Percibí aquella iluminada casa a lo lejos, mientras mis lágrimas no dejaban de caer, y una gota de esperanza brotaba hacia mi mejilla.
Corrí hacia la puerta de entrada, la cual toqué y toqué desesperadamente. En menos de tres segundos, los cuáles parecieron una eternidad, aquella sonrisa que tanto necesitaba ver, se posó frente a mí.
La sonrisa de Niall fue desvaneciéndose poco a poco, llegando a deformarse totalmente, convirtiéndose en una cara triste, nerviosa y desesperada.
-¡Niall! Dios mío, Niall-susurré mientras sus brazos me rodeaban lenta y desesperadamente.
-¿Qué sucedió?-preguntó exaltadamente.
-Todo. Todo va mal. Mi vida es un desastre-dije cubriendo mi rostro con ambas manos.
-Pero, linda. ¿Qué sucedió?
-Sucedió todo. Soy una tonta. Mi vida es todo un desastre. ¡No sé qué hacer conmigo misma!
-¡Escúchame!-dijo mientras se deslizaba, y se hincaba frente a mí-Mírame, por favor, mírame-dijo mientras sus manos se encontraban junto a las mías-Me duele que hables así sobre ti misma. Me duele que pienses que las cosas no tengan solución. Me duele saber que quiero ayudarte, pero que mi ayuda es inútil.
-Niall, es que yo ya no sé qué hacer-dije mientras colocaba sus manos en mi rostro.
-¡Hay muchas cosas que puedes hacer! ¡Vive tu vida y despreocúpate! ¡No sabes lo importante que te volviste para mí! ______, por favor, ¡abre tus ojos y date cuenta de lo mucho que me importas!
Mis rodillas se doblaron, y por inercia me tiré frente a él.
-Prométeme que no me dejarás-susurré.
-Te prometo que no dejaré que nadie coloque una sola mano sobre ti. Te prometo que no me alejaré de ti-susurró mientras sus brazos me rodeaban fuertemente-El cielo llora cuándo tú lo haces. Yo lloro cuándo tú lo haces-dijo mientras fijaba su nublada vista sobre la mía-_______, me importas. Me importas mucho. Hace unos cuantos días la verdad no sabía de tu existencia. Hace unos cuantos días me di cuenta de lo importante que es tu existencia para mí. Me di cuenta de cuán maravilloso se tornó el mundo, ahora que sé que estás en él-comenzó a mirar mis manos.
-Niall…
-_______, te quiero. Te quiero muchísimo. Me encantas. Me encantas desde el primer día en que te conocí. Me ha sido imposible sacarte de mi mente desde entonces. Cuando supe lo que sucedía en tu casa, me sentí a morir. Intenté hacer de todo, pero simplemente era inútil. ______, cuándo tú sufres, entonces yo también lo hago. Podrá sonar ridículo, pero te tomé demasiado cariño en estos días.
-Niall…
-¿Sí?
Enredé mis dedos sobre sus mechones dorados, y en un abrir y cerrar de ojos, mis labios se plasmaron sobre los suyos.
El tacto de sus suaves labios sobre los míos, le agradecían por todo lo que él había influido y ayudado en mi vida.
El tacto de sus suaves labios sobre los míos me hicieron reaccionar: Estaba enamorada de Niall.
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Lighters (Niall Horan).
Fiksi PenggemarEsta novela NO es mía. Derechos reservados a Cassandra Bravo.