47. la encontré

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El rastreador en la muñeca de Vegeta emitió un pitido sordo. Después de un tiempo de búsqueda incansable, de mover cielo y tierra y de perfeccionar su control espiritual en Yardrat, finalmente había dado con las coordenadas. Interrumpió abruptamente su entrenamiento y sin despedirse o dar explicaciones se marchó.
El Rey descendió de su cápsula con el sigilo de un depredador, ocultando su ki por completo para no ser detectado por los radares o los instintos de los guerreros del planeta.

​Vegeta se agazapó entre la densa maleza de un valle esmeralda. Al apartar unas hojas gigantescas, su sangre se congeló y luego hirvió en un segundo, allí, en un claro, estaba Broly.
​La furia de Vegeta fue casi incontrolable, ver al hombre que, a sus ojos, le había "robado" a su mujer despertó al antiguo monarca despiadado.
Sus nudillos crujieron y el suelo bajo sus pies comenzó a agrietarse. Estaba a punto de saltar para reclamar su honor con sangre, pero algo lo detuvo,
​frente a Broly, un pequeño niño de cabello lavanda sostenía una lanza de entrenamiento.

​Vegeta se quedó inmóvil, observando, el niño, tenía ahora unos tres años. Era, en cada rasgo y gesto, el vivo retrato de él .
Tenía la misma forma de los ojos, la misma frente altiva y sobre todo, la misma expresión de determinación feroz , solo cambiaba el azul intenso que había heredado de Bulma.
​Trunks se movía con una agilidad asombrosa, Vegeta observó fascinado y en silencio, cómo su hijo rastreaba a una bestia local. El niño no mostraba miedo; era valiente, fuerte y sus movimientos eran técnicos y precisos. «Es un híbrido», pensó Vegeta, sintiendo un nudo en la garganta que nunca antes había experimentado «pero tiene el alma de un guerrero de élite, tiene mi sangre».
El orgullo, esta vez un orgullo puro y paternal, comenzó a desplazar a la ira.

​Entonces, una voz clara y firme resonó en el claro.
-¡Trunks! ¡Broly! ¡La cena está lista!
​Bulma salió de una pequeña estructura tecnológica camuflada entre los árboles y alado de ella la joven que el reconoció como su sierva, Vegeta sintió un impacto en el pecho, un dolor sordo y punzante que su entrenamiento en Yardrat no le había enseñado a bloquear, Bulma estaba más hermosa que nunca.

​Ya no era la mujer apagada del palacio; su piel estaba levemente bronceada por el sol, su cabello corto y práctico, y vestía ropa de exploradora que resaltaba una madurez y una fuerza que antes no poseía. Al verla cargar a Trunks, Vegeta sintió el tirón de la unión que alguna vez los ató, Su corazón, endurecido por la guerra y el exilio, sufrió una punzada de arrepentimiento.
El dolor de haberla despreciado y haberla perdido era casi insoportable, pero el Rey lo tragó, permaneciendo en las sombras.
​Verla feliz, ver a su hijo sano y fuerte bajo la protección de un Broly que ahora parecía un guardián dócil, lo hizo dudar por primera vez en su vida.
Otro escenario que confirmó la lealtad de Bulma y no era que lo mereciera, fue notar que esa sierva era la pareja de Broly, la ternura en la que se acercó a ella y como ésta le correspondió. Entonces cayó en cuenta que todo esté tiempo Caulifla solo envenenaba su mente al sembrar la semilla de la duda.

​-Pronto me presentaré ante ustedes, hijo mío, Bulma -susurró Vegeta para sí mismo, mientras una lágrima de rabia y amor luchaba por salir-. Pero primero, debo asegurarme de que el universo sea seguro para que ustedes vuelvan a casa.
​Vegeta retrocedió lentamente, desapareciendo entre la maleza como un fantasma, llevando consigo la imagen de la familia que él mismo había expulsado y que ahora deseaba recuperar más que a su propio trono.

Bulma sintió algo y volteó a ver hacia la maleza donde segundos antes Vegeta estuvo pero no vislumbró nada.

— ¿ Pasa algo mamá ?—

— no...no es nada. Vamos a lavarte las manos —

Así todos entraron a disfrutar de una tarde tranquila ignorando que a unos pasos de ellos una cápsula se retiraba.

.....

Al día siguiente durante el entrenamiento de Kakaroto y Vegeta, no estaba rindiendo como normalmente venía haciéndolo, varias veces Kakaroto logró tirarlo al suelo y en los ratos de meditación no lograba concentrarse, su espíritu seguía siendo una tormenta; el flujo de su energía que antes era como un río sereno, ahora chocaba violentamente contra las paredes de su conciencia.

