿Hydronica? ¿Ella vuelve?—preguntó Bill con una sonrisa. No lo dijo en voz alta, pero la noticia lo tomó por sorpresa. Hacía años que no pensaba mucho en Hydronica, al menos no más allá de los comentarios esporádicos de Pyronica o alguna publicación suya que aún rondaba en sus redes. Habían sido cercanos en algún punto, los tres compartían tardes enteras durante la escuela, y aunque se llevaban bien, él y Pyronica siempre habían tenido una conexión distinta, más intensa, más honesta.

Hydronica era más calmada, más formal, con esa serenidad en sus gestos que contrastaba tanto con la energía de su hermana. Aun así, Bill la recordaba con cariño: su risa suave, sus críticas certeras a las películas que veían juntos, y lo mucho que le gustaba dibujar en los márgenes de sus cuadernos. Pero después de que se marchó a Alemania para estudiar artes, el contacto entre ellos se volvió casi nulo.

No era que hubieran terminado mal, simplemente la distancia y el tiempo habían hecho lo suyo.

—La misma. La niña perfecta, la artista consagrada, la beta equilibrada, la favorita de la familia de mis papás aunque mis padres jamás hicieran distinciones. “¿Por qué tú no eres más como Hydronica?”, “¿Y tú cuándo te vas a tomar las cosas serias como ella?” Ugh. —La chica resopló con fuerza.

—¿Y por qué viene?

—Día de Gracias —dijo con un gruñido—Y adivina a quién le toca recogerla del aeropuerto. Exacto. A mí. Porque “tienes coche” y “tu departamento está cerca” y “a ver si se reconcilian”. Pf.

—¿Y van a cenar todos juntos? —preguntó Bill, curioso.

—Claro. En la casa de mis padres. Ya me veo encerrada en la cocina con ella, sonriéndole a los tíos mientras me preguntan si ya tengo pareja. ¡Y con Fiddleford probablemente acompañándome ese día porque ya le dije que venga!

Bill parpadeó.

—¿Fiddleford va a ir contigo?

—Sí. Se lo pedí ya que el no puede gastar dinero en el viaje así que lo pasaría solo.
¿No estuvo mal no?

Bill abrió la boca, la cerró, y no dijo nada. Porque algo en su estómago se revolvió, una emoción de ver a su amiga del alma por fin descubrir el amor. Sonrió de lado y respondió:

—No, claro que no. Eso es muy dulce de tu parte.

Pero mientras ellos reían de nuevo, imaginando el desastre que sería esa cena familiar, allá en el fondo del campus, en la biblioteca más antigua y menos visitada del ala oeste, una figura se movía entre estantes polvorientos. Sus dedos pasaban sobre un cuaderno viejo, con la punta de la lengua asomando entre los labios en un gesto de concentración. No se le veía el rostro, sólo la sombra de su capucha, el brillo de una pupila afilada.

Allí, en silencio, escribió en una página:

“Bill Cipher”

Cerró el cuaderno de golpe. Sus ojos volvieron a mirar una foto del perfil del rubio, donde Ford y el tenian sus caras juntas sonriendo como si el mundo les perteneciera.

El desconocido frunció los labios con asco. Solo verlo así le revolvía el estómago.

—Ya fue suficiente.

Se giró, su capucha cayó con el viento que se colaba por la ventana mal cerrada. Dejando ver su rostro qué tenía una sonrisa maliciosa llena de odio.
Era hora de poner el plan en marcha.
Al fin podría vengarse de él.

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Holaaa aquí les traigo otro cap.
Me perdí por un tiempo pero ya estoy aquí.

¿Qué les pareció?
En lo personal casi no me gustó jaja pero algo es algo. Es demasiado corto y por eso se los recompensaré más adelante.

Cualquier cosa, ya sea teoría, alguna idea que quieran darme o hay incongruencias no duden en escribirme en los comentarios.

Nos leemos en el próximo cap 💚🌟

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