La ducha para Natasha fue corta y precisa, aunque lo que más quisiera era huir de Steve y la pregunta asquerosamente humillante que le hizo, debía volver pronto o su hijo rompería en un llanto que nadie lograría calmar.
Los golpes en la puerta la hicieron sobresaltarse rogando internamente que no fuera Steve pero al ver que no llamaban dio por sentado que era él. Suspiró y dibujó una sonrisa socarrona, de esas que ella solía llevar aunque sus ojos delataban como siempre algún problema. Abrió la puerta y Steve estaba con su mano empuñada dispuesto a otro golpeteo, levantó la vista del suelo y se topo con los ojos de la espía rompiéndolo por dentro.
¿Él era el culpable de esa mirada tan triste?.
-¿Donde dejaste a James?.- preguntó abriéndose paso al pasillo seguida por Steve fingiendo desinterés.
-Esta con Clint.
-No te acostumbres a dejarlo con Clint, no es nuestra niñera.- bromeo evitando hablar del tema. Vagamente ya que era obvio que no podría evitarlo, y menos con Steve Rogers.
-Nat.
-¿Que?.- dijo cuando ya estaban en la habitación.
-Lamento no contestar tu pregunta cuando me la hiciste, sabes que jamás me arrepentiría de tener a James.- soltó por fin cerrando la puerta con suavidad.- se que no lo planeamos pero...jamás lo haría.
-Esta bien Steve, después de todo...mi pregunta estaba de más.
-Tampoco me arrepiento de su mamá.- esbozo una tímida sonrisa de medio lado y camino con precaución hasta llegar al frente de Natasha.- creo que no habría nadie más perfecta para esto.
-¿Si?.- una pequeña chispa de emoción se revolvió en ella al oír esas palabras pero por más que le doliera no la avivo.
-Eres la que conoce quien soy, de donde vengo y lo que hago...nadie podría estar mas conectado conmigo como lo estas tú, mi hijo no tendrá problema en aprender sobre mi si esta familiarizado ¡Su mamá es la mismísima viuda negra!.- sonrío pero Natasha no lo hizo, es más, las palabras del capitán habían hecho que se percatara de pequeños detalles que había querido ignorar.
-James odiará todo esto.- soltó con sinceridad.
-No, no lo hará.- dijo él levantando con suavidad la barbilla de Natasha dejándola a la altura de sus ojos, esos ojos azules con detalles verdes que hacían más difícil la tarea de la espía por mantenerse al margen de sus sentimientos.- amara a su mamá, porque serás una mamá increíble ¿vale?.
-Supongo.- dijo tragando saliva.
-Lo serás, no seas tan terca.- dijo haciéndola sonreír.- jamás pienses que me arrepiento de esto.- susurró antes de besar su frente y de la habitación mirándola por sobre su hombro con una sonrisa completamente hermosa y nerviosa a la vez.
Ninguno podía darse el lujo de enamorarse del otro ya que no tenían conocimiento pleno de que pasaba realmente con sus sentimientos.
Clint llegó a la habitación con Tony pisandole los talones, dejó a James sobre la cama e hizo un gesto de asco sacudiendo su mano frente su nariz.
-No es tan malo.- dijo la espía poniendo los ojos en blanco para luego sacar un pañal de uno de los bolsos.
-Di lo que quieras, jamás superare eso.- Clint se sentó en la cama y Tony observaba en silencio con sus brazos cruzados.
-Esto es realmente sorprendente.- soltó por fin.
-¿Que cosa?.- dijo Nat.
-Que estés cambiando pañales.
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Nuestro : James.
Fanfiction"Hasta el ser más pequeño puede alterar el curso de la historia." Una historia Romanogers. Ternura, valentia, accion, lealtad, amigos y por siempre ¡Amor incondicional!. James Rogers viene a alterar cada una de las acciones de los vengadores, gat...
