En una galaxia lejana un principe caprichoso heredero del Planeta Vegetasei lucha por ir en contra de su destino marcado por la luna roja quien predestina las parejas de los saiyajines.
Una humana es quien pondrá su reino de cabeza.
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..... Eres el villano de una historia mal contada .....
Llegamos a un pequeño planeta muy cerca de Vegita, aquí los habitantes eran amables y no me rechazaron por ser Saiyanjin puesto que teníamos mala reputación en la galaxia por purgar planetas.
Han pasado dos meses de aquella huida y me estado sintiendo mal, me ha estado doliendo el corazón y siento una debilidad que no puedo explicar, Maroon tampoco ha estado bien , ha estado teniendo molestias en el embarazo, si bien logró embarazarse todavía me preocupa el parto por ser humana. Un día se despierta con dolores , rápidamente busqué ayuda de una Matrona y la ha estado asistiendo desde hace horas.
— ¿que pasa? ¿Cómo está mi esposa?— le pregunté a una de sus asistentes.
— la señora no puede dar a luz , pero así son las primerizas ,no se preocupe —
Seguí esperando hasta que por fin escuché el llanto de mi hija. Me dejaron pasar y ahí estaban las dos , Maroon demasiado agotada y débil y mi pequeña con un pequeño mechón azul como su madre.
— es hermosa,se va parecer a ti — La besé en la frente y la sentí afiebrada.
—¿ que pasa? Porque está así mi mujer?— le pregunté a la matrona.
— ella perdió mucha sangre, fue un parto complicado, lo siento pero ...su mujer no va poder liberarla ....es mejor que se despida de ella —
Sentí que la tierra se abría bajo mis pies.
— c-cuida a nuestra hija. Si algo pasa busca unos padres amorosos para ella ,para nuestra pequeña Bulma—
— mi amor. No quiero perderte.Todo esto es mi culpa —
— n-no te culpes, el tiempo que duró nuestro amor fui muy feliz —
—Te amo Maroon nunca me arrepentiré de haber tomado esa decisión— Le dije para pasar los últimos momentos a su lado hasta que finalmente cerró sus ojos para siempre.
Con mi hija en brazos estaba despidiendo al amor de mi vida esparciendo sus cenizas en el aire, dos días habían pasado y aún dolía su ausencia. Apenas terminé caí de rodillas porque un dolor en mi pecho se instaló en mi, de no ser por la niñera casi tiro a Bulma al suelo, un sudor frío recorría mi frente y escalofríos en todo mi cuerpo, apenas pude llegar a casa y la niñera corrió por el curandero del planeta.
— ¿que tengo? —
— ¿no se ha enterado?, La princesa del planeta Vegita se quitó la vida. —
—¿ Que? Eso explicaba todo ...al ser mi destinada y estar muerta yo estaba sintiendo los efectos en mi cuerpo, apesar de no tener el vínculo como tal, aún así estábamos unidos —
— así parece por lo que me contó acerca de las costumbres de su raza. Usted morirá tarde o temprano, la enfermedad que se ha extendido en usted hará efecto y no podemos hacer nada. Es mejor que vaya pensando en la niña . —