Pood, Teddy y yo 4ever
Desayunamos silenciosamente, lavamos los platos y cuando estábamos listas nos fuimos.
El auto de mi hermana es fantástico, adoro este auto.
El camino era silencioso hasta que Julie entabló una conversación.
-Ayer no saliste de tu habitación en todo el día y.. esa nota ¿Pasa algo?- suspiré y asentí con la cabeza- ¿Me lo quieres contar? Tal vez pueda ayudarte.
¡Listo! esa era la pregunta que necesitaba, quería contarle esto a alguien... No. Necesitaba contarle esto a alguien y quién mejor que mi hermana.
-Si quiero contarte Julie -ella hizo un ademán para que siguiera- Es sobre Matt -Una sonrisa picara se formó en sus labios- Él en verdad me gusta, pero... No puede gustarme.
Mi hermana frunció el ceño aún concentrando su vista en la carretera.
-¿Por qué?
-Porque me lastimará.. hay otro niño, Charlie, que quiere lastimarme y son amigos y Mathew seguro es su venganza.- froté mis manos en mi cara con un gesto de frustración.
-¿Qué pruebas tienes?
-Yo... Pues... No tengo pruebas.
-¿No estarás juzgando mal?
-Pero... ¿Cómo explicas que Charlie sabe todo lo que hago con Matt?
-No lo sé.
El silencio se instaló en el vehículo por un buen rato, más bien, hasta que llegamos a la escuela. Mi hermana se estacionó a unos metros de la entrada, nos despedimos y me bajé del auto. Al hacerlo, mi respiración se cortó y empecé a marearme, por momentos pensé en salir corriendo al ver que Mathew estaba frente al colegio observándome atento.
Es tan lin... ¡¡No!! Estás enojada con él Sofia, te ha lastimado de una manera que nadie lo había hecho... Estás enojada.
Con un carácter indiferente, pasé por su lado sin siquiera mirarlo y aunque no podía verlo, puedo jurar que frunció el ceño. Pude sentir como sus pasos se aceleraban tras los míos y sin pensar la situación ya se encontraba a mi lado.
-Buen día para ti también -dijo sarcástico. Yo me limité a mirarlo por el rabillo del ojo y seguir con mi camino, esta vez más apresurada- ¡Hey! ¿Qué te he hecho para que me trates de esta manera Sofia?- yo permanecí en silencio y tomé un suspiro conteniendo mis deseos de voltearme y decirle todo en la cara- ¿No vas a hablarme?- silencio...- Okay, en verdad me siento un tonto aquí si no vas a siquiera mirarme a la cara. Cuando quieras hablar sabes donde estoy, adiós.- y con esas simples palabras, Matt se fue de allí y me dejó sola con mi mochila.
~*~*~
Clase de Historia, bendita clase de Historia con la bendita profesora Pood.Era la última clase del día y luego nos íbamos, me iría caminando ya que Julie no puede llevarme y traerme, además mi casa no es tan lejos.
Entré al salón y para mi sorpresa, no había ningún asiento libre excepto uno al final de la clase justo al lado de el moreno de ojos miel. Jos no había venido hoy y eso complicaba más mi día. No quería sentarme al lado de Mathew, pero no había otra opción.
Respiré profundamente y empecé a caminar lento hasta el asiento correspondiente. Al llegar el moreno me miró extraño y luego empezó a escribir algo en su cuaderno. Yo saqué el cuaderno de mi mochila y lo acomodé sobre el pupitre junto a mi cartuchera y el libro, me senté en la silla y antes de que terminara de apoyarme entró la profesora Pood.
-Buenos días- dijo con voz ronca y cansada. Sólo algunos le devolvieron el saludo y otros simplemente se quedaban callados o charlando con su compañero de banco.
La señora de unos cincuenta años, aproximadamente, escaneó el curso en menos de cinco segundos y se detuvo en mí.
-Menson
-¡Pood! ¡Que alegría de verte! ¿Estás más delgada?- Pude sentir unas cuantas risas referentes a mi comentario.
-No, yo no, pero tu si.
-Con lo que me gusta comer a mi, no creo.- Las risas seguían, y no se quién, pero alguien no podía parar de carcajearse de nuestra conversación.
-Tal vez estás más alta.
-Naah!! Yo ya dejé de crecer.
-No maduras nunca, ¿Eh, Sofia?
Sofia ¡No!
-¿Yo? No maduraré jamás, pero veo que usted ya terminó con esa etapa hace bastante tiempo- Las risas aumentaron y la cara de odio de la profesora era irreemplazable, por poco podía ver el humo salir de su nariz.
Se me ocurrió la odiosa idea de pararme y empezar a caminar hasta la puerta para ir a la dirección, la cual Pood no desaprobó.
Al llegar a el salón del señor Morgan, golpee la puerta y sin esperar respuesta entré.
-¡Teddy! Mi amigo.
-Sofia Menson..- dijo él.
Tomé asiento frente a su escritorio y subí los pies a la mesa.
-Cuéntamelo niña ¿Qué hiciste ahora? ¿Otra vez la pizza en el maletín de la profesora de nutrición, el lagarto en la ventana, el brasier en el libro del profesor de Matemáticas?
-Le dije vieja a Pood.- respondí aburrida.
-Vete.
-Okay, gracias
-Dile que te puse una amonestación.- me señaló con un dedo.
Asentí con la cabeza y mientras abría la puerta, sacudía la otra mano en forma de saludo.
Caminé por los pasillos vagamente, al llegar, toqué la puerta y entré.
-Permiso- me dirigí hacia la profesora -tengo una amonestación Pood.
-¿Quieres que te diga que más tienes? Tarea, siéntate y copia- Rodé los ojos y volví a mi asiento en completo silencio.
¿Por qué lo hiciste?
La vieja bruja se lo merecía.
¡No! Lo hiciste para llamar la atención de Matt
¡¡No!! Yo... ¡Arrgg! ¡Te odio conciencia!
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Reglas De Sofía
Novela JuvenilSofia Menson tiene 12 años y un pasado que contar, no es la misma de su infancia pero tampoco es la que será en un futuro. "Soy el tipo de chica en el que nadie se fijaría" pero apareció él y lo cambió todo. Desde ese dia, Sofia vive a base de tres...