Narra Natasha.
El cabello de James estaba desordenado, más que siempre. Cantó un par de canciones pero luego de largos minutos entre agua, desenredante y cepillo guardó silencio. De seguro ya extrañaba a Steve lo suficiente, habían pasado solo dos días pero él jamás deja de verlo por tanto tiempo.
-¿Papá?.
-Papá vendrá pronto, lo prometo.
Todo parecía tranquilo, si tenía suerte algunos estarían dormidos, agotados por el trajín de tanto trabajo u otros entrenando así que si lograba escabullirme por donde nadie caminaba a estas horas saldría del complejo sin ser vista.
No quería hablar con nadie, dar explicaciones ni mucho menos que me sermoneen. Tuve que esperar bastante para esto pero por fin había tenido la oportunidad así que nada me lo arruinaría.
Tomé a James de la cama, llevaba su jardinera azul y sus converse negras, el clima estaba bien pero preferí asegurarme y abrigarlo con una sudadera. Se quejó un poco y finalmente llegamos al trato de dejar el cierre abierto.
-¿Mamá one vamos?.
-Visitaremos a alguien, pero debes ir en silencio.
-Tu cabello es bianco.
-Lo es ahora.- Le guiñe un ojo y me miré por última vez al espejo acomodando mi peluca para luego abandonar mi habitación.
Ya afuera todos parecían tan ensimismados en sus preocupaciones y pasé a ser una individua más sin muchas complicaciones, para llegar a mi destino tendría que moverme por casi toda la ciudad y si tomaba algún auto de los del complejo estaría bajo vigilancia del nuevo SHIELD y los vengadores.
James estaba realmente consternado, miraba los edificios, las estatuas ya la gente. Si bien había salido al parque bastante seguido eso era todo, el parque y el complejo. Al bajar a la estación del metro es esforzó por abandonar mis brazos a lo que accedí tomando su pequeña mano con fuerza fingiendo un acento Australiano, una madre cualquiera que pasea por la ciudad, o se dirige a algún lugar de cero importancia para las personas.
-James, ven, ya esta aquí.
-¡Música!.- Gritó emocionado con un joven que tocaba guitarra en la estación mientras tiraba de mi mano. Saque un par de monedas de mi bolso y se las di a James quien al ver como otro niño las dejaba en el sombrero del muchacho hizo lo mismo con algo de timidez, lo que fue una sorpresa para mi, James era lo más parecido a Tony en personalidad que podíamos toparnos en el complejo.
-Hey amigo, tienes un cabello increíble.- Dijo el joven y siguió tocando a lo que James corrió a mi otra vez despidiéndose de él con su manito volviendo a su estado natural de gran personalidad.
El camino fue relajante, con todo lo que estaba pasando, Steve lejos de mi y siendo torturado por ese maniático viajar en metro, autobús y un taxi con un niño de dos años me mantuvo ocupada. Cuando llegué a la dirección James llenaba mi hombro de saliva y restos de lagrimas aún seguían debajo de sus ojos, dormir en un taxi no le resultaba muy cómodo.
El metro le agrado solo algunos minutos pero al ser aplastado por una señora con sobrepeso entre un asiento y la pared su paciencia llegó al limite, tuve que ponerme de pie y sonreír negando a la gente que se ofrecía a darme el asiento, James no quería volver a sentarse y si soy sincera conmigo misma me pareció que miró mal a la señora durante todo lo que duró nuestro trayecto. Como si pensara en la forma de que la señora lo pagara, de seguro si hablara un poco más se lo contaría a Tony o a Clint intentando convencerlos de lograr que las señoras no lo aplastaran en el metro. O quizás mi imaginación estaba volando muy lejos.
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Nuestro : James.
Fanfiction"Hasta el ser más pequeño puede alterar el curso de la historia." Una historia Romanogers. Ternura, valentia, accion, lealtad, amigos y por siempre ¡Amor incondicional!. James Rogers viene a alterar cada una de las acciones de los vengadores, gat...
