-¿Por qué puedo ver y oír cosas que nadie mas puede?
-No sé- respondió –En serio, eso sí no lo sé- agregó antes de que ella le reclamara
-¿Porqué quieren matarme?
-Por lo que puedes hacer, es como si supieras las lenguas de los demonios porque puedes entenderles, pero también oyes las voces de los poseídos entonces es como si tu don sobrepasara su magia negra y lo de ver y oír fantasmas y espíritus nos ayuda a comprender la razón por la que ciertas almas no pueden descansar en paz y eso te da la posibilidad de ayudarlos- le explicó de la manera más sencilla que pudo –Ellos no quieren que les ayudes y tú le servirías a la secta para tener comunicación directa con los demonios porque ellos sólo especulan y tratan de adivinar lo que Satán quiere que hagan; viven y tratan de satisfacerlo con sacrificios, cultos, leyendo su Biblia y ese tipo de cosas, así como los católicos- ejemplificó -Rezas, comulgas, te bautizas y hablas con un sacerdote que es un mediador entre Dios y tú, pero tu nunca hablas con Dios realmente y son muy pocas personas las que si pueden comunicarse con él directamente, ¿me explico?
-Así que mi supuesto don es hablar con demonios, ¿es eso?
-Básicamente, pero también puedes tocarlos- eso si que era raro
-¿Y yo para que quiero tocar un asqueroso demonio?- preguntó enojada y con asco
-Con tocar también hablo de matar- aclaró reprimiendo la risa –Gente como yo, sólo matamos a los que pertenecen a la secta puesto que hicimos un juramento para con la Iglesia católica
-Así que esto es una especie de pelea de religiones, ¿no?- aventuró
-Podría decirse que sí, pero en realidad es algo mucho más complicado que eso
-¿Cómo puedo diferenciar entre un fantasma, un demonio y una persona viva? Todos se ven iguales, aunque nunca he visto un demonio, supongo que sólo he oído uno y vive en la señora Ramírez- recordó las amenazas que le hacía y el cambio de voz de la segunda personalidad
-Nunca he visto un demonio, yo no puedo verlos en su forma natural, ¿lo olvidas?- enderezó su espalda y luego volvió a recargarse pero ahora dando la espalda al espejo –Sólo los percibo
-¿Forma natural?- las dudas brotaban -¿Cómo los percibes?
-La forma natural es su cuerpo, cuando ellos quieren asustar a alguien muestran sus sombras pero el cuerpo es imposible, aunque siempre puedes ver su maldad, todos han percibido demonios pero no los ven como tal
-¿A qué te refieres? ¿Cómo que todos han visto demonios?- dio un paso hacia él
-Visto no, percibido- se volteó nuevamente de cara al espejo, pero se paró detrás de ella y apoyó las manos en el lavabo, una a cada lado de la chica –Mira el espejo- susurró y ella le hizo caso –Mira tus ojos
-¿Cuál es el punto?
-Mírate a los ojos y dime si lo que ves te agrada
-Soy sólo yo- contestó como si fuera lo más obvio
-Porque hay luz- informó –Los demonios salen tarde porque tienen el cobijo de la noche y tienen mucho más poder a esa hora, ¿nunca has visto tu reflejo en un espejo cuando está oscuro y te has sentido irreconocible? Como si ese reflejo no te perteneciera; como si de una u otra manera alguien se adueñara de tu reflejo y te mostrara maldad pura- tenía razón, los espejos no eran los mismos en el día y en la noche, ni siquiera en la luz y en la oscuridad porque la oscuridad alimentaba a los demonios de las personas –Dentro de todas las personas viven demonios, hay veces en que son demasiado fuertes y no puedes controlarlos y estos salen a flote; controlan lo que dices y haces, esos demonios se presentan en forma de ira, por ejemplo ¿quién no ha asesinado en un momento de ira y luego se ha arrepentido? Es imposible expulsar un demonio de tu ser, solo puedes apaciguarlo y eso es lo que necesita la señora Ramírez
-¿Todos tenemos un demonio? ¿Solo uno?
