Capitulo 105

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Seiya furioso, con su rostro enrojecido. "¿Cómo pudiste, Seika?", gritó, su voz llena de dolor y traición. "¿Cómo pudiste permitir que mi vida pasara por aquello, aun sabiendo que era inocente?"

Seika lo miró con lágrimas, pero también con una determinación que Seiya no esperaba. "No te atreves a juzgarme, Seiya", dijo, su voz firme. "No te atreves a hacerte la víctima".

Seiya se detuvo en seco, sorprendido por la respuesta de su hermana. "¿Qué?", preguntó, su voz llena de incredulidad. "¿Víctima? ¿Yo?"

Seika asintió. "Sí, Seiya. Tú siempre has sido el niño prodigio."

Seiya se quedó sin palabras, sin saber qué decir. No había pensado en eso.

"Belefronte dijo que eras el culpable", continuó Seika, su voz llena de lágrimas. "Me dijo que habías sido tú. ¿Qué iba a hacer? ¿Creer en ti o creer en él?"

Seiya sintió un golpe en el estómago. No había pensado en eso tampoco.

"Y ahora, ¿qué?", preguntó Seika, con su voz llena de amargura.

Todo quedó en silencio, solo se oía el sonido de la respiración de Seiya y Seika.

Seiya se quedó sin palabras, sin saber qué mas decir. Seika lo miró con lágrimas en los ojos y continuó hablando.

"Recuerdo la historia de Adán y Caín", dijo. "Dios amaba a sus dos hijos, pero Caín sintió celos de Abel y lo mató. "

Seiya se encogió de hombros, sin saber qué decir.

"Belefronte es nuestro hermano", continuó Seika. "Tenía un espíritu inocente, puro. No podía permitir que se viera afectado por la maldad del mundo. No podía permitir que se convirtiera en un monstruo."

Seiya se sorprendió ante las palabras de su hermana. "¿Qué estás diciendo, Seika?", preguntó, con su voz llena de confusión. "

Seika sonrió tristemente. "Permití que te culparan a ti por algo que no hiciste. ¿Por qué no hice nada para detenerlo?"

Seiya no tenía respuesta para eso.

"Nada justifica lo que hice", continuó Seika. "Nada justifica el dolor que te causé. Pero, lo que está hecho, está hecho. No puedo cambiar el pasado. Lo que sí puedo hacer es asegurarme de que Belefronte no se convirtiera en un monstruo. Y eso es lo que hice".

Seiya quedó pensativo por su parte, reflexionando sobre las palabras de su hermana. Seika lo miró y continuó hablando.

"La historia de Caín no es solo una historia de celos y envidia", dijo. "Es una historia de miedo y egoísmo. Caín eligió una ofrenda en mal estado porque se dejó vencer por su temor de no tener suficiente, de no ser lo suficientemente bueno".

Seiya asintió, empezando a entender. "Dios intentó explicarle que no se trataba de la calidad de la ofrenda, sino de la intención y el corazón con que se daba", dijo.

Seika asintió. "Exacto. Caín se dejó llevar por su egoísmo y su miedo, en lugar de confiar en que su propio esfuerzo y dedicación podrían proporcionar aún más. Y eso fue lo que Dios intentó explicarle. Pero, Caín no supo escuchar. ", continuó Seika. "Sus sentimientos lo llevaron a cometer un acto terrible. Y eso es lo que lo llevó a la historia que hoy conocemos".

La historia de Caín era un recordatorio de que incluso las mejores intenciones pueden ser llevadas por el camino equivocado por el miedo y el egoísmo.

"¿Y qué hay de nosotros, Seiya?", preguntó Seika. "¿Qué hay de nuestros propios miedos y egoísmos? ¿Qué hay de las decisiones que hemos tomado y que nos han llevado a donde estamos hoy?"

MíoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora