Hilda amaneció cansada. No lo dijo; apoyó las dos manos en los apoyabrazos y miró la rampa sin saltito. Yuna se arrodilló a la altura de la silla y le sostuvo la cara.
—Hoy cortito —dijo.
—Cortito —repitió Hilda.
Dieron una sola vuelta por la galería techada. El "clac-clac" fue parejo; Saori dejó la taza en el borde; Seiya caminó al lado, con el varón de sueño liviano en brazos. La niña de risa fácil, en la falda de Yuna, se reía con encías cada vez que la silla pasaba por la junta de la madera.
—Acá —dijo Hilda, y frenó frente al sillón de mimbre.
El capitán acercó la caja-barco jubilada y la dejó a un costado; Rubí se sentó en el piso; Ikki y Esmeralda, enfrente. Shun abrió el cuento corto; June tarareaba bajito.
—Ya está —dijo Hilda, y apoyó la mano en el apoyabrazos de Yuna—. Quedó bien.
A la noche, mientras secaba los platos, Seiya le acomodó el cuello de la camisa a Saori; ella le sostuvo la mano un segundo y se la soltó con cuidado.
— ¿Mañana? —preguntó Seiya.
—Mañana —contestó Saori.
Afuera, el "clac" del freno sonó limpio una vez y después se quedó quieto. La casa bajó el volumen y respiró acompañada.
HASTA PRONTO.
Juliee...
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Mío
RomanceSeiya se encuentra comprometido. Sin embargo, tendrá que elegir entre su futura esposa celosa o su mejor amiga algo malvada. *Portada hecha por: @-minyeol
