Louis no dejaba de ver de reojo hacia la cocina, en dónde se encontraba su esposo, preparando el desayuno para ellos. "¿Él realmente sabe lo que hace?" Se preguntaba, en realidad nunca lo había visto cocinar algo, no lo culpaba ya que en el Palacio, lo consintió demasiado, solo recordaba verlo entrenar con la espada o batallas cuerpo a cuerpo con los soldados o con él mismo. No había absolutamente nada de malo con ello, a final de cuentas había personal que lo hiciera por él, pero le preocupaba que en ese momento pudiera lastimarse por la inexperiencia.
—¿Te preocupa que te pueda envenenar?, no te preocupes , lo están vigilando.—Dijo Mikhail, divertido.
—Por supuesto que no, es alguien confiable. —Aseguró, sin dejar de ver la puerta.
—Escuché que tú amigo canceló el compromiso con aquel beta. —Intentó llamar su atención.
—Fue un mutuo acuerdo, no querían unirse para complacer a sus padres. —Dijo, dándole su atención.
—O sea que tu amigo es capaz de tomar decisiones por él mismo. —Louis sabía a dónde se dirigía nuevamente esa conversación, suspiró profundamente para escucharlo. —¿Y tú cuándo lo harás?. —Preguntó, recargando su mandíbula en el dorso de sus manos, recargado sobre la mesa.
—Mikhail, no sé por qué para ti es imposible de creer que el casarme con Harry fue totalmente decisión mía, pero esa es la única verdad. —Explicó con firmeza.
—Tal vez eso es lo que tú crees. —Insistió. —Probablemente lo hiciste porque fue algo que te repitieron una y otra vez desde niño, tanto así que se convirtió una verdad absoluta para ti. —Comentó, sin quitarle la mirada de encima.
—No es así, lo hice porque quise. —Repitió. —¿Por qué insistes tanto en esto?, ¿Qué más te da a ti, si me casé con él por decisión propia o por deber?. —Soltó, exasperado. El otro alfa se quedó un momento, en silencio, pensativo.
—No lo sé, yo solo pienso en aquellos días en los que te seguía como un cachorro, escuchando todos tus sueños y esperanzas por un futuro que no sé si puedas ser capaz de cumplir. —Confesó, algo nostálgico.
—También recuerdo que dijiste que lucharías a mi lado, en cambio, ahora te tengo frente a mí, como un enemigo. —Dijo, con un deje de decepción en su voz. Mikhail bajó la mirada un segundo, para después continuar.
—No soy tu enemigo, Louis. —Dijo con total seriedad.
—Tus acciones son las de uno, enviaste personas a acabar con mi vida, heriste a mi esposo durante ese intento y acabaste con la vida de su hermano. —Apretó los cubiertos con ambas manos. —Segaste las vidas de un gran número de mis soldados, atacandolos por la espalda y ahora estoy aquí, prisionero. —Rió amargamente. —No sé para ti, pero para mí esto no es lo que hace un aliado. —Finalizó. El rubio masajeo su sien, intentando tranquilizarse.
—Yo no soy responsable de nada de eso. —Respondió con firmeza. —Bueno, quizá por lo último, sí, un poco. —Titubeó. —Pero no es por las razones que tú piensas. —Aseguró. Louis lo observó, dudativo.
—Explícate. —Demandó.
—Hablemos después de comer algo. —Respondió, tranquilo. Ambos observaron la puerta de la cocina, de dónde salían Harry y dos de los guardias con charolas con la comida, colocandolas en la mesa. —Vaya. —Expresó Mikhail con satisfacción, al ver la excelente apariencia de la comida.
—Esto se ve muy bien, gracias, Lucian. —Agradeció Louis, con una sonrisa amplia. —Come con nosotros. —Ofreció. Mikhail lo observó, extrañado.
—Eso no sería apropiado, comeré en la cocina, además debo cuidar la tarta que tengo en el horno para que la coman más tarde con algo de té. —Sonrió al ojiazul.
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Llamas gemelas |l.s.| Omegaverse
RomanceHarry es un Omega que está comprometido desde antes de nacer, con el príncipe Louis, un Alfa que cree que el lazo es solo un contrato para mantener alianzas entre reinos.
