-Prométeme que no te iras de nuevo...-susurro escondiendo su cabeza en mi hombro.
-Cuantas veces te lo tengo que decir...-solté repartiendo pequeños besos por su cuello. Él mantenía sus brazos alrededor de mi cabeza acariciando con suavidad mi cabello. Coloque mis manos en su cadera separándome un poco de su cálido abrazo.
Mire sus ojos brillantes y húmedos a causa del momento en que después de meses estando separados nos volvíamos a encontrar. Acaricie su mejilla y bese su frente, la cual junte con la mía, sus manos se deslizaron hasta rozar mis dedos. Demostrándole silenciosamente cuanto lo echaba de menos. Dibuje círculos imaginarios en sus nudillos, cerrando los ojos suspire por la sensación que me trasmitía y que tanto añoraba.
Relamiéndome los labios me fui acercando a su boca, con intención de saborear su dulce contacto del que hace tanto carecí. Un sutil pero efectivo roce se fue intensificando, simplificando cada momento en el que lo extrañaba en su ausencia.
Observesus labios por última vez, hasta topar de nuevo con sus ojos fijados en mí. Murmureun leve –Estoy aquí...– prometiéndole con hechos que sin importar cuantas vecesla distancia logre separarnos, siempre volveremos a estar juntos. Sin embargoen esta ocasión aunque volvamos a vivir juntos... no será en Los Ángeles...