-¿Para qué quieres más?- rió –Sólo tenemos uno pero él saca a flote lo peor de nosotros, como la ira, la rabia, la venganza, los celos, el resentimiento; hay unos que son más comunes, por ejemplo el tuyo, seguro que lo más común en ti es la inseguridad- ella se sorprendió por la manera en que hablaba, toda su vida creyó que ese sentimiento en el espejo cuando estaba oscuro era simplemente signo de locura o trauma por algo –Déjame analizarte, Leda- pidió -Muestras tu faceta de valiente y segura pero dentro de ti reina la inseguridad y la desconfianza, ¿me equivoco?- se sintió transparente cuando dio en el clavo; él sólo arqueó las cejas -Te preocupas demasiado
-¿Y qué hay de tu demonio?- contraatacó ella
-¿Mi demonio?- regresó a su lugar, a la derecha de Leda –Mi demonio soy yo, no hay sentido en ocultar algo que siempre vivirá contigo y será parte de ti; esto es lo que soy, conmigo no hay nada escondido, lo que ves es lo que hay- sonaba realmente honesto y muy seguro de sí mismo
-Lo del espejo...- empezó, pero él volvió a atajarla
-Haz el intento- retó –Una noche en la oscuridad mira tu reflejo en un espejo y quédate viéndote a los ojos, a ver cuanto puedes durar sin sentir miedo o con ese sentimiento de ser observado pero sabiendo que lo único que te ve es tu propio reflejo
-Nunca duro más de unos segundos- aceptó mientras veía que él revisaba bajo el lavabo un cajoncito que tenía un enorme candado.
Cuando el se acurrucó en el piso, ella lo vio desde arriba, pudo ver que en la parte de adelante de su cabeza, arriba de la frente, tenía una herida que de seguro provocó el granizo porque sangraba; no mucho, pero sangraba.
-Ten- le dio una botellita café que ella identificó como agua oxigenada –Estudias medicina así que supongo que sabes que hacer
-Sí- puso el tarrito al lado mientras lavaba sus manos muy bien, luego, con ayuda de un trozo de algodón, untó el agua oxigenada en la parte de su cuello que la navaja cortó.
¿Dolió? Sí, si que dolió, pero era mejor eso a que se infectase.
Cuando ella terminó de limpiarse, le dio la botella a Nicholas esperando a que él también tratara su herida en la cabeza.
-¿Por qué no la tratas?- la señaló -¿Y como supiste que casualmente habría agua oxigenada y algodón en ese cajón?
-La trataré luego- aseguró –Conozco al dueño de este lugar y sabe lo que necesitamos cuando venimos, así que en lugar de ir a pedírselo, mejor lo deja aquí de una vez por todas
-Nunca había oído hablar de un grupo católico que matara sectarios, ¿sabes?
-Eso es porque es un secreto- caminó hacia la puerta una vez guardó los utensilios
-Y si es tan secreto, ¿por qué hablamos de ello en un lugar así con ellos oyéndonos?- señaló el cubículo ocupado y a los dos borrachos que se retorcían en el piso
-Están caídos de borrachos- dijo despreocupado –Ninguno de ellos recordará nada- salieron del baño y el ruido se había incrementado.
A Leda le pareció que la multitud era más grande ahora; ya no se sentía capaz de cruzar la supuesta pista de baile a salvo.
-Esta más lleno que antes- le hizo saber al muchacho rubio y el se quedó un momento analizando la masa de gente
-Ven- agarró el borde de la manga del sweater de ella y comenzó a jalarla mientras esquivaban personas.
Él era ágil y no golpeaba casi a nadie, por otro lado, Leda golpeaba a casi todos y eso la llevaba a decir diez veces "lo siento" en tan solo seis pasos. Cuando iban casi a la mitad, Leda sintió un jalón brusco hacia atrás que hizo que Nicholas la soltara.
Era extraño sentirse sola en medio de una multitud; quienes la habían jalado eran una pareja de mujeres borrachas. Ellas movían sus caderas formando círculos de una manera ostentosa y caliente.
Se puso muy nerviosa cuando un grupo de personas se puso a bailar a su alrededor y empezaron a empujarla contra los diversos integrantes del círculo; algunos eran mujeres y otros hombres y ella sentía sus manos empujarla sin importar en donde la tocaran, como si jugaran a la papa caliente con ella. No supo cómo, pero en un instante se quedó sin su chaqueta.
Cubrió su rostro porque las mujeres lucían unas enormes uñas mugrosas. Algo líquido cayó sobre su cabeza y empezó a recorrer todo su cuerpo, le tiraban cerveza los desgraciados y se reían.
-Paren- pidió cuando cayó al piso y empezaron a pisarla mientras bailaban. Sabía de mucha gente que había muerto pisoteada así que trató de pararse pronto.
Las personas del círculo hablaban y probablemente la insultaban, pero estaban tan borrachos que no les entendía nada. Pero si entendió cuando dos mujeres renegaron e inmediatamente un par de manos la pusieron de pie desde atrás.
Estar parada le dio un gran alivio.
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I R R E A L
ParanormalIntercambio académico: Proceso por medio del cual a una persona se le da la increíble oportunidad de viajar a otro país para ¿estudiar? Una latina estudiante de medicina es elegida para un intercambio académico que la lleva a un lugar completamente...