Después de veinte minutos de silencio de muerte, llegamos a la casa de los vecinos. La música sonaba muy bien.
Mi papá tocó el timbre y en cuestión de segundos, salió Emma con un vaso de jugo de fresa que se veía delicioso.
-Hola... Emm... ¿Sofia?- dijo tratando de acertar a mi nombre.
-Hola Emma- le respondí yo sacudiendo la mano. Ella se veía hermosa, lucía un vestido a medio muslo color blanco con algunos, bastante invisibles, reflejos celestes, y en los pies llevaba sandalias del mismo color, su pelo estaba suelto.
-Pasa por favor- dijo abriendo el paso para mi. Mi papá quiso entrar pero ella se interpuso.- Señor, los adultos decidieron irse al Starbucks para que la música no molestara. Lo esperan allí.- Dijo ella con la voz más dulce que había oído.
-Emm.. está bien. Adiós Sofia- respondió mientras besaba mi frente.- Cuando la gente se empiece a ir tu te vienes.- Dijo en un susurro. Asentí exageradamente.
-Adiós pa.
Emma cerró la puerta y me miró.
-Estás muy bonita. Mathew está por allí- dijo señalando la mesa de la comida- sentado, como siempre... ¿Me ayudas a sacarlo de ahí?- dijo con una sonrisa maliciosa. En realidad debía ir a hablar con él, así que no había ningún problema.
-Okay, vamos.
~*~*~
Caminamos por toda la casa, en verdad era enorme. Mathew estaba sentado solo en una silla, mirando como los demás bailaban. Él llevaba puesta una musculosa blanca, un jean azul marino y en los pies llevaba unos tenis muy lindos, se veía muy bien.
Cuando nos vio se paró rápidamente y empezó a caminar por toda la casa como el correcaminos.
-Esperame aquí ¿De acuerdo?- dijo Emma furiosa.
-Okay.
Vi como la niña empezaba a desaparecer entre la gente. Miré por todos lados para ver si de casualidad encontraba a Mathew, pero no. Encontré algo mucho mejor: Jos bailando con Charlie. ¿Charlie había cambiado de opinión y no le había dicho nada?
Los vi muy contentos a los dos, mi amigo le dio una vuelta a ella y siguieron bailando. Cuando terminó la canción, todos empezaron a aplaudir. Pude ver perfectamente como Jos y Charlie se daban un pico y ahí me di cuenta de lo que ocurría.
Mi amiga me vio y empezó a correr hasta mi, ella llevaba una falda a un cuarto de muslo blanca y una musculosa suelta color amarillo, sus pies lucían las mismas sandalias de su fiesta de cumpleaños y su pelo se unía en una trenza cocida. Se veía perfecta.
-¡¡Soff!!- Gritó mientras se tiraba sobre mi. Me abrazó tan fuerte que perdí el aire por unos segundos, Charlie se acercó a mi y me miró con cara de fastidio.
-¿Qué hay Soff?- dijo mientras me pasaba su mano para que la estrechara.
-Un Charlie limpio- le dije mientras notaba la diferencia de su vestimenta de ahora y la de esta mañana. Él se empezó a reír y me estiró los brazos para que lo abrazara.
Mientras Charlie me abrazaba miré por arriba de su hombro y vi a Mathew acercándose, me despegué de él.
-Nos vemos luego- les dije. Jos me miró extrañada, al igual que Charlie. Mi amiga miró hacia atrás y cuando vio a Mathew agarró de la mano a Charlie y empezó a caminar.
-Nos vemos- dijo mientras movía sus dedos en forma de despedida. Me abalancé sobre la mesa de bebida y tomé una limonada con hielo. Siempre en las películas las chicas tienen un vaso con algo mientras hablan con un chico y todo salía bien.
Con la diferencia de que esas chicas luego terminan besándose con el chico.
Wow... debo agradecerle a mi conciencia.
Dejé el vaso en la mesa y me volteé, Mathew estaba detrás mío.
-Hola- dijo rápido- Te ves bien.
-Ah.. pues.. este.. gra.. gracias.- dije algo nerviosa ¿Por qué me puse nerviosa? NO SE.
¿Por qué me mirabas el otro día Mathew? Ah! Bueno pues, es que te ves ridícula cuando piensas.
Okay... Había olvidado ese detalle, tengo que hablar con Mathew.
-Emm... ¿Por qué me mirabas el otro día?- Mi pregunta dejó a mi amigo... ¿Mi amigo?... empiezo de nuevo... Mi pregunta dejó a Mathew tieso y colorado como un tomate.
-Es.. yo.. ¿Yo? Bueno... tu sabes... lo de siempre.
-¿Lo de siempre?
-Yo no era.. de seguro Emma, tu sabes tenemos los mismos ojos.
-Ah... Puede ser...
-¿Bailas Sofia?- dijo él estirando una mano.
-Por supuesto Mathew.
-Dime Mate.
-¡¡Jamás te diré Mate!!
-¿Y como me dirás? ¿Mi am... igo?- Sabía que iba a decir "mi amor" pero no dije nada.
-No... Matt.
-Jamás me dirás así.
-Si lo haré. ¿Bailas Matt?-Dije estirando la mano.
- Por supuesto Sofia.
-Dime Soff o Sofi.
-Por supuesto Soff.
Bailamos un rato largo. Él baila realmente bien, no entiendo por qué rayos estaba sentado cuando llegué. Luego empezó la parte en la que me tenía que dar una vuelta, todos los chicos a nuestro alrededor lo hicieron con sus parejas de baile, pero Matt no lo hiso. Lo miré extrañada, él no me miró a los ojos ni un segundo. Tenía sus ojos fijados en nuestros dedos entrelazados.
¿Extraño? Naah!
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Reglas De Sofía
Novela JuvenilSofia Menson tiene 12 años y un pasado que contar, no es la misma de su infancia pero tampoco es la que será en un futuro. "Soy el tipo de chica en el que nadie se fijaría" pero apareció él y lo cambió todo. Desde ese dia, Sofia vive a base de tres...