El anciano sabio del planeta Pybara, lo observaba con sus ojos cargados de siglos de conocimiento.
​-No puedes ocultarlo más, Rey de los Saiyajin -dijo el anciano, acercándose a él-. Tu ki está fracturado, esa enfermedad que sientes en el pecho, ese dolor sordo que llamas arrepentimiento, es un veneno más letal que el odio y resentimiento que te dio Paragus.

​Vegeta apretó los dientes, intentando mantener su postura altiva.
-Es solo una distracción, mi poder ha aumentado, puedo sentirlo.

​-Tu fuerza física es inmensa -replicó el sabio con calma-, pero estás incompleto. Si vas a enfrentar a Freezer con el corazón roto, tu propio poder te consumirá. Debes volver con la mujer y el niño.—

Vegeta quedó en shock ¿ Cómo pudo saberlo? Él fue discreto en su partida. Kakaroto se quedó asombrado ante tal declaración.

—¿ Los encontraste?¿ Cuándo...? —

Vegeta lo calló con su mal genio como siempre , no quería dar explicaciones Pero el sabio siguió hablando.—Debes enfrentar tu pasado y reconstruir ese vínculo, Solo cuando esa unión esté completa, tu espíritu sanará y alcanzarás el poder necesario para reclamar tu reino. De lo contrario, morirás siendo un Rey sin corona y un hombre sin alma.—
​Las palabras del anciano calaron hondo.

— si hermano, debes ir con ellos.— Kakaroto le colocó una mano en su hombro, Vegeta no estaba seguro de querer hacerlo, no porque no lo deseara sino que temía enfrentarla. Él, quien no temía conquistar planetas ni enfrentar al mismísimo terror de la galaxia el Freezer , temía enfrentarse a una simple humana.
Vegeta pasó la noche en vela, mirando las estrellas, hasta que finalmente tomó una decisión. No era una rendición, era una evolución.

.........

​En el claro de la selva, la tarde caía con una luz dorada

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​En el claro de la selva, la tarde caía con una luz dorada. Era un momento de paz inusual, Chelye ayudaba a Bulma a organizar los suministros médicos, mientras Broly observaba a Trunks practicar sus movimientos de combate, bajo la mirada atenta y orgullosa de su madre.

De repente, el cielo se desgarró con un silbido metálico, una bola de fuego cruzó las nubes y aterrizó con un estruendo ensordecedor en medio del campo, levantando una densa nube de polvo y tierra.
​Broly se puso en guardia instantáneamente, con sus ojos brillando en un tono amarillento, mientras Trunks corría a protegerse detrás de las piernas de su madre. Chelye desenfundó su arma, apuntando al cráter.

​-¡Bulma, quédate atrás! -rugió Broly.

El vapor comenzó a disiparse y la compuerta de la pequeña cápsula, se abrió con un chasquido hidráulico.
De su interior emergió una figura que parecía haber regresado de entre los muertos.
Vegeta bajó de la nave, vestía la ropa de Yardrat, junto con una armadura de combate impecable. Su presencia era abrumadora; el aire alrededor de él vibraba con una madurez y un control que ninguno de los presentes había sentido jamás.

​Broly bajó lentamente los brazos, reconociendo la energía, pero manteniéndose alerta.
Trunks se asomó, mirando con ojos muy abiertos al hombre que era en cierta parte idéntico a él.
​Pero el mundo pareció detenerse para los dos protagonistas, Vegeta avanzó unos pasos y se detuvo a escasos metros de la mujer que había abandonado en la oscuridad.
Bulma se quedó paralizada, con la respiración contenida y el corazón golpeando sus costillas como un tambor. Sus ojos azules se encontraron con los de él.
​No hubo gritos, ni insultos, ni arrogancia. Vegeta la miró fijamente, con una intensidad que desnudaba su alma, reconociendo en silencio cada error y cada rastro de amor que aún sobrevivía. Bulma, sosteniendo la mirada del Rey que alguna vez la llamó " una débil humana , un error de la luna", sintió que el tiempo se doblaba sobre sí mismo.

​-He vuelto -dijo Vegeta, con una voz baja y profunda que hizo temblar el suelo bajo los pies de Bulma.
​El reencuentro cara a cara había comenzado, y con él, la última oportunidad de salvación para el linaje de los Saiyajin y para su alma.

.......

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