Seiya y Belefronte conduciendo por la carretera, regresando a la mansión después meses en la ciudad. El sol se estaba poniendo, y el cielo estaba lleno de colores cálidos.
"¿Qué te pasa?" preguntó Seiya, notando que estaba un poco callado de lo habitual. "Estás muy serio hoy".
Belefronte suspiró, mirando hacia adelante. "Nada, solo pienso", dijo.
Seiya rió. "¿Pensando? ¿Tú? Eso es nuevo", bromeó. "¿Qué te tiene tan pensativo? ¿La ciudad te está comiendo vivo?"
Belefronte sonrió ligeramente, pero no dijo nada.
Seiya se encogió de hombros. "Bueno, al menos por decirlo de alguna manera estoy feliz de estar de vuelta", dijo.
Belefronte lo miró de reojo. "Tú eres el que decidió alejarse de todos. ", dijo.
Seiya rió de nuevo. "Sí, bueno, pensé que era una buena idea en ese momento", dijo. "Pero ahora me doy cuenta de que estaba equivocado. La mansión es mi hogar".
Belefronte asintió, pero no dijo nada.
Seiya se detuvo y miró a su hermano. "Oye, Belefronte, ¿Por qué fuiste a recogerme a la ciudad?" preguntó. "Podrías haber enviado a alguien más. ¿Por qué tú?"
Belefronte se detuvo momentáneamente, mirando hacia adelante continuando su camino sin responder.
Seiya se encogió de hombros. "Bueno, no importa. Lo que importa es que estoy de vuelta", dijo.
Belefronte suspiró de nuevo. "Seiya, he estado pensando", dijo. "He estado pensando en Saori y en mí".
Seiya rió. "¿Qué pasa con Saori y tú? ¿Ha hecho algo?".
Pero Belefronte no se rió. "He estado pensando en darle el divorcio a Saori", dijo, su voz llena de una emoción difícil de comprender.
Seiya se detuvo en seco, mirándolo con incredulidad. "¿Qué? ¡No te burles, Belefronte!" exclamó. "No se juega con algo así".
Pero Belefronte no se rió. Su rostro se mantuvo serio, y Seiya se dio cuenta de que no era ninguna broma.
"¿Hablas en serio?" preguntó Seiya, su voz llena de sorpresa.
Belefronte asintió. "Sí, hablo en serio", dijo. "He estado pensando en esto durante mucho tiempo, y creo que es lo mejor para ambos".
Seiya no entendía por qué Belefronte quería divorciarse de Saori, ya que parecía que nunca dejaría a Saori.
Mientras tanto, en el hospital, Hilda yacía en una cama, rodeada de médicos y enfermeras. Aún se encontraba en un estado de confusión, como si no estuviera segura de dónde estaba ni qué había pasado.
Los médicos la atendían con cuidado, tratando de ayudarla a recuperarse del coma en el que había estado sumida durante algún tiempo. Pero Hilda no parecía estar escuchando, su mirada fija en algún punto lejano, como si estuviera tratando de recordar cosas que había olvidado.
"¿Qué... qué ha pasado?" preguntó Hilda, su voz débil y confusa.
El médico se acercó a ella, repitiendo su nombre. "Hilda... ", dijo.
Hilda apenas y asintió, con su mirada aún fija en algún punto lejano. Pero, algo en su expresión hizo que los médicos se sintieran incómodos, como si algo estuviera a punto de descubrir o pasar algo que lo cambiaria todo
HASTA PRONTO.
Juliee...
ESTÁS LEYENDO
Mío
RomanceSeiya se encuentra comprometido. Sin embargo, tendrá que elegir entre su futura esposa celosa o su mejor amiga algo malvada. *Portada hecha por: @-minyeol
