Juliette's POV
Acababa de llegar a casa cuando noté que faltaba algo...
-¡Sofia ya llegué!- el silencio inundó el lugar.
Subí corriendo la escaleras y me dirigí directo hacia nuestra habitación, abrí la puerta y escaneé con la mirada todo el salón, no estaba. Bajé nuevamente y me fui al patio ya que es uno de los lugares donde pasa la mayor parte de su tiempo libre, miré en la piscina, en los columpios, en la despensa, no está.
Se me ocurrió llamarla a su celular para comprobar si había salido. Entré a la casa y de mi bolso saqué mi teléfono, marqué el número de mi hermana y la llamé.
Un tono... Dos tonos... Tres tonos... Y contestó
-Hola Julie.- Su voz sonaba preocupada.
-Soff ¿Dónde estás?
-En la escuela, tengo un problema ¿Puedes venir?- Después de que dijo eso supe por qué sonaba así.
-¿Tú estás bien?
-Si Jul ¿Vienes plis?- Para entonces yo ya estaba en el auto de nuevo, camino a la escuela.
-Si, ¿Dónde estás?
-En la escuela, en la dirección.
-¡No, Sofia! ¿Qué hiciste?
-Ven, adiós.
Y me había cortado, dejé el celular a un costado y me concentré en el camino ¿Qué habrá hecho Sofia?
Llegué a la escuela y me bajé de auto apurada, llevaba puesto un vestido amarillo suelto que me llega arriba de las rodillas, unas chatitas negras y el cabello suelto. Entré sin saludar a nadie y me dirigí a la dirección. Al llegar toqué la puerta y de adentro se escuchó una potente voz de hombre.
-Pase- después de esa indicación abrí la puerta encontrándome a Sofia sentada en frente de un señor moreno, como quien dice, negro, calvo y delgado que aparentaba tener unos cincuenta años. Me hacía recordar a Obama.
Mi hermana se dió vuelta para observarme nerviosa y yo me limité a mirarla acusadora.
-Buenas tardes, yo soy Juliette, la hermana de Sofia.
-Un gusto, yo soy el director Morgan, Ted Morgan.- me pasó su mano para estrecharla, eso hice y luego tomé asiento al lado de mi hermana.
-Bien, ¿Me pueden explicar que pasó aquí?- dije algo confundida.
Sofia no me miró, algo me decía que si hablaba iba a llorar. En cambio, el señor Morgan empezó a explicarme lo que había pasado.
-Han hecho un reporte hacia una profesora a nombre de Sofia y no lo podemos retirar, esto puede traerle problemas en la materia de ahora en adelante.
-¿Puedo preguntar quién hizo el reporte?
-Por supuesto, fue Mathew Benner, un compañero de vuestra hermana.
Miré a Sofia confundida, ¿A caso no era ese el chico que le gusta? ¡Por eso estaba tan mal!
-¿Podemos hacer algo para retirarlo?
-No hay nada que hacer, simplemente mandar el reporte al ministro de educación y esperar su veredicto.- Asentí con la cabeza.
-Bien, entonces esperamos respuesta- dije levantándome de la cómoda silla.- fue un gusto conocerlo señor.
-Lo mismo digo.
Sofia se levantó callada y con la cabeza gacha y empezó a caminar hacia la puerta. La seguí y nos fuimos de la escuela.
~*~*~
Una vez en el auto cruzó la primera palabra.-Lo siento Jul- murmuró dejando que una lágrima recorriera la tersa piel de su mejilla.
-No llores Sofia, tú no hiciste nada.- respondí secando las lágrimas que se derramaban por su rostro.
Ella me abrazó y escondió su cara en mi hombro quedándonos así por un largo rato.
Cuando me soltó hizo un extraño ruido con su nariz y fingió una débil sonrisa. Arranqué el auto y nos encaminamos a casa.
-Jul- Dijo mi hermanita.
-¿Si?
-No hables de esto con papá, por favor.
-¿Por qué?
-Porque... Él piensa que soy un desastre de niña y yo no quiero significar eso en su vida, sé que me quiere, soy su hija, pero cuando crezca no quiero que me recuerde como "La hija problemática", quiero ser... Una buena niña que no le trajo problemas en la adolescencia ¿Entiendes?
-Soff... Tú no eres una niña problemática. Desde que yo he llegado, he notado que eres distinta a las demás locas adolescentes que quieren ser distinguidas por su popularidad o por su inteligencia, o tal vez por quién hace caer más chicos con sus shorts súper cortos y ajustados o simplemente se quieren meter en problemas por el simple hecho de ser la chica mala, tú no eres así, tu eres más reservada, divertida, amigable, si te dan un short corto o ajustado creo que saldrías corriendo, mira el problema en el que te metieron hoy y tú estás apenada por eso, no estás contenta de haber hecho un problema, no eres problemática.
-¿Y tú cómo sabes todo eso?
-Porque yo a tu edad era ese tipo de adolescente rebelde a la que le gusta todos los chicos y con tal de hacer caer a uno se ponía no solo shorts cortos y ajustados, sino también remeras y las uñas negras. Yo era problemática, tú no.
Pude sentir su risa por algunos segundos.
-¿Tú? ¿Problemática? Juliette no es nombre de problemática.
-No lo era hasta que llegué yo.
Sentí su risa aumentar, eso me ponía contenta aunque la causa fuera burlarse de mi y de mi nombre de princesa.
En realidad yo no había sido problemática, había sido estudiosa, dedicada y prolija, pero no le podía decir eso porque sino no hubiera llegado a esto de que su tristeza se convierta en carcajadas.

ESTÁS LEYENDO
Reglas De Sofía
Teen FictionSofia Menson tiene 12 años y un pasado que contar, no es la misma de su infancia pero tampoco es la que será en un futuro. "Soy el tipo de chica en el que nadie se fijaría" pero apareció él y lo cambió todo. Desde ese dia, Sofia vive a base de tres...