Louis solamente pudo sonreír con nerviosismo, nunca había visto el rostro de Harry tan rojo, mucho menos causado por el enojo. Ni siquiera entendía exactamente por qué estaba molesto.
—¿Un ex? ¿Cómo una pareja?. —Le observó, confundido.
—Sí. —Desvió la mirada, sin dar más explicaciones.
—Mikhail es un alfa, cariño. —Intentó explicar. Harry le observó fijamente, como si fuese a gritarle. Louis colocó el dedo índice en los labios de su amado, para que no dijera nada. —Primero necesito que te tranquilices, no queremos que nadie escuche lo que hablamos y nos descubran, ¿De acuerdo?. —Le dijo cálidamente en voz baja.
—A veces eres increíble. —Dijo, terminando con un suspiro hondo. —Tú, que predicas con la libertad de elección. —Colocó su dedo índice en el pecho del alfa, acusándolo.
—Yo no predico, bonito. —Dijo en una risa baja, atrayéndolo a su cuerpo en un abrazo. —Explícame, ¿por qué tienes esa impresión de Mikhail?. —Preguntó con tranquilidad.
—Por la manera que te mira, por cómo habla de ti, como si tuviera cierta admiración, por la forma en la que se comporta contigo, tan familiar. —Dijo en un puchero, hundiendo su rostro en el pecho del mayor.
—Entiendo. —Su pecho se llenó de calidez al ver la expresión en el rostro de su esposo. ——Nos conocemos desde que éramos niños, en aquel tiempo, su padre, el padre de Zayn, el de Liam y el mío, eran cercanos, como eran los reinos con más poder y más cercanos entre ellos en esa época, se reunían seguido y nos llevaban a sus primogénitos a esos encuentros, nos volvimos cercanos. —Explicó.
—¿Eras amigo de Liam?. —Preguntó, curioso. Louis sonrió con diversión, al ver el repentino cambio de interés de Harry.
—Realmente no, él solo hablaba con Zayn, era algo tímido. —Contó. —Mikhail por aquellos días, era más pequeño que todos, es un par de años mayor que tú, y aunque ahora se ve así físicamente, era muy pequeño, incluso para su edad. —Explicó ante la atenta mirada del rizado.
—¿Y te llevabas bien con él?. —Preguntó, intentando no demostrar sus sentimientos al respecto.
—Podría decirse que sí, él quería estar todo el tiempo conmigo, en varias ocasiones intentó escabullirse para irse conmigo a casa. —El omega apretó la mandíbula, intentando no interrumpir. —Yo compartía con él lo que quería hacer en el futuro, él me escuchaba atentamente y me decía que él me ayudaría, así que no entiendo realmente en qué punto cambió de opinión. —Sonrió con decepción. —Las personas cambian, supongo. —Concluyó, dándole un beso en la frente al de ojos esmeralda, que lo miraban, intentando decifrar lo que estaba sintiendo.
—No me agrada, no quiero que esté cerca de ti. —Dijo sin más.
—Yo tampoco quiero esto, pero por el momento debemos ser cuidadosos para averiguar qué es lo que pretende. —Explicó, comenzando a acariciar su cabello. —¿Por qué me seguiste?. —Comenzó a besar el rostro del Omega.
—Porque decidí que nunca voy a dejarte solo. —Decretó con total seguridad de sus palabras. El mayor negó, divertido.
—Mi lindo y terco esposo. —Dijo con suavidad, dando un pequeño beso en sus labios.
—¿Por qué insistes en dejarme atrás?. —Bajó la mirada con tristeza.
—Eso no es lo que hago, solo intento mantenerte a salvo y no creo que lo estés aquí a mi lado. —Tomó la mandíbula del Omega con cuidado, haciendo que este lo mirara a los ojos. —¿Cómo crees que me sentí todo este tiempo sin ti?. —Le observó con anhelo. —Yo deseaba rendirme todos los días, dejar todo y regresar a tu lado. —Dio otro suave beso en los labios de su cónyuge. —Tenerte así entre mis brazos cada noche era lo que más necesitaba, me sentía enfermo.—Lo acercó nuevamente en un abrazo, con demasiada necesidad de él.
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Llamas gemelas |l.s.| Omegaverse
RomanceHarry es un Omega que está comprometido desde antes de nacer, con el príncipe Louis, un Alfa que cree que el lazo es solo un contrato para mantener alianzas entre reinos.
